IntraMed - Puntos de vista - Posverdad: la ciencia y sus demonios
  
Cerebro clínico | 02 MAY 17

Posverdad: la ciencia y sus demonios

Cuando las creencias importan más que la verdad; acerca de la inercia y la pereza intelectual
26
12
Autor: Daniel Flichtentrei Fuente: IntraMed 

Posverdad: la ciencia y sus demonios

“Impera la posverdad, esa "mentira emotiva" nacida para modelar la opinión pública desdeñando los hechos fehacientes y los datos verificables, esa lengua de madera (a decir de los franceses) especial para construir discursos engañosos, que llegan a convencer porque resultan atractivos, tranqulizadores, o quizá convenientes”. Luisa Valenzuela, discurso de apertura de la Feria Internacional del Libro, Bs. As. 2017

Hay palabras que iluminan porque nos permiten nombrar cosas que vemos a diario pero que no sabíamos cómo designar. Para el Diccionario de Oxford, este neologismo describe la situación en la cual, al crear y modelar a la opinión pública, “los hechos objetivos tienen menos influencia que las apelaciones a las emociones y a las creencias personales”. En 2016 fue la palabra del año: el uso de la expresión creció un 2.000% en comparación con 2015. Sobran las situaciones cotidianas en las que este concepto podría aplicarse perfectamente. Pero nos interesa saber si también ha colonizado el pensamiento médico.

Es frecuente que admitamos explicaciones que nos producen lo que se ha llamado “satisfacción intelectual” pero que no son ni científicas, ni verdaderas. Nos permiten mantenernos en nuestra zona de confort y nos evitan el esfuerzo de impugnar nuestras propias creencias convertidas en sentido común clínico. Las personas necesitan aferrarse a un conjunto de creencias compartidas si han de enfrentar un ambiente hostil, inquieto y desconocido. Cambiar lo que creemos demanda un esfuerzo y el coraje de admitir que hemos estado equivocados. La ciencia exige esa honestidad, incluso a costa nuestra autoestima. No se investiga para sostenernos en la comodidad de lo ya conocido. Que un hecho resulte contraintuitivo nada dice de su valor de verdad si se llega a él por métodos científicos rigurosos. Muchas veces a lo largo de la historia los nuevos conocimientos han creado incertidumbre y generado rechazo o controversia. Pero la contraintuitividad (o «asombro» epistémico) es la marca distintiva de la originalidad en ciencia y no debería asustar a nadie.
 

  • El demonio de la inercia

“La mayor parte de la gente prefiere proteger su sistema de creencias fijándolo. Pero, un barco anclado, no se mueve”. Mario Bunge

Lamentablemente es hoy muy frecuente que lo que aparenta ser verdad importe más que la verdad misma. Es una reacción emocional de autodefensa o pura pereza intelectual. En esos casos reacciona nuestra sensibilidad por encima de nuestra razón. Ya no importa que lo que se afirma no se corresponda con los hechos, lo aceptamos sin someterlo a crítica. Ese pecado cognoscitivo es inmune al fracaso de su implementación. Lo aplicamos, pero no se producen los resultados esperados. Entonces reformulamos lo sucedido para sostener la teoría y refutar los hechos que la contradicen. Los psicólogos cognitivos llaman a esta reacción: “preferencia adaptativa”. Trucos mentales, desvíos de la retórica argumentativa, estrategias para poner a salvo una creencia desmentida por los hechos. Posverdad: falsa, absurda, anticientífica; pero frecuente y poderosa para huir de la VERDAD con mayúsculas.

¿Cómo reaccionamos ante la evidencia contraria a nuestras creencias?

