Anormal respuesta de los sistemas de recompensa | 14 DIC 10

El aumento de peso parece cambiar la respuesta cerebral a la comida

Con el tiempo, comer en exceso retrasa los sistemas innatos de recompensa, según sugiere experto.

Es probable que tomarse un batido resulte una experiencia placentera para la mayoría de personas, a veces muy placentera. Pero aparentemente, entre las personas que tienen sobrepeso o son obesas, esto no es así.

Parece que comer en exceso disminuye la respuesta neurológica al consumo de alimentos sabrosos como el batido, según sugiere un estudio reciente. Esa respuesta se genera en el núcleo caudado del cerebro, una región que tiene que ver con la recompensa.

Mediante el uso de imágenes por resonancia magnética funcional (IRMf), investigadores encontraron que las personas con sobrepeso y obesas mostraron menos actividad en esa región del cerebro mientras bebían un batido que las personas de peso normal.

"A mayor IMC [índice de masa corporal], menor la respuesta del caudado cuando se toma un batido", apuntó la autora líder del estudio Dana Small, profesora asociada de psiquiatría de la Yale y miembro asociada del Laboratorio John B. Pierce de la universidad.

El efecto fue especialmente potente en adultos que portaban una variante particular del gen taqIA A1, que se ha relacionado con un mayor riesgo de obesidad. Small apuntó que en ellos la disminución de la respuesta cerebral al batido fue muy pronunciada. Alrededor de un tercio de los estadounidenses porta la variante.

Los hallazgos se debían presentar a principios de semana en la reunión del Colegio Estadounidense de Neuropsicofarmacología en Miami.

No está del todo claro exactamente qué significa esto para las personas que comen en exceso o por qué los que hacen dieta señalan que es tan difícil ignorar la comida altamente gratificante. Pero los investigadores tienen algunas teorías.

Cuando se les preguntó qué tan satisfactorio les resultaba el batido, los participantes con sobrepeso y obesos dieron respuestas que no diferían mucho de las de los participantes de peso normal, lo que sugiere que la explicación no es que las personas obesas disfrutan del batido más o menos que los demás.

Y cuando hicieron los escáneres cerebrales en niños en riesgo de obesidad porque ambos padres eran obesos, los investigadores encontraron lo opuesto de lo que hallaron en adultos con sobrepeso.

Los niños en riesgo de obesidad en realidad mostraron una mayor respuesta del caudado ante el consumo del batido, en comparación con los niños no considerados en riesgo de obesidad porque tenían padres delgados.

Los investigadores afirman que eso sugiere que la respuesta del caudado se reduce como resultado de comer en exceso durante toda la vida.

"La reducción en la respuesta del caudado no precede al aumento de peso, sino que viene después de éste", señaló Small. "Eso sugiere que la reducción es la respuesta del caudado es una consecuencia, en lugar de una causa, de comer en exceso".

Estudios en ratas han arrojado resultados similares, apuntó Paul Kenny, profesor asociado del laboratorio conductual y de neurociencia molecular del Instituto de Investigación Scripps en Júpiter, California.

Cuando se dio a ratas acceso a comida muy sabrosa y altamente gratificante durante periodos extensos, se hicieron obesas. Mientras más engordaron, más se redujo la respuesta de los centros de recompensa de sus cerebros.

 

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