Lo destacado de la reunión anual | 14 JUL 08

Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología

El Congreso celebrado en Barcelona: síntesis de los trabajos destacados.
Fuente: El Mundo, España 

Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE)



La inyección de espermatozoides, terapia estrella de la medicina reproductiva


Imagen de una ICSI. (Foto: Atlas Interactivo de Reproducción Humana)
CRISTINA DE MARTOS

MADRID.- La reunión anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE) ha dejado constancia de un problema que los especialistas venían observando desde hace años: los hombres son cada vez menos fértiles. Prueba de ello es que en los últimos 10 años la microinyección –proceso empleado cuando los espermatozoides son de muy baja calidad- ha desplazado a la fecundación 'in vitro' en las clínicas de reproducción asistida.

La inyección intracitoplasmática de espermatozoides, ICSI o microinyección consiste en introducir directamente en el óvulo un espermatozoide asegurando así la fecundación. Es la solución a la esterilidad masculina. El primer uso de una ICSI se publicó en 1992 y cinco años después representaba ya el 34,75% de los procedimientos de fecundación en el laboratorio.

Desde entonces, su uso se ha hecho mucho más popular. Según los datos aportados por Ander Nyboe Andersen, director del consorcio europeo de monitorización de la FIV (fecundación 'in vitro'), organismo perteneciente al ESHRE, los porcentajes se han invertido. En 2005, la FIV tradicional (en la que una gota de esperma concentrado se pone junto al óvulo) suponía el 36,7% de los tratamientos mientras que la microinyección había alcanzado el 63,3%.

Andersen ha explicado que este desplazamiento no se debe al aumento de la infertilidad masculina. "Más de la mitad de todos los ciclos de ICSI se realizan en parejas que no tienen diagnóstico de infertilidad masculina grave. Cada vez se usa más en parejas con un diagnóstico de causas mixtas de infertilidad o en las que no se conocen los motivos o que son mayores", ha explicado.

Sin embargo, Antonio Requena, director del Instituto de Valenciano de Infertilidad en Madrid, cree que el factor masculino sí está relacionado con el auge de esta técnica. "Sabemos que el semen va empeorando y eso hace que muchos no alcancen la calidad mínima para un tratamiento de FIV típico", señala este especialista, para el cual debe tener una concentración de espermatozoides determinada.
Ante la duda, se opta por la ICSI

El criterio del médico también influye. "Después de un tratamiento completo de fecundación (la hormonación, la punción ovárica, etc.), es duro decirle a una paciente que no ha fecundado. Por eso, ante la mínima duda, se opta por la ICSI", explica a elmundo.es Requena.

Esta técnica, que se utiliza de forma muy dispar es los distintos países europeos, tiene una tasa de éxito similar a la fecundación tradicional, en torno al 30% ambas. No obstante, añade, la proporción de óvulos que finalmente son fecundados sí que es más alta en la microinyección, con un éxito en el 85% de los casos frente al 65% de la FIV.

España encabeza, junto con Grecia e Italia, la tabla de los estados que más utilizan la microinyección, con porcentajes que llegan hasta el 81%. Mientras, nórdicos, holandeses y británicos son los que menos. En opinión de Andersen, "algunos países usan la ICSI de manera excesiva en comparación con la fecundación 'in vitro', a pesar de que no exista evidencia médica de que sea beneficiosa para los pacientes".

Para Andersen, el hecho de que la inyección de espermatozoides pueda costar entre un 10% y un 30% más que una fecundación típica es determinante. Aunque Requena le resta importancia: "Es más caro, sí, pero porque es un tratamiento más complejo. Además, la diferencia no es tan grande".



Los especialistas, favorables a la legalización de las 'madres de alquiler'

    * El retraso en la edad de maternidad es uno de los principales obstáculos para el embarazo
    * Uno de los objetivos de los especialistas es reducir el número de partos múltiples

La declaración de los Derechos Humanos adorna el XXIV Congreso Anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología de Barcelona. (Foto: Andreu Dalmau | EFE)

MARÍA VALERIO

MADRID.- Es una demanda pequeña en la sociedad española, pero existente. Los expertos en fertilidad reunidos esta semana en Barcelona en el XXIV Congreso Anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE) se han mostrado favorables a la regulación de las llamadas 'madres de alquiler', siempre que el procedimiento se realice por razones estrictamente médicas y tras examinar detenidamente cada caso.

"Cada vez vienen más mujeres a la consulta que no tienen útero [a causa de un cáncer, por ejemplo] y nos dicen que quieren ser madres", explica a elmundo.es Juan Antonio García Velasco, director del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). "Y no entiendo porqué esta técnica está penalizada en España, cuando la donación de ovocitos [óvulos que se inseminarán 'in vitro' con el semen de su pareja], sí está permitida".