  • Ignorar los datos
  • Negar los datos
  • Excluir los datos
  • Suspender el juicio
  • Reinterpretar los datos
  • Aceptar los datos y hacer cambios periféricos en la teoría
  • Aceptar los datos y cambiar las teorías

An empirical test of a taxonomy of responses to anomalous data in science. Clark A. Chinn1, William F. Brewer. Journal of Research in Science Teaching. Volume 35, Issue

 

  • El demonio de la conjetura

Por lo general, pensamos de una manera lógicamente desorganizada, sin distinguir una suposición de una deducción. Al proceder de esta manera intuitiva o heurística podemos avanzar rápidamente, pero también introducimos inadvertidamente suposiciones polémicas o incluso falsas que ponen en peligro toda la construcción del conocimiento. Una ficción puede ser tanto una historia falsa inventada para engañar como una especulación (hipótesis) que debe ser probada mediante la constrastación empírica. A veces un hecho es demasiado simplificado al ser comunicado hasta el punto de propiciar una interpretación errónea. En ciencia, una teoría es una explicación de los fenómenos naturales capaz de predecir observaciones futuras y de sobrevivir a múltiples esfuerzos lógicos para refutarla. La confusión ocurre cuando se usa la palabra "teoría" como sinónimo de hipótesis, conjetura, opinión o especulación. Tal falta de rigor promueve la confusión entre hechos y ficciones sin sustento en la realidad o hipótesis que son el punto de partida de la investigación.

El término "teoría" no debería aplicarse a las explicaciones que no son lo suficientemente específicas como para someterse a la contrastación empírica y a la posibilidad de ser refutadas. El intucionismo es producto de la pereza intelectual, de la ignorancia y de la confusión entre la evidencia psicológica (subjetiva) y la certidumbre gnoseológica (lógica, argumentativa). Es la única filosofía que se autojustifica, que no requiere pruebas ni argumentos. Según el epistemólogo Mario Bunge: “el intuicionismo arrogante y dogmático, linda con el mesianismo, parece más un desorden psiquiátrico que una actitud filosófica”. Existen disciplinas enteras basadas en ese error y, lo que es más grave aún, asisten a pacientes a diario.

Hemos creído durante décadas que el síndrome de fatiga crónica era un trastorno psicológico y, en consecuencia, hemos enviado a los enfermos al gimnasio y al psicólogo con resultados desastrosos. Cada vez que fracasábamos lo atribuíamos a la falta de adherencia del paciente y redoblábamos nuestra indicación.

Se denomina "preferencia adaptativa" a la estrategia cognitiva que consiste en reinterpretar los hechos que refutan una creencia con el propósito de sostenerla. El mayor esfuerzo de razonamiento cotidiano no se emplea para conocer la verdad de los hechos sino para adaptarlos a nuestras creencias.

Hoy sabemos que el síndrome de fatiga crónica es la expresión clínica de una encefalomieitis miálgica con grave hipometabolismo energético; una nueva teoría que explica, al mismo tiempo, los hechos de la clínica y las razones de nuestro fracaso.

 

  • El demonio de la correlación

Se emplea con frecuencia uno de dos eventos asociados para predecir la aparición del otro (como el canto del gallo y el amanecer). Aunque estas predicciones pueden tener éxito algunas veces, no se debería usar la correlación como prueba de causalidad. Una causa demostrada tendría mediadores conectando a la causa con su efecto de manera que pueda demostrarse la validez de la inferencia mediante pruebas lógicas consistentes. Hacer una teoría a partir de la hipótesis de que el gallo "provoca" (causa) el amanecer requiere de una secuencia comprobable de mediadores mediante los cuales uno causa al otro. También se podría considerar al canto del gallo como un marcador sustituto (factor de riesgo) para la probabilidad de que amanezca pero sin denominarlo "causa". La predecibilidad por medio de leyes de sucesión no es un criterio de conexión causal. Que algo anteceda a otra cosa no implica que lo cause: Post hoc ergo propter hoc. La ciencia busca mecanismos detrás de los hechos antes que la búsqueda automática de datos y de correlaciones estadísticas entre ellos. En general una asociación estadística no explica nada, es, precisamente, lo que exige modelos explicativos. 
 

