Conversaciones sobre el saber. | 23 MAY 06
Gregorio Klimovsky, entrevista exclusiva.
IntraMed dialoga con el notable epistemólogo sobre el conocimiento, la filosofía que lo sostiene y la Medicina en el mundo de hoy.
Autor: Daniel Flichtentrei para IntraMed 
INDICE: 

Entrevista:

* Se publica una síntesis de la extensa entrevista. Para acceder al texto completo en formato pdf vaya al margen derecho.

Profesor, hemos estado pensado en una pregunta que puede parecer ingenua pero que nos ha hecho reflexionar bastante y nos gustaría mucho conocer qué piensa usted:

¿Por qué es preferible saber que ser ignorante?

K: Hay varias razones por las que, desde el punto cultural, resulta importante dedicarse a la ciencia y a su compañera indisoluble que es la técnica en general. Hay dos que son francamente culturales, no son utilitarias, pero que evidentemente mueven mucho el ambiente científico y aquí voy a hablar como matemático porque es uno de los lugares donde el fenómeno aparece más a menudo. La primera razón, aunque parezca extraño en un  ambiente científico, es de carácter estético. Es una disciplina que provoca una reacción en cuanto a la belleza muy grande y yo me atrevería a decir, con toda la importancia que en la matemática tiene en las aplicaciones prácticas, que el 70 % de las investigaciones importantes que se hacen en matemáticas, cosa que se puede ver en las revistas, se hace porque la gente no piensa que eso tiene aplicaciones sino que piensa que es una belleza muy grande. Siempre esto me hace acordar a algo que sucedió en un terreno matemático a principios del siglo XX: una rama de las más importantes de la matemática, la teoría de conjunto de Cantor, y sobre todo su teoría de los números infinitos, llegó a una contradicción. Entonces comenzaron las conversaciones sobre si era posible salvar eso como una dificultad o eso era la muerte de esa parte de la matemática. El matemático más grande de Alemania en aquel entonces - 1920, 1930 – dijo: “el paraíso que encontró Cantor tiene que ser conservado a toda costa”. Eso, el paraíso, está indicando justamente una actitud en el sentido de que algo tan bello e importante no se podía perder. De manera que hay algo en la ciencia parecido al arte y a la música, y es que hay valores estéticos que  uno considera que son muy importantes y los quiere conservar. Esta sería una razón cultural y es muy importante para un profesor, por ejemplo es indispensable que uno sepa dar esa sensación de belleza cuando se expone un nuevo tema o cuando en general uno habla con los alumnos.

· Ciencia, desarrollo, progreso:

El desarrollo científico y tecnológico simplifica mucho nuestras actividades en la vida y producen beneficios que no son solamente económicos sino que hacen la vida más cómoda. Un ejemplo muy importante, que es un ejemplo económico y de bienestar fue cuando se descubrió la refrigeración.  En la  antigüedad, cuando yo era chico y  no estaba todavía muy difundida la refrigeración en la Argentina, conservar los alimentos en la casa era una cosa que más de cinco o seis días no se podía hacer. Se inventó la refrigeración y podemos conservar, sino indefinidamente, por mucho tiempo los alimentos, podemos transportarlos a una larga distancia, cosa que siempre se me ocurre cuando compro palmitos de Filipinas y bananas de Ecuador.

· Psicoanálisis y conocimiento científico:

A propósito de la relación  entre astrología y astronomía, hay algunos autores, que Ud. no debe ignorar, que establecen una relación semejante entre psicoanálisis y neurociencias. ¿Puede hoy sostenerse el psicoanálisis ante el avance de otros conocimientos científicos?

K: Bueno, en mí convicción, sí, yo hasta me he divertido, entre la lista de cosas que tengo por hacer hay  un libro sobre las citas o fragmentos de Freud que tienen que ver sobre su convicción epistemológica respecto de la ciencia. Respecto de la explicación de muchos desarreglos que hay en el espíritu humano y en la forma en que nuestra mente funciona el psicoanalista tiene bastante que decir. Lo que yo diría es que, desgraciadamente, en algunos terrenos, como la interpretación psicoanalítica, especialmente los psicoanalistas argentinos, de acuerdo a mi opinión, no pueden ser tomados demasiado en serio desde el punto de vista científico, hay mucho de caprichoso y mal fundamentado en lo que hacen. Pero yo no soy como Mario Bunge que piensa que directamente del psicoanálisis no hay que hablar. Somos muy amigos y nos queremos mucho, cada vez que el llega a Buenos Aires nos pelamos por el psicoanálisis. En este sentido me parece que el psicoanálisis ha enseñado a hacer cosas muy interesantes.

