Se realizó en Brasil a una receptora con infertilidad uterina | 05 DIC 18
Primer nacimiento después de trasplante de útero de donante fallecido
La bebé pesó 2550 g con Apgar de 9 a 1 min, la madre permanece sana. El útero se extirpó en el parto y se suspendió la terapia inmunosupresora.
1
Autor: Dani Ejzenberg, PhD †, Wellington Andraus, PhD †, Luana Regina Baratelli Carelli Mendes, PhD Fuente: The Lancet Published:December 04, 2018DOI:https://doi.org/10.1016/S0140-6736(18)31766-5 Livebirth after uterus transplantation from a deceased donor in a recipient with uterine infertility

Resumen
Antecedentes

El trasplante de útero de donantes vivos se convirtió en una realidad para tratar la infertilidad después de una exitosa serie sueca 2014, inspirando centros y programas de trasplante de útero en todo el mundo.

Sin embargo, no se ha logrado con éxito ningún caso de parto vivo a través de un útero donante fallecido, lo que plantea dudas sobre su viabilidad y viabilidad, incluido si el útero sigue siendo viable después de una isquemia prolongada.

Métodos

En septiembre de 2016, una mujer de 32 años con ausencia uterina congénita (síndrome de Mayer-Rokitansky-Küster-Hauser [MRKH]) se sometió a trasplante uterino en el Hospital de Clínicas, Universidad de São Paulo, Brasil, de un donante que falleció Hemorragia subaracnoidea.

La donante de 45 años y tenía tres partos vaginales previos. La receptora tenía un ciclo de fertilización in vitro 4 meses antes del trasplante, que produjo ocho blastocistos crioconservados.


Dibujo esquemático de los vasos uterinos, anastomosis en venas ilíacas externas y muñón vaginal del donante suturado a la vagina del receptor.

Evolución

La receptora mostró una recuperación postoperatoria satisfactoria y fue dada de alta después de 8 días de observación en el hospital.

La inmunosupresión se indujo con prednisolona y timoglobulina y se continuó a través de tacrolimus y micofenalato mofetilo (MMF), hasta 5 meses después del trasplante, momento en el cual la azatioprina reemplazó al MMF.

La primera menstruación ocurrió 37 días después del trasplante, y posteriormente (cada 26–32 días) de manera regular.

El embarazo se produjo después de la primera transferencia de un solo embrión 7 meses después del trasplante. No se detectaron anomalías en la forma de onda de la velocidad del flujo sanguíneo mediante ecografía Doppler de arterias uterinas, umbilicales fetales o arterias cerebrales medias, ni alteraciones del crecimiento fetal durante el embarazo. No hubo episodios de rechazo después del trasplante o durante la gestación.

La cesárea ocurrió el 15 de diciembre de 2017, cerca de la semana 36 de gestación. La bebé pesaba 2550 g al nacer, apropiada para la edad gestacional, con puntuaciones de Apgar de 9 a 1 minuto, 10 a 5 min y 10 a 10 min. con la madre se mantiene saludable y se desarrolla normalmente 7 meses después del parto. El útero se extirpó en el mismo procedimiento quirúrgico que el parto en vivo y se suspendió la terapia inmunosupresora.