  • El demonio de  los biomarcadores subrogantes

Los marcadores sustitutos o subrogantes son una preocupación clínica permanente y, al mismo tiempo, una fuente de equívocos constantes. Ciertos biomarcadores se utilizan como puntos finales convenientes (proxy) en lugar de los puntos finales clínicos primarios de vidas salvadas o muertes postergadas o enfermedades ocurridas. Se sabe que siempre es muy superior la eficacia de prevenir la causa inicial (causa raíz) de una enfermedad en lugar de simplemente tratar sus signos o síntomas asociados o sus marcadores sin modificar su causa primaria. Un riguroso examen lógico y experimental permite reconocer qué biomarcadores son mediadores causales en lugar de simplemente marcadores asociados (no causales).

La epidemiología describe frecuencias, no probabilidades. Señala la frecuencia con la que un biomarcador se encuentra asociado con un estado clínico y nos alerta del riesgo de que se produzca ese evento. Sin embargo, es cotidiano observar que ese vínculo entre el factor de riesgo (biomarcador) con el punto final es interpretado como que el factor está “causando” el evento y no que es un dato asociado con él pero de manera no causal. Es necesario emplear un lenguaje preciso y claro para defendernos de este peligroso malentendido. Tartar marcadores útiles -pero no causales- como si fueran causas es abusrdo y peligroso. Para modificar un marcador hay que tratar la enfermedad, no al revés. Es como ocuparse del dedo que señala la cosa y no de la cosa señalada por el dedo. En ocasiones, como el Hidalgo Caballero, tomamos rebaños por ejércitos.
 

  • El demonio de lo establecido (aferrarse a lo establecido)

Dondequiera que vamos encontramos hombres y mujeres que hacen esfuerzos extraordinarios para evitar cambiar sus mentes. No importa lo que ocurra se tiende a continuar con los esquemas establecidos, con un modo de ver la realidad. Cambiarlo implica un aceptación del error y un esfuerzo personal; hoy pocos parecen estar dispuestos a afrontar el desafío.

En ciencia y en medicina, el fracaso de un resultado experimental para ajustarse a la predicción de un paradigma maduro es a menudo considerado como un error del investigador en lugar de una refutación de la hipótesis. Sin embargo, cuando se acumula suficiente evidencia no confirmatoria, la creencia en el viejo paradigma llega a una crisis que promueve la aceptación de nuevas teorías. La evidencia empírica permanece, pero las interpretaciones cambian. Thomas Kuhn denominó a esta transición abrupta “cambio de paradigma'. Esta situación se traslada al ámbito de la implementación en la práctica clínica. Una teoría que “explica” los hechos de un modo que produce cierta serenidad intelectual suele ser sostenida durante mucho tiempo, incluso cuando sus predicciones no se cumplen y los hechos la refutan a diario. Posverdad, temor a la incertidumbre, desprecio por los hechos.
 

  • El demonio en la nutrición
De acuerdo a un estudio publicado en The American Journal of Public Health que analizó datos de una cohorte de más de 150.000 personas obesas durante 10 años (2004/2014): la probabilidad anual de que un obeso recupere su peso normal es de 1 en 214 y la de un obeso mórbido es de 1 en 1290. Sin embargo las razones que se invocan para ese tremendo fracaso de salud pública siempre se orientan a la falta de adherencia de los pacientes, a la influencia del medio sobre la voluntad, al tipo de asistencia a la que se tiene acceso; pero jamás a las recomendaciones médicas que reciben. Ese consejo está sustentado en una teoría que “explica” (y tranquiliza) el fenómeno de la obesidad como un mero disbalance entre el ingreso calórico y asigna a la voluntad el control de ambas variables. Sobran pruebas, no solo de su fracaso en la implementación sino de la inconsistencia y debilidad de sus fundamentos. Sin embargo, por ahora, la teoría se defiende, se aplica y se fracasa en un loop recursivo dramático que ocasiona un costo altísimo en salud y vidas humanas. La fuerza de la ciencia no consiste en ser siempre perfecta, sino en corregir errores, falacias y conceptos erróneos afirma John P. A. Ioannidis en reciente artículo en publicado en JAMA.