En cuanto a la neurociencia respecto del psicoanálisis no se está comportando como se comportó la astronomía respecto de la astrología. No es así, la gente que está en neurociencia, gran parte de ellos, están descubriendo que muchos de los mecanismos neurológicos son semejantes alos que Freud había descripto y desarrollado y, que de alguna manera servirían para justificarlo. Entre los neurocientíficos hay investigadores que han hecho un estudio sistemático de muchas de las tesis psicoanalíticas para ver que hay bastante más analogía de lo que parece, de manera que no es tan parecida la situación con la que se da en la astrología. Ahora aquí quiero agregar una cosa, hay un mérito en la astrología,  a pesar de todo el disparate de lo que significa, gracias a la astrología nació el interés de la gente por el cielo. Gracias a la astrología la gente empezó a preocuparse por las observaciones del cielo y los astros y en gran sentido la astronomía es una especie de producto indirecto de la astrología.

Freud, que tenía muchas creencias equivocadas y hasta algunas veces supersticiosas, sin embargo, llegó a las conclusiones que llegó siguiendo el derrotero de sus pensamientos como neurólogo, como neurólogo tradicional. Él pertenecía a la escuela de los médicos fisicalistas alemanes. Los fundadores de esta corriente se habían juramentado no investigar, ni hablar de ningún fenómeno psicológico, si el lenguaje que se estaba ampliando no era reductible al lenguaje de la física, o de la química.

En términos metodológicos la neurociencia formula una pregunta, no una afirmación, y utiliza el método científico para avalar o refutar sus hipótesis. Esto puede no ser así en el psicoanálisis....

K: Aquí yo tendría que agregar algo que no dije porque de eso me estoy ocupando: que el esquema de investigación hipotético deductivo en  los escritos de Freud está, no están explícitos. De manera que si con Freud - que era un escritor muy ingenioso que ganó el premio Goethe en Austria - uno hace un análisis epistemológico de lo que dice tratando de encontrar la estructura subyacente, puede encontrar casos en que se puede reproducir casi esquemáticamente toda una estrategia parecida a la hipotético deductiva. Yo voy a publicar pronto un trabajo sobre este particular, sobre artículos de Freud. Analizado de esta manera puede decirse que la estrategia de Freud es hipotético deductiva. Hay muchos errores y cosas desafortunadas en el psicoanálisis freudiano pero en muchos de sus artículos y en muchos de sus trabajos hay modelos científicos perfectamente reconocibles y ese es uno de sus méritos. Es un poco de ligereza decir, como dice Mario Bunge, que el psicoanálisis es una cosa antojadiza y charlatanería y no de ciencia

Hay otra idea que surge desde el punto de vista filosófico: ¿El hombre dispone de las aptitudes y las capacidades como para conocerse a sí mismo o esto es biológicamente imposible?.

K: No,  no hay nada biológicamente imposible, sabemos sobre nosotros mismos muchísimo más que en la antigüedad. Por lo pronto, en la parte anátomo-fisiológica ni se puede comparar, en la parte clínica lo mismo y hoy en día, como decía Milstein y con toda razón: la medicina actualmente es 95 % química por que efectivamente casi todos son procesos o reacciones químicas encadenadas. Yo, que hasta hace poco era profesor en la Universidad Favaloro, una universidad donde se estudia con metodología muy moderna, recuerdo que vi en el pizarrón un papel muy grande que podía tener digamos 3 metros por 1.50, escrito con un marcador, todo lleno de fórmulas químicas, con flechitas, de acá para acá, evidentemente seguía una dirección. ¿Qué es esto? pregunté a los alumnos. “Es un machete” me respondieron. ¿Cómo un machete?, los machetes, cuando yo estudiaba, se metían en la manga del saco para poder copiarse. Profesor, esto es el resumen de lo que se nos va a examinar mañana. ¿Pero qué es esto? Es la ecuación química del proceso de la fibrinólisis. Esto muestra que, desde del punto de vista objetal, no espiritual o mental, conocemos cada vez más de nosotros mismos y que tenemos un aparato de conocimiento fenomenal compuesto no sólo por la posibilidad que nos dan nuestros órganos de percepción sino también por lo que da nuestra capacidad mental y lógica para razonar sobre lo que estamos viendo. Sin duda que sabemos más de nosotros mismos y todo de lo que actualmente se habla, esté uno de acuerdo o no sobre reacciones cibernéticas, en el aparato perceptual o mental del hombre. Todo lo que significa la capacidad algorítmica que nos da la lógica contemporánea muestra que para formar teorías acerca del hombre estamos en mejores condiciones. Cuando leemos un libro de lógica contemporánea sobre el problema de cómo se fundamenta una teoría científica uno se da cuenta que hay un abismo entre lo que se pensaba en la antigüedad, que era caprichoso, fantasioso, casi como una creación artística o metafísica. Frente a lo que sabemos hoy, no hay comparación posible. Nos mostraron que la capacidad de armar teorías científicas en el ser humano, de ponerlas a prueba, de comprobar si están equivocadas o si se aceptan están a nuestra disposición.

