¿Cuál es el alcance del término Dispepsia?
La Dispepsia abarca todo lo que significa enfermedad ulcerosa gastroduodenal, la enfermedad no ulcerosa y la enfermedad por reflujo gastroesofágico.
¿Con qué frecuencia se presenta?
Su presentación es muy frecuente. Si uno toma el consultorio ambulatorio de este Servicio, entre el 60 y el 70 % de las consultas representan alguna forma de Dispepsia con causas orgánicas o sin ellas.
La más prevalente en la consulta ambulatoria del clínico y del generalista es la Dispepsia no ulcerosa.
¿Ha aumentado su incidencia últimamente?
La Dispepsia está ligada a la historia de la gastroenterología. Si uno se remonta a muchos años atrás, las llamadas Dispepsias Hiposténicas serían asimilables hoy a las llamadas Dispepsias de dismotilidad y las Dispepsias Hiperesténicas actualmente serían asimilables a las Dispepsias de tipo ulceroso. Así que la Dispepsia es de vieja data, siempre fue altamente prevalente, pero últimamente observamos una mayor incidencia relacionada con el estrés de la vida diaria.
¿Qué características diferenciales hay que tener en cuenta frente a un paciente con Dispepsia?
Si estamos frente a un paciente joven, sin síntomas generales, con cierto grado de neurodistonía, sin alteraciones de laboratorio de rutina, es decir, frente a un paciente de bajo riesgo, seguramente la Dispepsia será funcional.
Pero cuando el paciente que se presenta es mayor de 50 años, con síntomas recientes de Dispepsia, estamos obligados a descartar una patología orgánica.
¿Cómo se estudian estos dos grupos de pacientes?
Al paciente de bajo riesgo le indicamos una prueba terapéutica para confirmar el diagnóstico de Dispepsia funcional. En el término de 1 a 2 meses, el paciente debe responder con algún grado de mejoría sintomática a las medidas farmacológicas y no farmacológicas.
Al paciente del otro grupo, si las manifestaciones sintomáticas obedecen al abdomen superior (son las más frecuentes), le indicamos una endoscopía alta y una ecografía de abdomen para descartar patologías orgánicas más prevalentes.
¿En qué momento consultan los pacientes al Servicio de Gastroenterología?
En el Servicio de Gastroenterología recibimos pacientes de segunda o tercera consulta derivados por el clínico, generalmente con muchos estudios complementarios. Muchos de nuestros pacientes terminan siendo estudiados y lo que es interesante es que la mayoría de ellos sólo presentaba afecciones mínimas de la mucosa gástrica o duodenal, que denominamos generalmente como gastritis.
La gastritis es un hallazgo habitual en un servicio de gastroenterología. Si nosotros tomáramos 10 pacientes normales y les hiciéramos un estudio endoscópico, encontraríamos gastritis en más del 70 %.
¿Cuáles son las medidas aconsejables sobre prevención?
En el paciente obeso con reflujo gastroesofágico, lo aconsejable es la reducción de peso. Otras medidas son el abandono del cigarrillo, la precaución en el uso de antiinflamatorios, la no consumisión de alimentos con alto contenido graso, irritantes e infusiones como el café, té o mate.
¿Qué terapéutica se indica?
Para las dispepsias de tipo ulceroso contamos con los inhibidores de la secreción ácida. Modernamente tenemos los inhibidores de la bomba de protones que son realmente eficaces cuando la Dispepsia es de tipo ulcerosa con manifestaciones sintomáticas de dolor o cuando la Dispepsia es de tipo reflujo.
Cuando se combinan otros elementos como el retardo de la evacuación gástrica con molestias epigástricas donde predominan la distensión abdominal, el malestar postprandial, son de indicación los proquinéticos. Los modernos proquinéticos no tienen acción sobre el SNC, predominando un accionar periférico. Actualmente estamos obteniendo excelentes resultados con la administración de Cinitaprida.
Dr. Alejandro Jmelnitzky, Jefe del Servicio de Gastroenterología
Dr. Néstor Chopita, Jefe de Sala del Servicio de Gastroenterología
Hospital San Martín de la Ciudad de La Plata