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Diferenciación entre nódulos tiroideos benignos y malignos

Hasta el 60% de los adultos de más de 50 años de edad tienen nódulos tiroideos, pero solamente un porcentaje de ellos requiere cirugía.
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Autor/a: Dres. Sturgeon C, Clark OH. Fuente: Department of Surgery, University of California San Francisco and UCSF Comprehensive Cancer Center at Mount Zion. Contemporary Surgery 2004; 60(5): 210-216.
Desarrollo

El descubrimiento incidental de lesiones tiroideas está aumentando debido al amplio uso del diagnóstico por imágenes: ecografía para la evaluación de las arterias carótidas y tomografía computada, resonancia magnética nuclear y tomografía de emisión de positrones (PET) para enfermedades no tiroideas [1-5]. La mayoría de las lesiones incidentales son benignas [4,5],  pero cualquier hallazgo requiere una historia cuidadosa y estudio.

Incidencia y patogénesis

La incidencia de nódulos tiroideos en adultos aumenta con la edad. Cerca de un 3%-8% de los adultos europeos y americanos tienen nódulos tiroideos a la palpación del cuello [6-7]. Muchos más tienen enfermedad no palpable.
Lo estudios de autopsia han mostrado que hasta un 50% de los adultos tienen nódulos tiroideos [59]. Una serie mostró que un 50% de pacientes de mas de 50 años tenían nódulos tiroideos identificables por ultrasonido [10]. En otros estudios, la ecografía ha revelado una prevalencia mayor al 60% de la enfermedad nodular tiroidea en adultos saludables [11].

Sólo un 5 % de todos los nódulos tiroideos son malignos [9]. Algunas series quirúrgicas, sin embargo, han mostrado que el 20%-40% de los nódulos tiroideos resecados son malignos. La selección mejorada de pacientes para la cirugía, primariamente a través de una biopsia de aspiración con aguja fina (PAFF), explica esta diferencia.

Cuatro categorías

Las categorías de nódulos tiroideos benignos son:

· Nódulos coloideos, los crecimientos dominantes en el tejido tiroideo normal o un bocio multinodular

· Adenomas foliculares, los cuales se pueden desarrollar debido al crecimiento persistente, no regulado de las células foliculares.

· Quistes, los cuales pueden resultar de la degeneración dentro de un adenoma folicular. Los nódulos quísticos tienen menor probabilidad de ser malignos que los nódulos sólidos, pero los cánceres tiroideos pueden estar asociados con degeneración quística, especialmente cuando son grandes. Aproximadamente, un tercio de los nódulos tiroideos tienen un componente quístico

· Tiroiditis, en donde un crecimiento y división celular continuo, no regulado, lleva a un nódulo tiroideo, en un proceso no completamente entendido. Los estímulos más comunes son, tal vez, la deficiencia de yodo y la persistente elevación de la hormona estimulante de la tiroides (TSH) [12-14] Las condiciones caracterizadas por la sobreestimulación crónica del receptor TSH (exceso de yodo, enfermedad de Graves, tiroiditis de Hashimoto, litio y bociógenos alimentarios) también han sido implicadas [15].

Artículo comentado por el Dr. Rodolfo Altrudi, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cirugía General.

 

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