Es corriente que se atribuya la conducta ingestiva a un acto voluntario producto del libre albedrío. Esta es una prueba irrefutable de que se ignoran por igual tanto las características de la conducta alimentaria en situaciones de enfermedad metabólica como los recientes desarrollos de la neurociencia experimental acerca del libre albedrío. Desde esta creencia nacen nuestras indicaciones en obesidad orientadas a la fuerza de voluntad y el siempre inconveniente juicio moral que tácitamente las acompaña: glotonería y pereza.

Fracasamos desde hace casi un siglo, pero hemos encontrado decenas de formas de desplazar ese fracaso hacia la víctima para preservar nuestra teoría orientadora. Hoy se conocen los determinantes neurohormonales de la conducta ingestiva y los circuitos cerebrales que la determinan así como su poderosa acción sobre la conducta, en general independiente de la voluntad (hiperreactividad a señales de comida y déficit de los circuitos inhibitorios). Sin embargo persiste la idea de que la obesidad es una claudicación de la voluntad e insistimos en estrategias con una larga historia de fracaso. Preservar nuestras creencias es más poderoso que admitir que son refutadas a diario por los hechos. Posverdad, ceguera epistemológica, inercia intelectual.
 

  • El demonio en la psiquiatría

"No importa cuán bella sea su teoría, no importa cuán inteligente sea usted. Si no coincide con los experimentos, es falsa". Richard Feynman‏

En el área de las enfermedades psiquiátricas el tema es todavía más complejo. Aún conviven perspectivas con marcos teóricos contrapuestos: las puramente conjeturales, que desconfían y descalifican a la ciencia; hasta las neurociencias que articulan disciplinas diversas buscando fundamentos para una práctica racional y sustentada en pruebas. Unas y otras asisten a enfermos como si ello no representara un tema que merece ser discutido en profundidad para que los pacientes no se encuentren a merced de propuestas que no solo no resuelven sus patologías sino que, en muchos casos, consideran que esa denominación es falsa y que tal cosa –las enfermedades psiquiátricas- no existe y es una mera etiqueta social. En países como Argentina es todavía hegemónica la idea de que se puede asistir a enfermos mentales ignorando a la biología y desconociendo por completo la intervención del cerebro en esos cuadros. Es absurdo, pero cotidiano.

Las críticas al abordaje médico de estos trastornos afirman que la psiquiatría es puro reduccionismo biológico y que el padecimiento de las personas es un fenómeno subjetivo producto de sus historias de vida y de su entorno social y que estas circunstancias lo explican por completo. La participación del ambiente en la génesis de enfermedad es algo que la medicina sabe desde hace 2.000 años y que considera no solo para la esquizofrenia o la depresión sino para la obesidad, la diabetes, la celiaquía o la tuberculosis multirresistente. El abordaje individualizado del sufrimiento humano ha sido el objeto del trabajo médico mucho antes de que se lo atribuyan como patrimonio exclusivo quienes reclaman a la medicina lo que siempre ha tenido. Lo que no ha hecho la medicina es restringir de manera arbitraria el abordaje de la enfermedad a sus determinantes sociales y subjetivos sino articularlos con el necesario componente biológico que permite la expresión del fenotipo anormal. Los mecanismos que producen la conducta no pueden no ser biológicos aunque sus causas no lo sean. Sin cuerpo NO hay conducta.

