La verdad y otras mentiras #CerebroClínico | 07 JUL 17

Que la realidad no me moleste

Cuando hablamos sobre un tema acerca del que creemos saber pero no sabemos se desnuda nuestra “ilusión de conocimiento”
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Autor: Daniel Flichtentrei Fuente: IntraMed 

La realidad y las creencias

"Creemos que la capacidad de razonar y comprender es natural, humana y nos pertenece. Lamentablemente esa conclusión es errónea".  Robert Laughlin

Que la realidad no me moleste

Cuando hablamos sobre un tema acerca del que creemos saber pero no sabemos se desnuda nuestra “ilusión de conocimiento”. Nadie resiste la tentación de opinar. Suponemos que comprendemos las cosas a un nivel más profundo del que en verdad tenemos. Hay una enorme distancia entre una explicación que nos satisface y una verdadera. Otra manifestación ilusoria es nuestra tendencia a considerar “causas” a fenómenos que apenas son “asociaciones”. Nuestra mente tiene la predisposición a detectar sentidos a partir de ciertos patrones, a inferir relaciones causales de las coincidencias y a asumir que los acontecimientos anteriores “causan” a los posteriores. Nos serena percibir lo regular en lugar de lo azaroso. Encontrar secuencias de hechos que confirman nuestras concepciones previas y oscurecer las que podrían contradecirlas funciona como un poderoso tranquilizante. Abundan los ejemplos aunque siempre es más sencillo percibir las ilusiones ajenas que las propias.

En algunos campos de conocimiento, el de la nutrición humana por ejemplo, casi toda la investigación disponible se basa en asociaciones. La propia naturaleza del fenómeno hace complejo otro de indagación. Esto ha llevado a aceptar sin crítica algunas pseudo-verdades que atribuyen causalidad a asociaciones, que toman a los marcadores de un trastorno como los elementos que los provocan o a los factores de riesgo como causantes de una enfermedad. Tomar a las respuestas no específicas (marcadores) como causas es como llamar a los bomberos para apagar la alarma y dejar el incendio. Inflamación, radicales libres, estrés oxidativo son respuestas no específicas, no causas. El sangrado no causa la herida, sino el disparo. Actuamos como aquellos que toman el dedo que señala la cosa por la cosa señalada por el dedo. O, como el Hidalgo Caballero, que tomaba los rebaños por ejércitos.

No cuestionamos aquello a lo que estamos habituados

Hablar de asociaciones empleando un lenguaje causal es una de las formas más peligrosas (y tramposas) de la exageración. Fijar conceptos etiológicos sustentados en premisas tan débiles hace daño. Y, lo que es peor aún, nos hace ciegos al fracaso evidente de las estrategias implementadas. El peligro consiste en que, por lo general, no tendemos a cuestionar aquello a lo que estamos habituados. Es necesario estar abiertos a la posibilidad del cambio, incluso de aquello que consideramos seguro. Creímos que el stress causaba úlceras, pero era el Helicobacter Pylori. Ahora creemos que la glotonería y la pereza causan la obesidad. ¿Alguien puede creer hoy que nuestros conceptos sobre nutrición (y las recomendaciones derivadas) son un éxito mientras que la epidemiología es un fracaso?

La verdadera ciencia ya no se define como un conocimiento cierto e indudable (episteme) opuesto a la opinión incierta y cambiante (doxa). El conocimiento científico se considera en nuestros días como una opinión justificable, fundada, pero opinión al fin. Si se trata de conocimiento seguro e inmodificable, entonces no se trata de ciencia.

En medicina sobran datos pero faltan teorías. Es necesario volver a pensar los vínculos entre los hechos bajo perspectivas diferentes. Una teoría es explicativa y debe incluir a la mayor cantidad de fenómenos  clínicos en su explicación. Es ingenuo y peligroso defender la teoría a costa de la realidad. La clínica es incertidumbre, hay que convertirla en preguntas: ¿qué es lo que no sé? Nombrarla y avanzar guiado por ella (no a ciegas). Hay un conocimiento científico, impersonal (generalizado) y otro situado, contextual, encarnado (individual); en medicina se necesitan ambos.

Cada día se publican 75 trabajos y 11 revisiones sistemáticas en medicina. ¿Cómo podríamos mantenernos al día?

La tarea excede las capacidades humanas. Pero lo que no podemos dejar de hacer es aprender a ser selectivos, a aplicar filtros de calidad y relevancia a la abrumadora cantidad de información que se nos ofrece.  Esta habilidad no es cuantitativa, es cualitativa. Es un modo de aplicar el principio que afirma que lo que nos hace médicos es menos el monto de información que tenemos que lo que somos capaces de hacer con él.