García Velasco, como el resto de participantes en la rueda de prensa de presentación del congreso, se ha mostrado favorable a la legalización de esta práctica, aún muy estigmatizada socialmente; aunque han recordado las cuestiones legales y éticas que rodean a los 'vientres de alquiler'. "Habría que cambiar la ley, porque en España el hijo es de la madre que da a luz", explica el investigador, "y habría que dejar claro que se trata de un concepto irrevocable, en el que ninguna de las partes puede cambiar de opinión a lo largo del proceso".

A finales de junio el Senado francés también se mostró partidario a autorizar este procedimiento, por el que una mujer cede su vientre para gestar durante nueve meses el embrión de otra pareja concebido por inseminación artificial. "Médicamente no supone ningún avance", ha reconocido García Velasco al asegurar que éste no será uno de los temas que se tratarán en la conferencia científica, que tiene lugar hasta el miércoles. "Se trata más bien de aclarar el vínculo emocional de la madre 'adoptiva' y los problemas legales de la decisión".

De hecho, los más de 7.000 especialistas reunidos en este foro abordan sobre todo los problemas que ha provocado un aumento de las tasas de infertilidad en las sociedades modernas y cómo reducir las complicaciones de los procedimientos de reproducción asistida. La apertura del congreso ha coincidido con el 30 aniversario de Louise Brow, la primera 'bebé probeta' del mundo, y el 24 cumpleaños de Victoria Ana, la primera niña española nacida por fecundación 'in vitro'.
La edad, el principal problema

Parejas cada vez mayores, más estresadas, más obesas... Y con más problemas de infertilidad. Se calcula que el 84% de las parejas que no usan métodos anticonceptivos y mantienen relaciones sexuales con frecuencia logran concebir un hijo en un año. Otro 8% lo hace en el segundo año. "La mayoría lo consigue en un plazo muy corto. Sólo alrededor de un 15% de las parejas en todo el mundo recurre a técnicas de reproducción asistida", explica a elmundo.es la doctora Anna Veiga, miembro del comité organizador. Según Juan Antonio García Velasco, "en España hay alrededor de un millón de parejas susceptibles de ser tratadas, aunque sólo un 60% de ellas va al médico".

"Los problemas de esterilidad se han multiplicado por cuatro en los últimos 30 años", explica por su parte Carme Valls Llovet, directora del Centro de Análisis y Programas Sanitarios de Barcelona (CAPS). "La existencia de una gran cantidad de centros privados, que aglutinan la mayor parte de esta actividad en España, hace difícil dar cifras más exactas", apunta.

La postergación de las mujeres para quedarse embarazadas es uno de los problemas que más interfiere con las posibilidades de ser madre. "Cada vez se está retrasando más la maternidad y eso complica las cosas", apunta Veiga, "con los años disminuye la reserva ovárica y cada vez cuesta más conseguir óvulos de buena calidad". En el congreso se ha vuelto a poner de manifiesto el consenso "no escrito" que existe entre los profesionales para no inseminar a mujeres mayores de 50 años. "No somos nosotros [los profesionales] los que decidimos si es ético llevar a cabo una fecundación a los 60 ó 70 años. Es la sociedad la que debe decidir si las mujeres pueden tener hijos más allá de los 50", ha apuntado Veiga ante la prensa.
Reducir los embarazos múltiples

Aunque tampoco existen cifras 'oficiales', las estadísticas disponibles en algunos centros privados indican que la media de edad de las parejas españolas que recurren a la medicina reproductiva es de unos 35-36 años (aunque en los centros públicos se reduce hasta los 32 ó 33). "Tenemos que aprender a controlar y a tratar a parejas en condiciones cada vez más desfavorables, que nos sitúan ante embarazos más complicados", añade Veiga, del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona. Uno de los trabajos presentados en esta conferencia ha señalado que no sólo cuenta el reloj biológico de la madre, sino que a partir de los 40 años, también disminuye la calidad de los espermatozoides del varón.

Una de las complicaciones derivadas de la fecundación 'in vitro' son los embarazos múltiples. "Reducirlos es un objetivo esencial", sentencia Veiga, porque estas gestaciones aumentan el riesgo de problemas para la madre y reducen las probabilidades de tener un niño sano. Por eso, explica, cada vez se está trabajando más en la línea de reducir el número de embriones que se implanta en cada ciclo. "La ley española limita a un máximo de tres embriones y eso ya es todo un avance, porque un embarazo triple es un fracaso", apunta García Velasco; "la mayoría de centros implanta sólo dos, y en el caso de parejas jóvenes se está tendiendo a limitarlo a uno".

