Las imágenes cerebrales no lo respaldan | 18 FEB 22

Hora de retirar el concepto de ataque isquémico transitorio

Deberían denominarse accidentes cerebrovasculares isquémicos y el término AIT debería retirarse.
Autor/a: J. Donald Easton, MD; S. Claiborne Johnston, MD, PhD Fuente: JAMA. Published online February 11, 2022. doi:10.1001/jama.2022.0300  Time to Retire the Concept of Transient Ischemic Attack

El accidente isquémico transitorio (AIT en español, o TIA por sus siglas en inglés) ha sido un término clínico útil, aunque el acuerdo sobre el diagnóstico para casos individuales ha estado lejos de ser perfecto, incluso entre los expertos. La utilidad del diagnóstico ha disminuido con las mejoras en las imágenes cerebrales y una comprensión más profunda de la historia natural de la isquemia cerebral aguda.

El concepto actual de AIT caracteriza un episodio isquémico en el que los síntomas son transitorios y no se asocian con una lesión cerebral. Pero la evidencia reciente sugiere que tales episodios no ocurren o son extremadamente raros y que la lesión cerebral casi siempre ocurre durante estos eventos. En consecuencia, es hora de reevaluar la solidez conceptual y la utilidad del término AIT.

En 1975, un comité de los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU. consideró las cuestiones relacionadas con la clasificación y el diagnóstico de las enfermedades cerebrovasculares. Sus consideraciones incluyeron ataques isquémicos cerebrales focales transitorios sobre los cuales el comité declaró: “Estos son episodios de disfunción cerebral temporal y focal de origen vascular, de inicio rápido (sin síntomas a síntomas máximos en menos de 5 minutos y generalmente menos de un minuto), comúnmente dura de 2 a 15 minutos, pero ocasionalmente dura hasta un día (24 horas)”. Estos episodios se denominaron TIA o AIT y la duración máxima se fijó arbitrariamente en 24 horas.

Esta definición se construyó para proporcionar una base común para distinguir a los pacientes que probablemente padecían un infarto cerebral subyacente (accidente cerebrovascular isquémico) y los pacientes que probablemente no padecían un infarto cerebral subyacente (AIT).

A medida que la resonancia magnética nuclear (RMN) se usaba con más frecuencia en la década de 1990, quedó claro que muchos pacientes que experimentaron un AIT tenían evidencia de infarto cerebral en las imágenes cerebrales. En consecuencia, un grupo de trabajo de AIT de neurólogos de accidentes cerebrovasculares se reunió para considerar y luego propuso una nueva definición de AIT que se publicó en 2002.

Además, muchos profesionales de la salud y el público tienden a considerar que los AIT son benignos, mientras que los accidentes cerebrovasculares los consideran graves. El grupo de trabajo consideró que esta percepción con respecto a los AIT era incorrecta y consideró que tanto el AIT como el accidente cerebrovascular se encontraban en un continuo de afecciones graves que involucraban isquemia cerebral.

Ambos son marcadores de discapacidad actual o inminente y riesgo de muerte.

Los nuevos estudios de imágenes dejaron en claro que la definición tradicional de AIT basada en el tiempo no diferenciaba a un grupo de personas sin lesión cerebral permanente, como se pretendía originalmente. Además, no hay nada específico acerca de una duración de los síntomas de 24 horas, 6 horas, 1 hora o 5 minutos con respecto al pronóstico.

El grupo propuso una nueva definición basada en el tejido, en lugar del tiempo. Lamentablemente, la inclusión de la duración de 1 hora persistió como un remanente de la definición tradicional basada en el tiempo.

En 2009, la American Heart Association/American Stroke Association's Stroke Council emitió una declaración científica para los profesionales de la salud titulada "Definición y evaluación del ataque isquémico transitorio".  La declaración se basó en la definición final de AIT basada en tejidos: “un episodio transitorio de disfunción neurológica causado por isquemia focal en el cerebro, la médula espinal o la retina, sin infarto agudo”.

Debido a que los eventos isquémicos que involucran la médula espinal son poco comunes y generalmente no se consideran accidentes cerebrovasculares, estos episodios podrían haberse omitido fácilmente de la definición.

Sin embargo, en esta declaración, el tiempo ya no se menciona. En 2013, Sacco y colaboradores abordaron la cuestión de seguir considerando la definición de AIT tanto basada en el tejido como en el tiempo dado el uso variado en todo el mundo de diferentes modalidades y técnicas de imágenes, especialmente cuando se evalúan las tendencias temporales en la incidencia de accidentes cerebrovasculares durante un período prolongado.

 

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