"Sólo un fetichista de la información puede creer que el ejercicio de la medicina podrá pronto confiarse a sistemas expertos" Mario Bunge

Aprender a pensar de acuerdo a una metodología rigurosa no impide tener opiniones. Facilita que se opine de acuerdo a lo que se conoce siguiendo procedimientos que nos acerquen todo lo posible a la verdad y nos resguarden de las fantasías. Pero, muy especialmente, nos “vacuna” contra el peligro de la charlatanería sin fundamento. Hacemos un gran esfuerzo –aunque no nos demos cuenta- por lograr que lo que sucede se ajuste a los que creemos. Actuamos todos los días guiados por estos –y otros- errores cognitivos. Tomamos decisiones personales sustentadas en conclusiones débiles y erróneas.

La intuición, en la que muchos confían ciegamente, nos hace creer que prestamos atención a más cosas de las que en verdad atendemos, que nuestros recuerdos son más fidedignos y persistentes de lo que son, que sabemos más de lo que sabemos, que las coincidencias y casualidades demuestran causalidad. Refuerza nuestra autoconfianza y confirma nuestra visión del mundo. Pero lo hace a costa del engaño ya que en general son equivocadas y esto tiene un costo que alguien debe pagar, casi siempre nosotros mismos y muchas veces nuestros pacientes.  

Ni la ciencia ni la medicina pueden admitir que se opine con la ligereza y la audacia de un panelista de TV

La Verstehen o comprensivismo interpretativo hermenéutico es, al mismo tiempo, un modo de elabroar conjeturas acerca del significado de los hechos y un peligro cuando estas hipótesis no se someten a la prueba empírica. Opinar no es un acto que esté libre de la responsabilidad de ofrecer fundamentos con coherencia argumentativa y evidencias de lo que se afirma. Ni la ciencia ni la medicina (que no es una ciencia) pueden admitir que se opine con la ligereza y la audacia de un panelista de TV.

La racionalidad nos protege de las ilusiones cognitivas. Es la única herramienta que limita el riesgo del pensamiento mágico. Todos podemos creer en cosas que no son reales. Lo peligroso es desconocer que se trata de una creencia y otorgarle el estatuto de la demostración. Levitar, producir daño clavando alfileres en muñequitos de trapo, mover objetos con la mente, leer la borra de café o el inconsciente a través de los sueños; los ejemplos son numerosos pero la inconsistencia es la misma. Existen reglas lógicas para pensar en secuencias argumentativas lógicas que demandan un examen permanente de todo cuanto afirmamos. El trabajo es arduo y requiere de un aprendizaje. Pero pensar intuitivamente sin someter a prueba lo que decimos también es una conducta aprendida en determinados contextos culturales. La naturalización de estas modalidades del razonamiento nos hace perder de vista nuestros propios errores considerándolos verdades autoevidentes que no requieren demostraciones de ninguna clase.

Si la realidad no se ajusta a nuestras creencias, peor para ella

Muchas veces lo que la imprudencia de los opinadores profesionales deja ver que lo que dicen está más cerca de la búsqueda de la persuasión que de la verdad o al propósito de consolidar creencias, incluso cuando resulten ridículas e inexactas. La ciencia no se limita a recolectar datos sino a hacerlo de acuerdo a un método y con un objetivo previo. No elimina el error porque es consciente de sus límites. No hace afirmaciones tajantes sino rebatibles y provisorias. Una hipótesis científica es precisa en lugar de vaga, comprobable empíricamente (confirmable o falsable) y nunca inescrutable. Una persona alfabetizada científicamente debería –como mínimo- ser capaz de:

  1. Comprender la diferencia entre observación e inferencia y discriminar entre los dos procesos en cualquier contexto bajo consideración.
     
  2. Entender el significado de la palabra “teoría” en el contexto de la ciencia, y tener cierta noción de cómo las teorías se construyen, son puestas a prueba, validadas y cómo se les otorga aceptación provisional; reconocer, en consecuencia, que el término no se refiere a cualquier opinión personal, noción no corroborada o artículo de fe.
     
  3. Entender que los conceptos y las teorías científicas son mutables y provisionales en vez de finales e inalterables, y percibir el modo en que estas estructuras son continuamente refinadas y perfeccionadas por un proceso de aproximaciones sucesivas.
     
  4. Comprender las limitaciones inherentes a la indagación científica y ser conscientes de los tipos de preguntas que no se formula ni contesta. Ser conscientes del sinfín de preguntas sin contestar que reside detrás de toda pregunta contestada.

