Revisión | 20 FEB 12

Agrandamientos gingivales que aparecen durante el embarazo

La hiperplasia fibrosa y los fibromas son lesiones que forman parte de la patología gingival del embarazo.
Autor/a: Vargas Casillas, Flores Sánchez y Castro Ulín, Facultad de Odontología UNAM Fuente: Revista Mexicana de Odontología Clínica Año 2/ Núm IX/ 2008
INDICE:  1. Desarrollo | 2. Referencias bibliográficas
Desarrollo

Resumen

La hiperplasia fibrosa inflamatoria, los fibromas cemento-osificantes y osificantes son lesiones reactivas que forman parte del espectro de patología gingival que pueden presentarse en la cavidad bucal. Se consideran neoplasias benignas, pero localmente pueden ser agresivas y clínicamente son similares, por lo que es importante establecer su diagnóstico definitivo.

Casos clínicos: tres mujeres jóvenes presentaron agrandamientos localizados en la encía de la región de los incisivos anteriores inferiores. El diagnóstico clínico probable fue granuloma piógeno en los tres casos, ya que las pacientes refirieron su aparición durante el embarazo y no desaparecieron después del parto, por lo que se realizaron las biopsias excisionales.

Resultados: los diagnósticos histológicos no correspondieron a granulomas piógenos, más comunes en el embarazo, sino a tres entidades diferentes: hiperplasia fibrosa inflamatoria, fibroma cemento-osificante periférico y fibroma osificante periférico seguido de una hiperplasia fibrosa inflamatoria.

Conclusión: el diagnóstico presumible de los agrandamientos gingivales debe incluir diagnósticos diferenciales, siempre mediante un estudio histopatológico para establecer el diagnóstico definitivo.

Palabras clave: agrandamiento/hiperplasia gingival, hiperplasia fibrosa inflamatoria, fibroma cemento-osificante periférico, fibroma osificante periférico, lesiones fibroóseas.

Introducción

Las manifestaciones clínicas de la gingivitis del embarazo tienen la característica de que algunas veces ésta no se resuelve sino hasta después del parto y otras tantas muestran una tendencia a desarrollar una hiperplasia gingival localizada; comúnmente esta condición se clasifica como granuloma piógeno del embarazo.1 Clínicamente se observa como un aumento de volumen localizado, de tamaño variable, que generalmente aparece en el segundo o tercer trimestre del embarazo. Se localiza con mayor frecuencia en la región de la encía interdental y tiene una tendencia a sangrar debido a que es muy vascularizado. El tratamiento de esta lesión consiste en su remoción quirúrgica después del parto, considerando que algunos casos desaparecen espontáneamente, aunque también pueden reaparecer en embarazos subsecuentes.2

A pesar de lo anterior, en mujeres embarazadas también pueden aparecer otras lesiones reactivas benignas, como las hiperplasias gingivales inflamatorias y las lesiones fibroóseas, aunque no se ha reportado que exista una mayor frecuencia de éstas durante dicha etapa. El granuloma piógeno y el agrandamiento gingival se presentan como una respuesta a estímulos como la irritación crónica de bajo grado, traumatismos y factores hormonales,3 mientras que el fibroma cemento-osificante periférico y el fibroma osificante son lesiones benignas, de naturaleza reactiva y de etiología desconocida, con una clara predilección por el sexo femenino (2:1) entre los 20 y los 30 años de edad;4 clínicamente se observan como agrandamientos localizados de consistencia firme, más comunes en la encía de la región de la mandíbula.2

El objetivo de este reporte es resaltar la importancia del examen histopatológico en el diagnóstico definitivo de agrandamientos gingivales originados durante el embarazo en tres pacientes que asistieron a la Clínica de Periodoncia e Implantología de la División de Estudios de Posgrado e Investigación de la Facultad de Odontología de la UNAM, en situaciones en las que sus características clínicas sugerían la presencia de granulomas piógenos.

Casos clínicos

Caso 1. Mujer de 37 años de edad que presentó un agrandamiento localizado en la encía interdental de los incisivos centrales inferiores, sin desplazamiento ni movilidad dentaria, con tres años de evolución. Apareció durante su primer embarazo y su tamaño disminuyó después del parto. Dos años después, en su segundo embarazo, aumentó nuevamente su tamaño y después del parto ya no se redujo (Foto 1). Clínicamente se observó un incremento de volumen asintomático, de consistencia firme, de base pediculada y con un tamaño de 1 cm. Periodontalmente, la paciente manifestó periodontitis crónica moderada, y los agrandamientos fueron diagnosticados de manera clínica como granuloma piógeno; fue extirpada en su totalidad y enviada al departamento de patología bucal para su examen histopatológico. El reporte histológico determinó la presencia de tejido conjuntivo fibroso denso bien vascularizado, con infiltrado inflamatorio crónico de moderado a severo, dispuesto en parches, con predominio linfoplasmocitario. En la base se detectaron calcificaciones distróficas, basófilas e irregulares, con presencia de islas de epitelio odontogénico inactivo y revestidos por epitelio escamoso estratificado paraqueratinizado con acantosis, por lo que se estableció el diagnóstico definitivo de hiperplasia fibrosa inflamatoria.

Foto 1. (Caso 1) Hiperplasia fibrosa inflamatoria

Caso 2. Mujer de 33 años de edad con un agrandamiento localizado en la encía insertada y parte de la mucosa alveolar lingual de los incisivos centrales inferiores, los cuales no fueron afectados. El agrandamiento midió 1 cm de diámetro, se mostró pediculado, de consistencia firme, asintomático, bien delimitado, con zonas ulceradas e interfería con la lengua. La lesión tenía tres años de evolución y apareció durante su embarazo. Periodontalmente, la paciente presentó gingivitis asociada a placa, y el agrandamiento fue diagnosticado clínicamente como granuloma piógeno (Foto 2). La lesión fue eliminada quirúrgicamente y enviada a su estudio histopatológico, el cual reveló una lesión fibroósea benigna, compuesta por proliferación de fibroblastos asociada a material mineralizado formado por masas irregulares de calcificaciones distróficas y masas globulares basófilas semejantes al cemento. Todo ello en un tejido conjuntivo laxo y denso, celular, con infiltrado inflamatorio mixto difuso, cubierto por un epitelio escamoso estratificado paraqueratinizado, con zonas de acantosis, edema intercelular y una solución de continuidad (úlcera) cubierta por fibrina. Se estableció un diagnóstico definitivo de fibroma cemento-osificante periférico.

Foto 2. (Caso 2) Fibroma cemento-osificante periférico

Caso 3. Mujer de 21 años de edad con un embarazo de cuatro semanas que presentó gingivitis asociada a placa y un agrandamiento localizado en la encía interdental del lateral y canino inferiores izquierdos, los cuales no fueron afectados. El diagnóstico fue granuloma piógeno, pero en ese momento no se estableció ningún tratamiento. Ocho meses después, la paciente regresó a consulta debido a que el agrandamiento había crecido a casi 2 cm de diámetro, lo que interfería con su masticación. El agrandamiento se mostró bien delimitado, pediculado y de consistencia firme, con úlceras asociadas al traumatismo por la masticación (Foto 3). El agrandamiento fue eliminado excisionalmente, y el estudio histopatológico reportó un espécimen parcialmente cubierto por un epitelio escamoso estratificado, paraqueratinizado, con edema intracelular y pérdida de solución de continuidad con fibrina. Un tejido conjuntivo fibroso denso bien vascularizado con infiltrado inflamatorio crónico difuso, entremezclado con focos de calcificación, ayudó a establecer un diagnóstico definitivo de fibroma
osificante periférico.

 

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