· La biología como modelo:

¿ Ud. cómo ve en el sentido epistemológico a la biología, cuál es su caracterización?

K: Es uno de los lugares donde el método hipotético deductivo se ha desarrollado mejor, lo cual no quiere decir que todo lo que dicen los biólogos ya esté resuelto como problema y no este equivocado, pero cuando uno tiene que ver cual es el método científico de una disciplina lo que más se parece a las versiones estándar es la biología. Más aún cuando yo doy clases de epistemología suelo, aunque no provengo de ese lado, dar ejemplos biológicos porque caen fantásticos. Por ejemplo relatar las discusiones que provocaron las teorías de Mendel y la evolución posterior de estas disputas. Naturalmente se agregaron algunas complicaciones que hacen que además del método  hipotético deductivo haya cuestiones algorítmicas y de computación que hay que tener en cuenta también. Toda la cuestión del genoma obligó a hacer una red de computadoras muy poderosas y grandes. El método científico va cambiando con el tiempo y perfeccionándose pero la Biología es la que está en mejor posición. Cuando no está muy claro a veces lo que está sucediendo desde el punto de vista metodológico, suma algunas partes de la física, ahí hay bastantes dificultades, la química va bastante bien aunque depende bastante de la física. En el caso de las matemáticas el método no es empírico ni el hipotético deductivo, es el método axiomático. De manera que yo diría que lo que ocurre con el método científico es que depende bastante de cada disciplina, más aún me permitiría decir que no hay método científico, hay métodos científicos, en bastante cantidad y es muy interesante ver en cada ciencia que toma cada uno en consideración. Por ejemplo hay ciencias donde no existe la medición y otras en las que sí. Freud contaba que una vez que le dijeron: ¡pero no hay números en su disciplina! “Me gustaría muchísimo que los hubiera pero dado el tipo de material y de problema que se está discutiendo aquí, no caben”. Marx dijo algo parecido con respecto a los estudios de carácter materialista histórico: “a mí me gustaría muchísimo meter la estadística acá pero no es un caso en el que esto sea fácil o posible”. Hay métodos que apelan a la definición, la deducción, la experimentación, la estadística, la observación. Hay muchos métodos científicos y hay muchas disciplinas que están bastante bien constituidas en su problemática en este sentido, ahora desde el punto de vista más tradicional y estándar, la biología, con todas las revoluciones que ha habido tan sorprendentes, por sus propias teorías ha cambiado mucho de método. Desde que ha aparecido la genética, la biología ya no actúa exactamente como antes, hay una parte que es completamente cientificista uno podría decir, de todas maneras es lo que más se parece a la concepción tradicional de la ciencia.

Tomando la genética como ejemplo hay una disputa científica entre lo que depende de los genes y lo que depende del ambiente entre el determinismo genético a ultranza y la mixtura entre lo social y lo genético, ¿Ud. tiene posición al respecto?