El entorno influye pero no crea, no hay red sin nodo, todo proceso es una asociación de estados. Es el ambiente operando sobre la estructura vulnerable de un sujeto lo que propicia la enfermedad. Es precisamente la ciencia, y no las disciplinas conjeturales, la que ofrece una perspectiva integradora y racional del padecimiento humano. Claro que no alcanza con los datos incipientes de las neurociencias, se necesita más información y más hipótesis basadas en datos pero, muy especialmente, se hace imperativo terminar con la impostura intelectual que sigue, imprudentemente, ocupándose de la salud mental de tantos enfermos.

El discurso conspirativo se basa en dos falsas premisas: la identificación entre ciencia y tecnología y entre ciencia (o tecnología) e ideología del capitalismo tardío. Ni la ciencia es técnica, ni la ciencia consiste en lo que un sistema social injusto hace con ella. Esa falsa identificación “justifica” la ridícula postura anticientífica mediante otra falsa conclusión: oponerse a la ciencia es un acto de justicia social. Pedantería, ignorancia y desprecio por las pruebas son una peligrosa combinación, incluso si existe el consenso cultural en una sociedad como para aceptarlo. Una jerga florida oculta la imprecisión de sus conceptos. El subjetivismo extremo no reconoce las diferencias entre los hechos y los datos, las leyes y las reglas, los modelos y los retratos; confunde el mapa con el territorio. Que una idea sea aceptada por una comunidad no es un criterio de verdad, ni de rigor metodológico. Que logre aceptación social en determinado momento de una cultura, ni la hace verdadera, ni justa, ni deseable. Posverdad: psicomacaneo, verborragia enfática, retórica oscura y vacía.
 

  • El demonio de la incomunicación

El conocimiento suele agruparse en lo que algunos autores denominan 'silos de información', compartimientos aislados, burbujas epistémicas donde siempre se conversa entre pares que comparten idénticos marcos conceptuales. Los intercambios son verticales, confinados al encierro disciplinar, ciegos a otras fuentes de saber. Esos “silos” son cada vez más pequeños, más encerrados bore sí mismos, cada vez más endogámicos. Los expertos que los habitan deciden qué clase de investigación financiar, cuál publicar, cuál aceptar y cuál rechazar. En su interior, encerrados fronteras adentro, solo se recolectan datos que apoyen sus principios. Lo determinante son las preguntas que se formulan más que las respuestas que se obtienen. La mentalidad en “silo” se expande como una plaga entre sus miembros. La incredulidad respecto de sus fundamentos queda suspendida. Nadie discute sus principios básicos.

Es el antiguo instinto coalicional de la especie humana. La horda primordial con fachada posmoderna. Es un antiguo recurso social cuyo objetivo es ampliar el poder, no el saber. El grupo se aísla, se coordina cognitivamente, comparte y refuerza sus creencias sin discutirlas. Sus fundamentos se moralizan y adquieren un valor independiente de su grado de verdad (falsa axiología). El conflicto nace cuando una nueva información reclama la revisión de sus principios. La contradicción es un veneno para el que desarrollan una inmunidad agresiva y eficaz. Las voces disonantes son silenciadas. El saber se congela. Las coaliciones en el ámbito de la ciencia son desastrosas, contrarrestan el impulso hacia la búsqueda del conocimiento. Son una forma tribal y primitiva de agrupamiento. Su estrategia de autodefensa enarbola espúreamente la razón, pero es impiadosa y salvaje. Posverdad: ganan las creencias, pierde el conocimiento, se degrada la ciencia, la gente recibe falsas promesas, la ignorancia gana, perdemos todos.
 

  • Coda

Que una afirmación resulte creíble en un momento histórico y en el interior de una comunidad no garantiza su valor de verdad como correspondencia con los hechos. La credibilidad es un fenómeno psicológico, no un criterio científico. La “evidencia” subjetiva se relaciona con la aceptación y con el reconocimiento de algo como cierto, pero no con su demostración. La posverdad es un signo de los tiempos pero la ciencia tiene los anticuerpos necesarios como para defenderse de ella. No hacerlo nos convierte en objetos pasivos, propicios para la manipulación anulando nuestra autonomía como sujetos para pensar críticamente, en particular acerca de nuestras propias creencias. No deberíamos perimitrlo. Estamos a tiempo de defendernos de esa calamidad.