Otras causas que entorpecen el éxito de la fecundación son la obesidad (que distorsiona el ciclo menstrual), las enfermedades de transmisión sexual (infecciones que pueden comprometer la fertilidad) y la exposición a agentes nocivos: desde el tabaco a los pesticidas, herbicidas o hidrocarburos de los coches. "Muchos de estos productos actúan como disruptores endocrinos y alteran la fertilidad femenina", advierte Valls Llovet, "porque de otra manera no se entiende que toda la población se haya vuelto estéril de golpe".

Carme Valls Llovet también menciona cuestiones sociales para explicar la situación actual. "Las mujeres españolas han retrasado la maternidad para tratar de conciliar su vida familiar y laboral. Primero intentan 'colocarse' y después se plantean ser madres", apunta. Por eso, añade, no es extraño que en las sociedades con más ayudas para la maternidad las mujeres tengan hijos a edades más jóvenes y recurran a las técnicas de reproducción asistida con menor frecuencia.

  
'Tu padre es un donante de semen'

MARÍA VALERIO

MADRID.- Para los niños nacidos a partir de un donante de semen lo mejor es conocer el origen de su concepción cuanto antes. Una investigación presentada estos días en la conferencia europea de reproducción asistida que se está celebrando en Barcelona (ESHRE, según sus siglas en inglés), ha demostrado que estos vástagos sienten más conmoción y enfado cuanto más mayores son al conocer la noticia.

El trabajo, encabezado por Vasanti Jadva, de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), señala que los chicos que se enteran de ello en edades más tardías suelen experimentar más sentimientos de confusión y rabia contra sus progenitores que los que antes se enteran de que son fruto de una donación de semen. Por ello recomiendan a los padres de estos niños que les hablen de sus orígenes cuanto antes; sin esperar a que alcancen la mayoría de edad.

Ésta es una de las pocas iniciativas que ha evaluado hasta ahora la opinión de los hijos nacidos tras una inseminación artificial por donación de esperma anónima. Para analizar sus sentimientos, el equipo de Jadva reclutó a 165 participantes (entre 13 y 61 años) a través de una página web estadounidense en la que estas personas pueden localizar a sus progenitores (los donantes de la muestra) y sus potenciales hermanos biológicos. De ellos, el 89% vivía en EEUU y casi un 75% eran mujeres.

"Les preguntamos a través de un cuestionario anónimo cómo se sintieron cuando se enteraron de las circunstancias de su concepción, excluyendo a los que lo supieron antes de los tres años, ya que por entonces eran demasiado pequeños para recordar sus sentimientos", relata esta especialista a elmundo.es. Curiosamente, los niños nacidos en familias monoparentales (63%) o en parejas homosexuales (56%) tenían muchas más probabilidades de que les hablaran de la donación de esperma antes de los tres años que los hijos de parejas heterosexuales (9%). Al 33% de los niños criados en estas familias 'tradicionales' no les hablaron de su origen hasta cumplir los 18.

"Este extremo no nos sorprendió", relata Jadva, "porque los niños nacidos en familias no tradicionales empiezan a hacer preguntas sobre su origen antes que el resto. Comienzan a cuestionar cosas cuando son bastante pequeños, y para ellos el tema de la donación no fue un acontecimiento".
Curiosidad, enfado, confusión...

La sensación más generalizada entre los participantes fue la curiosidad (un 69% de ellos lo sentía así), independientemente de los años que tuviesen cuando conocieron la donación de semen. Un 69% de los que lo supieron a los 18 años manifestó haber sentido confusión, frente a sólo el 52% de los que se enteró entre los 12 y los 18, y un 37% entre los cuatro y los 11 años. En esos mismos grupos de edad, un 38%, 26% y 6% relató sentirse conmocionado, disgustado (44%, 23%, 16%) o enfadado (38%, 13%, 12%). Según Jadva, los hijos que se enteraron de sus orígenes en la adolescencia o la edad adulta eran más propensos a sentir "que les habían mentido y traicionado".

Los investigadores les preguntaron por sus sentimientos en el momento de conocer la noticia (cuando eran pequeños) y también en el presente; y para su sorpresa, muchos de los participantes seguían teniendo posos de rabia y enfado incluso pasados varios años. "Enterarme de mi identidad biológica a los 17 fue algo traumático", dijo alguien de 30 años. "Me hizo sentir físicamente enfermo", rememoró otra persona de 32 años. "No recuerdo haber sentido mucho más que interés y curiosidad", un participante de 13 años que lo supo a los cuatro.

"La edad de revelación es importante en la determinación de los sentimientos de los hijos respecto a su concepción (...); una observación que coincide con otras investigaciones sobre adopción", concluye la especialista británica; que recomienda abordar estas cuestiones "abiertamente" con los niños para facilitar las cosas. Aunque su trabajo se llevó a cabo mayoritariamente con estadounidenses, Jadva sospecha que sus resultados son extensibles a los países europeos.

 

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