K: Mire en primer lugar hay cosas de las que a mi no me gusta tomar una posición, precisamente porque me gusta la ciencia y el método científico. Ese es un tipo de problema que la ciencia tiene que ir resolviendo. Si a través de experimentos y a través de  los estudios que la biología contemporánea permite, uno puede ver efectivamente, haciendo investigaciones en distintas sociedades y en distintos contextos históricos, que la influencia de la sociedad y del ambiente influyen en el tipo de conocimiento que se va obteniendo, evidentemente la posición exagerada de carácter casi determinístico genético resulta en general falsa. Hay cierta unanimidad en el ambiente de la física en que si Einstein no hubiera existido no hubiera sido exactamente igual la historia de la ciencia. Puede suceder que este todo determinado, pero actualmente el material científico no está mostrando que las cosas ocurran de manera tal que la dotación genética determine todo, absolutamente todo lo que un individuo realiza. Lo que pasa es que la dotación genética lo que realmente determina son propensiones, o sea, lo que latentemente está en una persona  para que responda de una determinada manera en ciertas circunstancias. Pero puede suceder que según la persona eso pueda ser diferente y puede suceder además efectivamente, que mucho que lo que nosotros poseemos aún desarrollado genéticamente tenga tantas características que dependen de como le ha ido a uno con las relaciones con el exterior que cambie, así como según nos alimentamos desarrollamos un cuerpo diferente, indudablemente que según donde estamos, según como nos han educado, vamos a desarrollar una mentalidad diferente. Pero todo esto es problema científico no es una cosa en la que uno pueda tomar una posición de antemano y dogmáticamente.


· La Medicina:

¿Cómo ve Ud. a la Medicina, cómo ve al conocimiento médico hoy en día?

K: Históricamente, es la acumulación de una cadena de cosas muy importantes positivas, geniales o muy útiles. Ni que hablar, si uno se pone a hacer una enumeración,
no terminaría nunca: vitaminas, antibióticos , anestesia, toda una serie de productos químicos para ayuda de nuestras enfermedades, incluso psicológicas. Esto no impide ver que hay otro tipo de problemas, peligros. Con todo, los triunfos de la Medicina respecto de los enemigos de la salud y la vida humana son tan grandes que yo creo que no alcanzaría mi tiempo para todos los elogios que hacer respecto de ellos, además se ha vuelto más ingeniosa y se ha vuelto cada vez más precisa y poderosa. La medicina es una herramienta poderosísima que nosotros no teníamos. Yo veo una gran cantidad de cosas muy importantes, no toda la Medicina en cuanto en enseñanza está suficientemente bien fundamentada y todavía no formamos bien a nuestros médicos, en algunas facultades sí, en otras no.

¿Qué les faltaría?

K: Le faltaría eso, una mayor información sobre los resultados actuales de la ciencia, lo que hay que saber como científico, todas las cuestiones metodológicas que por lo menos elementalmente tiene que conocer. Cómo poder dirimir lo que es medio estúpido o meramente una superstición de lo que hay que tomar en serio. Yo leo mucho los artículos científicos que aparecen en Clarín, que es el diario que leo, y veo que no proceden bien respecto de lo que hay que hacer, esto de dar a conocer las opiniones sobre las investigaciones actuales, pero a veces son muy susceptibles a tomar como cosa importante algunas investigaciones que son meramente charlatanerías. Por ejemplo no está bien que la gente crea que hay algo serio detrás de eso porque puede querer hacerlo y no le conviene, hay que tener en cuenta que mucha gente declara que está haciendo investigaciones importantes o exitosas porque de asta manera consigue apoyo económico y subvenciones y ese es uno de los peligros y efectos negativos que hay en el funcionamiento de la Medicina. Así que sobre ese particular la cuestión de la ética médica me parece un asunto muy importante para discutir, creo que hay mucho de lo que ocuparse para que la gente tenga conocimiento fundado y científico.

La Medicina ha adoptado un modo de construir verdad que es predominantemente estadístico …

K: Bueno, mi inmediato comentario es que cuando no está en situaciones estadísticas   sino en formas más “cristalinas” desde el punto de vista lógico, la teoría científica nunca puede ser verificada, puede ser muy apoyada por las observaciones, nunca hay algo como la verificación absoluta de lo que la ciencia ofrece, siempre la posición favorable a una teoría lo que la hace es probable por así decir y cuando establece la estadística peor todavía, porque las leyes estadísticas sí que no  pueden ser verificadas, no dan verdad, dan probabilidad o inferencias probadas en el sentido del cálculo de probabilidades. Pero al decir que uno posee realmente un dato probabilístico bien elaborado de ninguna manera está diciendo que ha verificado algo. De manera que la ciencia no trabaja realmente con la verificación absoluta, es mucho más modesta, entonces se ocupa de cosas como el apoyo y la corroboración, en el caso de las teorías determinísticamente constituidas, o lisa y llanamente de probabilidades donde interviene la estadística.

Sí, el tema es que la medicina, que no es exactamente una ciencia...