Daniel Flichtentrei


*Información sobre el libro "La verdad y otras mentiras" y relatos para descargar

Comentarios

Usted debe estar registrado para expresar su opinión. Si ya es usuario de IntraMed o desea registrase como nuevo usuario, ingrese aquí
Dra. Alicia Lujan   Hace 4 días
Excelente análisis de la postverdad en las ciencias y en la medicina concretamente. Es una real y cruda descripción de la forma en que se desarrollan y transmiten los criterios en salud. Me impacto cuando dice que se reunen en grupos que piensan igual y no discuten sino que refuerzan conceptos sin discutirlos ni cuestionarlos y tambien me impacta, por lo frecuente que ocurre lo de que si alguien cuestiona la validez de lo dado como hipotesis demostrada es apartado y no escuchado por romper el molde ya fabricado.Me encanto leer este articulo. Gracias.
Dr. Eduardo Gonzalez Caldera   Hace 16 días
Identifico al concepto VERDAD como parte de una trilogìa: MENTIRA-HIPOCRESÌA-VERDAD cada palabra tiene sus postulados propios que las identifica. Si pregunto: La verdad es IMPARCIAL-PARCIAL-ABSOLUTA. Esta dada con RUMORES-PRETEXTOS-FUDAMENTOS. Situada y posesionada en el PASADO-PRESENTE-FUTURO. Hecha con DESHONESTIDAD- OPORTUNISMO-HONESTIDAD. La verdad es INACTIVA-PASIVA-ACTIVA. OCASIONAL- PERIÒDICA -PERMANENTE.La verdad la aceptamos con IMPOSICIÒN-CONVENIENCIA-CONVICCIÒN.
Se considera que la verdad no es absoluto vièndola en el presente.¿Còmo la verìamos en el pasado?. En medicina se dicen muchas "verdades" como si fueran absolutas hechas con "fundamentos","honestidad". Luego se nos dice lo contrario. ¿LA VERDAD ES PERMANENTE? ¿CÒMO SE DEFINE A LA POSVERDAD?
Dr. Jorge Andres Ciechomski   Hace 16 días
Dificil y apasionante tema en el que nos mete don Daniel.... Algunas consideraciones en el puntode nutricion. Brutalmente debo decir que el gobierno brafiano de los 70, los campos de concentracion, los gulag, demostraron en nutricion que SI el balance ingesta- gasto es fundamental para la obesidad... no habia gordos en esos lugares. Lanzados al analisis neurocientifico de porque y como comemos, que hormonas median este asunto, que neurotransmisores actuan, hacemos ciencia y jugamos al aprendizde hechicero. Dado que el problema de ingesta- gasto no puede ser resuelto, por falta de adherencia del paciente, por habitos culturales, o por trastrornos neurohormonales, la cirugia bariatrica ocupa mas del 50% de los congresos de cirugia, alegremente hacemos banding gastrico, resecciones, colocamos balones intragastricos, sin curar la enfermedad sino generando un circuito pavloviano en el que si el paciente come se siente mal. Esto es apoyado por un ejercito de psicologos, nutricionistas, endocrinologos, y los resultados son inicialmente alentadores, los cirujanos plasticos modelan pliegues, el paciente esta contento, y esta bien.... pero no sabemos que pasa despues. Ya en esta pagina esta la revision del uno de los procedimientos quirugicos. Y no podemos decir si en 20 años no enfrentaremos nuevos problemas surgidos de estos tratamientos. No digo que no se hagan, sino que digo que es una vision actual y que debe permanecer bajo la mirada critica, saliendo del silo y de la zona de confort.
Dra. Dora Emilia Bellini   Hace 17 días
Este artículo es una genialidad ,que placer da leerlo !!! Es la verdad (sin post)
"algunos amigos comunes " que niegan irresponsablemente el método científico pueden hacer daño ,a veces irreparable y no es común que se les haga juicio por mala praxis.
Gracias Dr Daniel Flichtentrei !
Dr. Juan Carlos Reboiras Vallejo   Hace 17 días
Excelente trabajo, de un alto valor epistemológico. Soy titular de la cátedra de Psicopatología en las carreras de Psicología y Psicopedagogía en la Universidad de Morón. Este trabajo lo incorporaré a la bibliografía obligatoria para los alumnos.
Dr. Juan Carlos Reboiras
Dr. Guido Luis Sosa Zurita   Hace 18 días
Buenas noches realmente un tema excelente sobre POSTVERDAD , Haber el progreso en Psiquiatria RESPECTO AL MANEJO DE LOS PACIENTES HA VARIADO MUY POCO , EL MANEJO SE REFIERE A mantener el paciente sedado no agresivo, uso de drogas o procedimientos invasivos de neuroproteccion . Me gustoo la frase de Conocimiento como silos de informacion pero si los silos no los procesamos y compartimos no es conocimiento
Guido
Dra. Ana Maria Vaernet   Hace 18 días
En neurobiología también se toman conjeturas o hipótesis como teorías. Si no, en qué se basa la “Teoría serotoninérgica de la depresión” o la “Teoría dopaminérgica de la esquizofrenia”. Hacemos inferencias etiológicas en base a mecanismos de acción de fármacos. Lo que sería equivalente a afirmar que la cefalea se debe a un déficit de aspirina.

