Ilusiones terapéuticas - Puntos de vista - IntraMed
   
Escepticemia por Gonzalo Casino | 14 FEB 17

Ilusiones terapéuticas

Sobre las expectativas de los beneficios y riesgos de las intervenciones médicas
4
3
Autor: Gonzalo Casino Fuente: IntraMed / Fundación Esteve 

Todas las intervenciones médicas, ya sea un tratamiento, un cribado u otro tipo de prueba, comportan beneficios y riesgos. Las decisiones sobre si realizar o no una determinada intervención dependen en buena medida en la percepción de sus beneficios y riegos. ¿Son correctas las expectativas de los clínicos? La pregunta es muy pertinente ante la preocupación por la eficiencia de las intervenciones y el crecimiento del gasto sanitario. Algunos estudios habían ofrecido respuestas parciales, pero ahora tenemos una más global. Dos investigadores australianos acaban de publicar en JAMA Internal Medicine la primera revisión sistemática (sin limitaciones de idioma, diseño del estudio y tipo de intervención) sobre las expectativas de los médicos acerca de los beneficios y/o riesgos de casi un centenar de intervenciones. La conclusión es preocupante: los clínicos raramente (en poco más del 10% de los casos) tienen una percepción correcta. Se equivocan en todas las direcciones, pero hay un patrón dominante: en su mayoría sobrevaloran los beneficios e infravaloran los riesgos.

La revisión, que incluye 48 estudios realizados en 17 países con más de 13.000 clínicos, es toda una llamada general de atención sobre el exceso de confianza en las intervenciones. Muestra, por ejemplo, que los pediatras sobrevaloran los beneficios de los antibióticos en las otitis agudas mientras los neurólogos infravaloran el riesgo de defectos congénitos de los antiepilépticos y los ginecólogos el riesgo de aborto de una amniocentesis. Los riesgos de las radiaciones de las pruebas de diagnósticos por imagen son ampliamente subestimados, como también lo es el riesgo de muerte por una colonoscopia para el cribado del cáncer de colon. Por su parte, los cirujanos infravaloran el riesgo de rechazo de un órgano trasplantado, así como el riesgo de muerte por la reparación de una hernia inguinal o por la extirpación de un pulmón, la próstata y otros órganos. Aunque en algunos casos se infravalora el beneficio (por ejemplo, el tratamiento con warfarina de la fibrilación auricular), el entusiasmo terapéutico es lo más habitual.

La tecnología se ha impuesto en la asistencia en detrimento de otros aspectos importantes en el arte de curar

Las consecuencias de este entusiasmo son claras (exceso de intervenciones, gasto innecesario y merma en la calidad asistencial), pero sus causas no lo son tanto. Influyen, ciertamente, el abrumador volumen de estudios médicos y su dispersión. El médico no es un científico y es difícil hacerle llegar de manera eficaz las pruebas sobre los beneficios y riesgos de las intervenciones. Los intereses comerciales de esta información es otro factor que hay que tener en cuenta. Y también hay que considerar las expectativas de los propios pacientes. Según reveló otra revisión realizada en 2015 por los mismos autores, son convergentes: los enfermos también tienden a sobrevalorar los beneficios e infravalorar los riesgos. La sinergia de ambas expectativas deformadas crea sin duda unas desmedidas ilusiones terapéuticas que muestran hasta qué punto la tecnología se ha impuesto en la asistencia en detrimento de otros aspectos importantes en el arte de curar.

Solo se equivoca quien toma decisiones. Pero, si no se parte de una correcta estimación de los beneficios y riesgos, es más fácil equivocarse. Para facilitar la discusión sobre las intervenciones, los autores australianos destacan la necesidad de facilitar a los clínicos resúmenes claros y concisos con información útil y de calidad. Los pacientes, por su parte, deberían colaborar preguntando a sus médicos qué beneficios y riesgos tiene la intervención, cuáles son sus opciones y qué pasa si no se hace nada, como apunta la oncóloga australiana Ranjana Srivastava en una tribuna publicada en el diario The Guardian. Y los periodistas, comunicadores, editores de revistas y demás agentes también beberían actuar de forma sinérgica para que no tengamos expectativas irreales sobre el poder de los fármacos y demás tecnología médica.