K: Es una técnica derivada de la ciencia. En gran medida, como decía Milstein, es química…

Adopta conductas, y define problemas en base a la probabilidad estadística que es su método excluyente de construcción de conceptos...

K: No cabe la menor duda, es  una de las razones fundamentales por las cuales sigo tomando aspirinas.

Es curioso que muchas veces la medicina llama a estos resultados “evidencias”, un nombre que podría resultar contradictorio con su propia naturaleza “probable”.

K: Es una palabra que tiene varios sentidos, hay que tener en cuenta que los términos epistemológicos y filosóficos en general son polisémicos, no significan lo mismo en cualquier contexto. En algunos casos decir que algo es “probable” quiere decir para mí que yo estaría dispuesto a “apostar” por eso. En otros casos, en los que se llama “probabilidad empírica”, significa que se han hecho muchos tiros, por así decir, y la mayoría de ellos o una gran proporción, van a favor de una determinada hipótesis.


· Libertad y determinación: Kant, Descartes, Popper

Existen una serie de cuestiones, de problemas, de temas, que no pueden reducirse al método probabilístico y, por lo tanto, por ejemplo  en la medicina, esos problemas quedan fuera de su campo, no los considera problemas, por ejemplo lo relacionado con la subjetividad con la cultura. Lo que no se adapta a sus procedimientos de construir verdad no constituye un problema o se lo reduce - como en un “lecho de Procusto” - hasta que logra definirlos mediante versiones degradadas respecto del original.

K: Bueno, vamos a decir que eso está equivocado de antemano y es prejuicioso. Por cierto en el desarrollo de la ciencia siempre quedaban muchos problemas afuera de los métodos en los que se pensaba que había que recurrir. En algunos casos los métodos a los que había que recurrir, y que no estaban afuera, eran métodos teológicos, por ejemplo: consultar la Biblia, consultar los libros de los príncipes de Grecia, etc, y hoy en día no pensaríamos ni por broma en eso. No está todo resuelto en este momento pero para quitarse de encima la posibilidad de que los métodos más o menos tradicionales puedan apoyar y fundamentar algo científicamente, hay que tener cuidado. Con la cibernética y con la fisiología por ejemplo, actualmente tenemos muchísimas más razones para considerar que hemos encontrado más resultados científicos en biología que antes, de eso no cabe duda.

Seguramente que las relaciones que un individuo tiene con la sociedad ejercen influencias. Ni que hablar del problema de la subjetividad, con todo lo que actualmente se está desarrollando en neurociencias, en la psicología cognitiva, se sabe cada vez mejor, hay cada vez más conocimiento sobre la subjetividad humana. Hoy se sabe bastante más, por ejemplo, de ciertas cosas como la forma en que se puede formar un concepto o de como se puede analizar la conducta subjetiva y cosas incluso más sorprendentes. En las neurociencias actuales se está viendo todo cada vez más claro. Hay métodos experimentales para poder ver que el proceso cerebral que le hace a uno tomar una determinación, antecede al momento en que uno - subjetivamente - cree que toma la determinación de hacerlo, lo cual es totalmente sorprendente y va en contra del sentido común. Al respecto vamos conociendo cada vez más sobre fisiología del cerebro y su relación con el pensamiento. El análisis de tipo “piagetiano” sobre como se desarrolla el pensamiento humano, y en general la psicología evolucionista, es cada vez mayor, más sorprendente, sabemos más en ese tipo de dirección  y nadie tendría en la actualidad una concepción de lo subjetivo como la que podía tener Kant por ejemplo.

· Derechos humanos: una experiencia con el horror.

¿Ud. es un ejemplo, como individuo, como ciudadano, pienso en el caso de en su participación en la CONADEP, qué significó eso para Ud. como persona?

K: Por un lado algo terrible, por el tipo de realidad que llegamos a establecer y que es lo que parecía que realmente había pasado era algo terrorífico, era un genocidio con torturas y circunstancias muy negativas. De manera que sufrimos bastante, cosa que ocurrió con mucha gente, cuando se constituyó en Ministerio que estaba a cargo de Tróccoli en aquel entonces, nos envió muchachos jóvenes de administración nacional para que nos ayuden en lo que teníamos que hacer, entre las cosas que teníamos que hacer eran tomar declaraciones, a los tres días desaparecieron, huyeron, no lo pudieron soportar, nosotros lo soportamos, pero era para sufrir. Pero por otro lado fue un asunto fascinante porque había que hacer de Sherlok Holmes y teníamos el desafío de poder encontrar ciertas cosas. Por cierto muchas de las que encontramos eran realmente impresionantes y estábamos muy orgullosos de haberlas descubierto. Así que fue una mezcla de actividades muy fascinantes, muy interesantes, terrible y emocionalmente muy dura, en cierto sentido pasamos un muy mal rato, en otro sentido, sin embargo, tuvimos grandes satisfacciones. El hecho de que en Argentina solamente, sin contabilizar sus traducciones, el “Nunca más” haya sobrepasado las 20 ediciones es realmente un triunfo sin igual, jamás visto en ninguna parte del mundo.