Querida Any: la ciencia SIEMPRE formula conjeturas o hipótesis pero jamás se reduce a ello, ni las acepta sin someterlas a la prueba de contrastación empírica. Precisamente eso son las "evidencias", pruebas a favor o en contra de una conjetura. Eso es lo que las disciplinas interpretativas o conjeturales NUNCA hacen. Una teoría es más que una conjetura, es una serie de razonamientos con estructura lógico argumentativa aplicable a sus referentes empíricos. Existen inferencias de distinto tipo, pero si pretenden ser CAUSALES requieren de una correlación constante y de un mecanismo de acción. Otras inferencias muy útiles son meramente hipotéticas y la ciencia buscará más tarde su correlación estadística (medida del efecto, direccionalidad y gradiente) y sus mecanismos de acción para demostrar causalidad. Por cierto, la cefalea se correlaciona con el déficit de aspirina, pero esa NO es su causa porque la correlación es reversa. En cambio la anemia también se correlaciona con déficit de hierro y esa ese es su marcador aunque no su causa. El déficit de neurotransmisores en enfermedades psiquiátricas es un biomarcador en algunos casos, un mecanismo en otros y en algunos pocos es su causa próxima (proxy) aunque no su causa raíz. Una descripción, no es una explicación. La ciencia no estudia desvaríos que no se funden en criterios de plausibilidad y acuerdo con las leyes básicas de la naturaleza; solo se ocupa de conjeturas plausibles con estructura lógica y criterios de verificabilidad y/o falsación. Del resto de las correlaciones hipotéticas se ocupan el horóscopo, la lectura de la borra del café y algunos amigos comunes que asisten a pacientes pero niegan el método científico para demostrar que lo que hacen es beneficioso, alivia o cura y no daña; algo que, asombrosamente, no consideran una irresponsabilidad ni una contradicción.
Un abrazo grande y gracias por tu atenta lectura.

Daniel F.