El analfabetismo científico en el que hemos sido educados se perpetúa a través de la arrogancia verborrágica de los charlatanes y de los interpretadores exasperados. Claro que las interpretaciones son indispensables, pero deberían fundarse en los hechos y respetar procedimientos argumentativos que le den sustento a sus conclusiones. Por el momento pareciera que, sin distinguir niveles sociales o educativos, predomina una idea bastante diferente: si la realidad no se ajusta a nuestras creencias, peor para ella.

Daniel Flichtentrei


Referencias bibliográficas:
  • “Teaching Introductory Physics” de Arnold B. Arons, John Wiley and Sons, 1997).
  • “El gorila invisible”, Christofer Chabri, Daniel Simons, Siglo XXI editores, Bs. As. 2011.
  • “Prodigios y vértigos de la analogía”, Jacques Bouveresse. Libros del Zorzal, 2010.
  • “La ignorancia debida”, Marcelino Cereijido. Libros del Zorzal, 2009
  • “Las pseudociencia, vaya timo”, Mario Bunge. Edtorial Laetoli, España, 2011
  • “Elogio de la curiosidad”, Mario Bunge. Editorial Sudamericana. Bs. As. 2008
  • PLoS Med. 2010 Sep 21;7(9):e1000326. doi: 10.1371/journal.pmed.1000326. Seventy-five trials and eleven systematic reviews a day: how will we ever keep up? Bastian H1, Glasziou P, Chalmers I.

"La verdad y otras mentiras", historias de hospital

Lo que nunca se dice sobre el mundo de la medicina con un realismo que conmueve y estremece. El dolor, la compasión, las miserias y los secretos de una profesión que a nadie deja indiferente.

Una colección de relatos conmovedores que desnudan la intimidad de la vida y las emociones de un médico en el mundo real. El dolor, las alegrías, el esfuerzo, la incertidumbre, la vida, la muerte y el sexo en madrugadas intensas detrás de los muros del hospital.

