Revisión de la evidencia | 07 JUL 20

Eficacia de la pregabalina en el prurito crónico

El prurito crónico es un síntoma frecuente en diversas enfermedades de la piel, sistémicas, neurológicas y psiquiátricas. En los pacientes que no responden al tratamiento convencional, la pregabalina parece una opción eficaz y segura de terapia

Introducción

El prurito puede ser una respuesta fisiológica a agentes dañinos (parásitos) o un síntoma de una enfermedad subyacente, por ejemplo, insuficiencia renal, colestasis, linfoma de Hodgkin, policitemia vera y tumores sólidos. En la mayoría de estos enfermos es necesario indicar algún tipo de tratamiento para aliviar el prurito.

Según el origen, el prurito puede ser periférico o central; en el primer caso, el prurito surge en la piel o el sistema nervioso dañado (prurito neuropático), mientras que el prurito central se origina en el sistema nervioso lesionado (prurito neuropático) o normal (prurito neurogénico). Asimismo, algunos trastornos psiquiátricos se asocian con prurito. El prurito que persiste durante más de 6 semanas se considera crónico.

El prurito afecta considerablemente la calidad de vida, el sueño, la concentración, el deseo sexual y la función sexual, y se asocia con agitación y ansiedad, entre otras consecuencias. Si bien el tratamiento de la enfermedad subyacente es fundamental, muchas entidades crónicas no tienen curación y es necesario el tratamiento sintomático del prurito.

Los antihistamínicos, el mentol, la capsaicina, los inhibidores de la calcineurina por vía tópica, los agonistas cannabinoides y los antagonistas de los leucotrienos son algunos de los fármacos de acción periférica, en tanto que los antidepresivos, los antagonistas de los receptores opioides µ y los antiepilépticos, como la pregabalina y el gabapentín, actúan a nivel central.

La pregabalina es un análogo del ácido gamma aminobutírico que se une a los canales de calcio regulados por voltaje. La pregabalina se asocia con disminución de la liberación de diversos neurotransmisores excitatorios y del péptido relacionado con el gen de la calcitonina. Estos efectos explicarían, en gran medida, la utilidad de la pregabalina en el dolor neuropático y la ansiedad, y para el control de la epilepsia.

Aunque los mecanismos por los cuales la pregabalina parece ser útil en los pacientes con prurito crónico no se conocen, es posible que los efectos antipruriginosos de la pregabalina tengan que ver, al menos en parte, con la unión a la subunidad alfa-2 delta de los canales de calcio regulados por voltaje en los ganglios de la raíz dorsal de la médula.

Aunque en el dolor y el prurito intervienen mecanismos diferentes, algunos mediadores y receptores son compartidos por ambos sistemas; como consecuencia de estas similitudes, las drogas que son eficaces para el dolor neuropático también podrían serlo en el prurito, especialmente el prurito neuropático.

En el presente artículo se revisa la información disponible en relación con la utilidad de la pregabalina en pacientes con prurito, a partir de una búsqueda bibliográfica en PubMed, Google Scholars, Scopus y la Science Direct Database.


Resultados

Efectos antipruriginosos de la pregabalina en el prurito urémico

Más del 50% de los pacientes con enfermedad renal en estadio terminal (ERET) refieren prurito; los antihistamínicos, los emolientes tópicos y los corticoides son los agentes más utilizados en estos pacientes. La pregabalina ha sido evaluada en estos enfermos debido a que la neuropatía periférica se considera una posible etiología en el prurito urémico.

En un estudio realizado con 16 pacientes de 37 a 80 años tratados con hemodiálisis y con prurito crónico refractario al tratamiento con antihistamínicos, el tratamiento con 25 mg diarios de pregabalina se asoció con una reducción significativa del puntaje promedio del prurito en la escala visual analógica (EVA), luego de un mes de terapia. Los efectos adversos asociados con el tratamiento fueron los mareos, la somnolencia, la visión borrosa y el temblor de las manos.

En otro trabajo no aleatorizado en 20 enfermos en hemodiálisis de 57.05 años en promedio con prurito crónico grave, refractario a las terapias convencionales, el tratamiento con 75 mg de pregabalina en días alternos durante 4 semanas disminuyó sustancialmente el puntaje promedio de prurito en la EVA; la sedación, el vértigo, la somnolencia y la ataxia fueron los efectos adversos referidos con mayor frecuencia.

En un estudio con 50 pacientes en hemodiálisis con neuropatía o dolor neuropático se comparó la eficacia de la pregabalina y el gabapentín; 29 enfermos también presentaban prurito.

Los participantes fueron asignados al tratamiento con 75 mg diarios de pregabalina o a 300 mg de gabapentín después de cada sesión de hemodiálisis durante 6 semanas; luego de un período de reposo farmacológico de 2 semanas, los enfermos fueron tratados con la otra droga durante otras 6 semanas.

Los dos tratamientos se asociaron con reducciones significativas de la intensidad del prurito, sin diferencias significativas entre ellos (p = 0.844). Los mareos y la somnolencia fueron los efectos adversos asociados con ambas drogas.

En una investigación de 24 semanas se evaluó la eficacia de la pregabalina para el tratamiento del prurito urémico en 10 pacientes en hemodiálisis y en dos sujetos con enfermedad renal en estadio 4 de 72 años en promedio; los enfermos no habían respondido satisfactoriamente al tratamiento convencional con antihistamínicos y emolientes.

La pregabalina se indicó en dosis iniciales de 25 mg tres veces por semana, con aumento a 25 o 50 mg por día, según la respuesta. Más del 60% de los pacientes presentaron una respuesta rápida; algunos enfermos respondieron después de 4 semanas de tratamiento. La mejoría se mantuvo durante las 24 semanas del estudio.

En un estudio se refirieron los efectos del gabapentín en 71 pacientes: 25 con enfermedad renal en estadio 4 o 5, y 46 tratados con diálisis. Los enfermos presentaban prurito moderado a grave; el 63% no había respondido a la terapia con antihistamínicos.

Un total de 16 de los 21 enfermos que interrumpieron el tratamiento con gabapentín por efectos adversos fueron tratados con pregabalina, en dosis iniciales de 25 mg después de cada sesión de hemodiálisis o 25 mg diarios en los enfermos con insuficiencia renal crónica o tratados con diálisis peritoneal. La dosis se ajustó posteriormente según la respuesta.

En el 81% de los enfermos, la pregabalina se asoció con alivio del prurito luego de una mediana de 2.5 meses. Ocurrió sedación excesiva en 2 enfermos.

 

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