Columna patrocinada por IntraMed y la Fundación Dr. Antonio Esteve (España)

Comentarios

Usted debe estar registrado para expresar su opinión. Si ya es usuario de IntraMed o desea registrase como nuevo usuario, ingrese aquí
Dr. Eduardo Guillermo Morck   Hace 6 meses
(parte 2) decía que también era el ARTE, O sea que cada paciente en forma INDIVIDUAL debe ser atendido con el tiempo, dedicación y medios necesarios. De lo contrario retrocedamos a las intervenciones sin anestesia y a la pectoriloquia áfona. NADIE DEBE IGNORAR que los métodos diagnósticos incluyen riesgos, pèro ellos debe implementarlos el médico, para lo cual ha sido y debe continuar siendo formado hasta su retiro.
Ocurre que en la actualidad NO TENEMOS TIEMPO, la dedicación (léase conceNTRACIÓN EN CADA PACIENTE) es cada vez menor, y las auditorías desde un escritorio nos ordenan los estudios a pedir, Tambiénlo hacen los pacientes que concurren con su prediagnóstico googleado y exigen ("quiero saber cóimo están mis huesos") , Basta de hipocresía , menos negociados y algo más de ciencia y vocación de servicio. Si no, nos dedicamos a otra cosa.
Dr. Eduardo Guillermo Morck   Hace 6 meses
Total desacuerdo. Tengo 44 años ejerciendo clínica médica en consultorio e internación. La medicina no es estadística ni prueba-error, Es la ciencia (por ahí dicen que no lo es...) y el ARTE
Dr. Eduardo Abel Trebino   Hace 6 meses
HAY VARIOS FACTORES ACERCA DEL EXCESO TECNOLÓGICO Y LA FALTA DE LA REVISACIÓN SEMIOLÓGICA, Y ESTO LO DIGO EN LA MAYORÍA DE LAS ESPECIALIDADES MÉDICAS. EL HECHO DE PEDIR VARIOS EXÁMENES MUCHAS VECES SIN HABER INTERROGADO BIEN AL PACIENTE, SE HA EXACERBADO EN LOS ÚLTIMOS VEINTICINCO AÑOS. EL ACOSO LEGULEYO DE PACIENTES CON RAZÓN O NO, FOMENTÓ UNA INDUSTRIA, QUE SE HA HECHO ESPECIALIZACIÓN DENTRO DE LA ABOGACÍA: LA LLAMADA MALA PRAXIS. HEMOS VISTO ABOGADOS EN HOSPITALES BUSCANDO ALGÚN PACIENTE DISCONFORME O QUEJOSO PARA SU PROPIO BENEFICIO.
ANTE LA DESHUMANIZACIÓN DE LA MEDICINA HOY DÍA, Y POR TANTO LA FALTA DEL CONTACTO CON EL PACIENTE, SE LE SUMA EL TEMOR DE ESTA NUEVA INDUSTRIA SIN CHIMENEAS QUE ES EL PROCESO AL MÉDICO. SE TRATA DE PEDIR LA MAYOR CANTIDAD DE ESTUDIOS (ÚTILES O NO) PARA EVITAR LA QUEJA Y POSIBLE CARGO AL MÉDICO POR NO HABER PEDIDO TAL O CUAL EXAMEN.LAS CONSECUENCIAS DE ESTE EXCESO DE INTERVENCIONES, GASTO INNECESARIO Y MERMA EN LA CALIDAD ASISTENCIAL), INFLUYEN, CIERTAMENTE EN EL ABRUMADOR NÚMERO DE ESTUDIOS MÉDICOS Y SU DISPERSIÓN EN EL PACIENTE COMO UNA TOTALIDAD, SINO COMO UNA SERIE DE PLACAS, TOMOGRAFÍAS, EXÁMENES INVASIVOS, SUMAMENTE COSTOSOS SIN SIQUIERA “HABER ESCUCHADO AL PACIENTE” DENTRO DE SU DOLENCIA. PERO CLARO LA CANTIDAD DE PACIENTES ES ENORME (OBRAS SOCIALES, PREPAGAS ETC.) Y CUÁNTOS MAS SE ATIENDAN MEJOR, Y POR SUPUESTO LEJOS DEL LEGULEYO ÁVIDO DE JUICIOS ANTE LA REPICANTE CAMPANA DEL PACIENTE MUCHAS VECES DISCONFORMES CON RAZÓN O POR LA SEDUCCIÓN Y VORACIDAD DEL LETRADO APROVECHADOR.
Dr. Bolivar Quito Riera   Hace 6 meses
Dr. Bolívar Quito Riera. Cuenca- Ecuador.
El trabajo médico se complica cada día y desde luego los costos se incrementan en forma exponencial en razón de que se recurre con más frecuencia al uso de exámenes de laboratorio y de la tecnología, no solamente para mejorar su acertijo diagnóstico sino como un mecanismo de defensa ante las creciente ola de implicaciones judiciales a las que está expuesto. Este proceder puede llevarle por un camino de exceso de seguridad en lo que hace u ordena, sin considerar que, en no muy pocos casos, una evaluación reflexiva puede ser el camino correcto a seguir.
Términos y condiciones de uso | Todos los derechos reservados | Copyright 1997-2017