Semana del Prematuro | 04 OCT 10

Los enfoques actuales resultan insuficientes para establecer la influencia de las conductas de riesgo en el nacimiento prematuro

Existe un gran volumen de investigación sobre este tema, pero no logra conclusiones sólidas en relación a efectos causales, excepto un discreto efecto del tabaquismo sobre el nacimiento prematuro.

Resumen Estructurado

Objetivo: resumir y evaluar la calidad de la evidencia existente sobre la asociación entre conductas maternas (tabaquismo, consumo de alcohol, uso de drogas ilícitas y actividad física, sexual y ocupacional) y nacimiento prematuro, realizando recomendaciones metodológicas para futuros estudios.

Diseño:
metanálisis (MA).

Fuente de datos: búsqueda de artículos publicados en inglés en MEDLINE, entre 1992 y 2008 relacionados con prematuridad y conductas maternas, por separado y en combinación. Los términos de búsqueda usados para prematuridad fueron: “obstetric labor, premature”,  “premature birth”, “infant, premature”, “pregnancy outcome”, “pregnancy complications”, “preterm”, “premature” y “prematurity”.

Selección de estudios:
artículos que analizaran el resultado (nacimiento prematuro) en términos dicotómicos y que informaran de - o se pudiese calcular - el riesgo relativo (RR).

Extracción de datos: se tabularon los relativos a origen geográfico, diseño, definición de resultado, método de medición de edad gestacional, métodos de asegurar exposición y resultado de RR u odds ratio (OR) con su respectivo intervalo de confianza del 95% (IC 95%). Se analizó el nacimiento prematuro en conjunto (< 37 semanas) y en subgrupos definidos por presentación clínica, severidad, complicaciones o atributos maternos.

En aquellos subgrupos que incluían al menos 3 de los trabajos seleccionados, se realizó un MA mediante modelos de efectos fijos y aleatorios, utilizando el programa estadístico R.

Resultados principales: el tabaquismo es el hábito más estudiado en relación con nacimiento prematuro (58 trabajos), mostrando un aumento del riesgo, incluso frente al consumo menor (rango 0-10 cigarrillos/día), con un RR: 1,2 (IC 95%: 1,1 a 1,3), con un discreto aumento en el grupo de consumo mayor (20 y más cigarros/día), con RR: 1,4 (IC 95%: 1,1 a 1,7). Tanto el nacimiento prematuro espontáneo como el indicado médicamente se asocian al tabaquismo, pero el primero muestra un mayor riesgo (RR: 1,5 versus 1,2 para un consumo de 10 o más cigarrillos al día). No se encontraron diferencias significativas en la evaluación del tabaquismo  prenatal versus postnatal, estudios clínicos versus poblacionales ni estudios europeos versus norteamericanos.

En el subgrupo de nacimientos prematuros de < 32 o < 33 semanas de edad gestacional se aprecia un riesgo mayor que en el análisis agregado (RR: 1,5 [IC 95%:1,4 a 1,7]) con un consumo de 10 o más cigarrillos/día). La exposición ambiental al humo de tabaco se evaluó en 9 trabajos, con una amplia variación en su forma de medir, apreciándose en el análisis agregado una magnitud de la asociación similar al tabaquismo activo (RR entre 1,2 y 1,4), con poca variación según edad gestacional y tipo de estudio. Los trabajos que analizaron el consumo de alcohol (25) no mostraron asociación con el nacimiento prematuro. En estos trabajos existió amplia variabilidad de las categorías de exposición analizadas, dependiendo del grado de consumo en la población de origen.

En relación con el uso de drogas ilícitas, el consumo de marihuana (6 estudios) no mostró una asociación significativa con nacimiento prematuro (RR: 1,4 [IC 95%: 0,8 a 1,3]) y, en el caso de la cocaína, se encontró un mayor riesgo cuando se midió mediante el auto-reporte (RR: 1,8 [IC 95%: 1,2 a 2,7] en 7 estudios) que cuando se midió en orina (RR: 1,6 [IC 95%: 0,9 a 2,6] en 4 estudios), existiendo en ambos casos el posible sesgo de seleccionar personas con alto consumo y dificultad para aislar el efecto de la droga de los efectos de condiciones sociales adversas y de otras conductas asociadas.
 
El efecto de la cafeína analizado en 9 estudios (con serias limitaciones metodológicas) no mostró la existencia de alguna asociación significativa. Aunque varios estudios (6) muestran que la actividad física recreativa se asocia a una fuerte reducción en el riesgo de nacimiento prematuro, los resultados no se pudieron combinar por diferencias importantes en la definición de “actividad física”. Sólo 3 estudios analizaron la relación entre actividad sexual y nacimiento prematuro, con resultados divergentes, lo que sumado a la dificultad para aislar este aspecto como causal complica aún más su interpretación. Varios estudios (27) analizaron la relación entre trabajo y riesgo de nacimiento prematuro. En ellos el trabajo per se no mostró estar asociado a un mayor riesgo pero, al analizar algunos de sus aspectos, se encontró una leve asociación entre trabajo extenuante y nacimiento prematuro (RR: 1,3 [IC 95%:1,1 a 1,6]).

Conclusión: existe un gran volumen de investigación sobre este tema, pero no logra conclusiones sólidas en relación a efectos causales, excepto un discreto efecto del tabaquismo sobre el nacimiento prematuro. Este conocimiento ofrece alguna guía para su aplicación clínica y en salud pública, pero no permite diseñar esfuerzos más ambiciosos para prevenir el nacimiento prematuro.

Conflicto de intereses: no declarado.

Fuente de financiación: fondos institucionales de Escuela de Medicina Mount Sinai

 

Comentarios

Para ver los comentarios de sus colegas o para expresar su opinión debe ingresar con su cuenta de IntraMed.

CONTENIDOS RELACIONADOS
AAIP RNBD
Términos y condiciones de uso | Política de privacidad | Todos los derechos reservados | Copyright 1997-2024