¿Ud. cree que cosas como las que tuvo oportunidad de conocer en la CONADEP marcan un límite en la condición humana?

K: Y algunas sí, por ejemplo  que haya gente que se haya muerto por la tortura estando presente un cura y un médico, cosa que sucedió. Von Wernick, por ejemplo y algunos otros. Es increíble que haya gente cuya mentalidad pueda pensar y justificar, que se pueda intervenir en una cosa tan terrible como el sufrimiento llevado a sus límites y además realizado en forma “científica”. Se puede decir de la condición humana que somos un poco ambivalentes en este sentido. Tenemos los aspectos positivos, que son grandes, de solidaridad, abnegación y de preocupación por ciertos tipos de problemas y tenemos a veces en nuestro tipo de constitución psicológica cosas terribles. Por lo cual la educación tiene que tener en cuenta eso, no hay que acordarse de los derechos humanos y de los abusos que se han hecho contra ellos solamente el 24 de marzo, hay que hacerlo siempre, constantemente. En la escuela hay que contar cuestiones históricas y señalar este punto, tratar de influir, no solamente para que hagan cosas buenas, sino para que no se hagan cosas malas. La educación actualmente habla muy poco, en el colegio primario esto que yo estoy diciendo prácticamente no se hace y en el secundario no se hace para nada, salvo algunos profesores que aprovechan su cátedra en forma útil y positiva respecto de éstos problemas.

¿ Tiene temores por el futuro del hombre?

K. Sí, tengo temores. Puede suceder que un tipo como el Primer Ministro de Irán tenga la bomba atómica, puede ser terrible. Así que tengo preocupación en ese sentido, no soy tan ingenuo como para ser un optimista incondicionado. Pero debo hacer una aclaración, cuando me preguntan cómo veo el futuro de la Argentina, a pesar de todos los inconvenientes que tenemos, incluso, a veces, contexturas psicológicas o subjetivas, creo que vamos a terminar bien.

¿Ud. cree que el objetivo de la vida de una persona es ser feliz o hay objetivos que están por encima de esto que pareciera ser un objetivo contemporáneo casi excluyente?

K: Bueno, yo pienso que no hay una cosa absoluta como objetivo. Nosotros biológicamente estamos compuestos de muchos elementos, y uno de los objetivos es seguir viviendo, por ejemplo, y darle a la vida la importancia que tiene. Otro objetivo es formar una familia y garantizarles la reproducción de los seres humanos para seguir existiendo. Hay muchos objetivos, pero yo pienso que estos objetivos relacionados con los derechos humanos son cosas realmente muy importantes, lo ligado a ellos a  la solidaridad humana y al tratar de proveernos de cosas positivas como el conocimiento, la estética, la labor médica, por ejemplo, es una cosa a la que hay que apoyar.


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¿Quién es Gregorio Klimovsky?

Entre su vasto trabajo y formación en diversas áreas del conocimiento, Klimovsky es especialista también en Ética y Metodología de la Investigación Científica y es señalado como uno de los iniciadores de la Lógica y de la Filosofía de la ciencia argentina. Profesor universitario e investigador, se desempeñó en San Juan, Mendoza, Santa Fé, Santiago del Estero y Buenos Aires. Fue decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA. En la actualidad, continúa dando clases, entre otras instituciones, en la Facultad de Filosofía de la UBA y en la Universidad de Belgrano. En 1994 publicó “Las desventuras del pensamiento científico” , obra que agotó varias ediciones. Obtuvo los Premios de Roma en 1986, Konex de Brillante y de Platino en 1996. A lo largo de su trayectoria, Klimovsky recibió numerosos nombramientos como Doctor Honoris Causa y otras distinciones. Además cuenta con una reconocida participación en la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP) y en la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos.

 

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