Dr. Roberto Pino Lema   Hace 19 días
Qué manera ,de volver fácil de interpretar lo que es o debe ser real en la medicina ,gracias.
Dra. Alejandra Repezza   Hace 20 días
Excelente como siempre!
Dr. Edgardo Ridner   Hace 20 días
Excelente ensayo, aplicable tanto al pensamiento médico como a todas ramas del conocimiento humano. Reconforta después de un agitado día de consultorio con escasos resultados intentando desmitificar creencias. Felicitaciones!
Dr. Vladimir Vásquez   Hace 20 días
Felicitaciones
Que bueno que haya autores que se encarguen de desmitificar lo aparentemente evidente,no hacer esto es imperdonable en medicina
Dra. Ana Maria Vaernet   Hace 20 días
Excelente artículo, aplicable a tantos campos hoy. Se habló de esto en el Congreso de Psiquiatría de APSA
Dra. Adriana Arcila Rivera   Hace 20 días
Excelente artículo, invitación a una actitud de escepticismo y critica constante, la ignorancia es cómoda pero bastante peligrosa y mas en el ejercicio medico.
Dra. Adriana Arcila Rivera   Hace 20 días
Excelente artículo, invitación a una actitud de escepticismo y critica constante, la ignorancia es cómoda pero bastante peligrosa y mas en el ejercicio medico.
Dra. Gloria Edit Marcionni De Chalabe   Hace 20 días
hermoso articulo que trasciende el ámbito de la medicina! explica el ciclo de antipoliticos ocupando sitios politicos que están surgiendo en el mundo, las manipulaciones informativas de todos los días y la pereza ciudadana tanto al pensar como al actuar.Es completamente transversal . Hermoso.No seamos buques anclados!
Dr. Leonidas Theodoro   Hace 21 días
Descubrir la verdad siempre hiere la autoestima dado que implica unas posición anterior de ignorancia. Cuanto más concreto sea el individuo, mayor la herida.
Además, no olvidemos que "creer" lo llevamos en los genes. Las pseudociencias explotan ese rasgo.
Dr. Armando Martínez Ramírez   Hace 21 días
Excelente artículo, pero sobre todo tiene gran vigencia en la era de Trump y de otros personajes mesiánicos que han surgido en otros países como México, Venezuela, Francia, Turquía, etc.
Dr. Osvaldo Raul Meza   Hace 21 días
Excelente compendio de epistemología y sus nuevos adversarios. Frases para encuadrar y reflexiones para divulgar. Brillante sencillamente, parece que lo escribió un José Ingenieros.
Sr. JHAN SEBASTIAN SAAVEDRA TORRES   Hace 21 días
Gracias excelente
Dr. Alberto Lorenzo Imposti   Hace 22 días
Que placer leer este excelente trabajo. Notable en sus conceptos y desarrollo. Gracias
Dra. Maria del Carmen Martinez Vargas   Hace 22 días
Me encanta este artículo, pues muestra que la medicina tiene un sólo propósito y es el mejorar la calidad de vida del ser humano, para eso debemos ser conscientes de que debemos corregir los errores y no proyectarlos a los demás y que a pesar de nosotros mismos debemos ser objetivos y no subjetivos.
Dra. Silvia Nora Leal Marchena   Hace 22 días
un artículo muy interesante q nos hace reflexionar sobre el criterio de verdad basado en lo q piensan las mayorías. las ideas de modas q.todos repiten. el discurso vacío q repite lo q escucha sin razonar. la falta de pensamiento crítico. ...
Téc. Jorge Testarmata   Hace 23 días
Excelente! Dijo alguien hace mucho tiempo, "es más facil hacer el mundo cuadrado, que cambiar la forma de pensar".
El escritor estadounidense Mark Twain en su libro Un yanqui en la corte del Rey Arturo, explica el sometimiento voluntario del pensamiento.
Slds.
Lic. Angelina Reyes Castro   Hace 23 días
Agreed. ¡Gracias!
Dra. María Gabriela Mediavilla   Hace 23 días
Y se está haciendo cada vez más evidente este fenómeno.
Dr. Javier Horacio Diaz   Hace 23 días
Brillante. Gracias.
Términos y condiciones de uso | Todos los derechos reservados | Copyright 1997-2017