Comentarios

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Dra. Norma Alicia Gonzalez   Hace 2 meses
"que la realidad no me moleste"
Muy acertado el articulo
Dr. Gustavo efren Mijangos Zamudio   Hace 2 meses
CLARA EXPLICACION DEL USO DE LA INFORMACIÓN Y LA CRITICA DE LA MISMA
Dra. Karina Alejandra Uribarri   Hace 8 meses
Es mas liviano considerar que lo único permanente es el cambio. La realidad es una construcción individual modificable pero también vulnerable en el tiempo.
El desafío en la práctica cotidiana es adecuarnos con responsalidad al balance entre la medicina basada en la evidencia, la medicina basada en la opinión de expertos, la medicina basada en la experiencia y la compleja medicina basada en la providencia (con sus inconmensurables variables).
Agradezco infinitamente la excelencia de su reflexión. Exquisita.
Muy buen año !
Dr. Ubaldo Bastida Bastida   Hace 9 meses
Buen día, es un excelente articulo en base a: como no aceptamos la realidad y es mas fácil vivir en un engaño, nos permitimos creer que nuestra opinión esta basada en un conocimiento, y no aceptamos que somos ignorantes. que nuestra verdad casi siempre sera la única, y la de los demás no.
FELIZ AÑO NUEVO PARA EL QUE CREA Y TAMBIÉN PARA EL QUE NO
Dra. Yakelyn nakarit Faria de Ramírez   Hace 9 meses
Excelente!! Que viva la ciencia, la tecnología, el pensamiento holistico, la innovación, el desarrollo de nuevas alternativas en pro de la salud y del bienestar humano.. Saludos.. Maravilloso artículo gracias!!!
Dra. Monica Maria Del Pilar Coccoz   Hace 9 meses
Estimado Prof. Dr. Flichtentrei, gracias infinitas por este maravilloso análisis, me hace bien leerlo siempre !! Excelente trabajo !!!
Me hizo pensar en el error socrático.
Mil gracias por iluminar siempre el camino !!
Que tenga un excelente año, Feliz 2017 !!!
Dra. M Teresa Icart Isern   Hace 9 meses
un trabajo de gran interés para la vida de todos
Dr. Gustavo Adolfo Castro Rodríguez   Hace 9 meses
Excelente ensayo. Mis felicitaciones al autor me gustó mucho.
Dr. Eduardo Gonzalez Caldera   Hace 9 meses
Uno de los grandes errores del hombre es querer imponer una verdad a otro con opiniòn diferente. Un ejem. Hay gente que a su santo de su devociòn le piden un milagro; circunstancial o por tenacidad por lograrlo lo obtienen, lo presumen, lo muestran y demuestran de acuerdo a su nivel cultural. Si alguien lo contradice en forma "cientifica" provocarà un conflicto.
Querer imponer una verdad por intereses personales no es pecado, el pecado está en aceptarla tal y como la imponen. Hay figuras que las hacen idolos sin merecerlo. Corruptos y ladrones que nos imponen como personas aptas e ideales para gobernarnos. Esto ocurre por no despertar , En sueño todo es de color, cuando despertamos todo serà oscuro
Dr. Osvaldo Raul Meza   Hace 9 meses
Interesante reflexión. Hoy estamos viviendo o padeciendo, mejor dicho, el exceso de información, lo que provoca que los conceptos bo queden claros, dando paso a charlatanes que quieren hacer pasar sus propias ideas como verdades, en el contexto de un relativismo en el cual cada uno puede tener razón, supuestamente. Sabemos que eso no es así. Queda por parte de quienes son intelectualmente honestos, desmentir a aquellos y marcar las pautas, llamándo a las cosas por su nombre, ya que sabemos que tanto el pensamiento mágico como una de sus hijas que nos saluda muy repetidamente, la pseudomedicina, tiene su costo en vidas humanas.
Aguardamos la siguiente columna.
Dra. Griselda Fraga   Hace 9 meses
Buenos dias; quisiera expresar en forma sutil mi pensamiento. La reestructuracion del pensamiento nos ayuda a ver la realidad. Muchas veces nos resistimos frente a esa realidad abrumadora y tantas veces discutida y contadictoria con nosotros mismos. Quizas el miedo a no poder afrontar esa adversidad hace que nos equivoquemos dia a dia. Los tiempos pasan pero nosotros, los humanos a su vez tenemos nuestros tiempos de aceptacion frente a esa realidad. El criterio, los estados de animos, las vivencias personales, el pensamiento indirecto, el del razonamiento nos permite discernir a cada uno de una manera diferente y agradezco a Dios que asi sea!!!. Esa diferencia hace al mundo tierra , la libre creacion de nuevas ideas, nuevos inventos y tambien a la par nuevas equivocaciones. Lo mas importante es esa busqueda que nos inquieta a ver esa "Realidad" de una manera diferente y personal, y a seguir buscando y desafiando un sistema. La salud holistica: Fisica, emocional, mental, valorica, social y espiritual son las que nos da la libertad como hijos de Dios de elegir y ver la realidad que no es una sola.
Muchas gracias por la nota y espero que puedas leer mi sutil pensamiento como otra realidad. Saludos. Griselda Fraga.
Dr. Jorge Leonardo Ayala   Hace 9 meses
En un mundo donde sobreabunda el flujo de información, dónde los "tamices cognitivos" no se colocan en tiempo y en forma, dónde la pseudociencia tiene un terreno abonado para crecer por generaciones creo que este es un texto fundamental. Son razonamientos que debiéramos compartir con los niños y jóvenes.
Excelso. Gracias por compartirlo.
Dr. Hector Alejandro Galeano Ricaño   Hace 9 meses
Efectivamente la mayoría de las personas tenemos un conocimiento limitado de las cosas, pero al fin conocimiento. Sin embargo, existen muchas otras personas que tiene un amplio conocimiento de diversos temas que atañen a la humanidad. De no ser así estaríamos en la época de las cavernas, peleándonos con huesos de animales. Estos conocimientos que nos han legado, efectivamente no son del todo verdaderos, pero a pesar de los errores hemos evolucionado, tratando de encontrar respuestas verdaderas a los problemas que se nos presenta. Muchas veces se ha llegado a la respuesta correcta, a pesar de que no a todos les pueda satisfacer. Alguno podría pensar que la causa última de las úlceras gástricas es el H. pylori, pero otras personas pueden no estar de acuerdo y consideran que la causa es multifactorial (alimentación, estrés, etc.). Es una realidad que las verdades de hoy son las grandes mentiras del mañana.
Desde tiempos primigenios la humanidad misma se ha basado en asociaciones y de ahí obtuvo conocimiento para mejorar cosechas, implementar la ganadería, etc. Aún en la actualidad no podemos dar una explicación clara de varios fenómenos causales de enfermedad y lo único que nos queda es investigar las asociaciones y alertar a los pacientes de que esos factores de riesgo pueden verse en determinadas enfermedades, mientras mayor sea el número de factores, mayor será la probabilidad de contraer la enfermedad. Efectivamente mientras mayor es el “conocimiento” de los científicos, se le dan nombres nuevos o nombres reciclados a las posibles causas. Pero el médico no queda conforme con esta aseveración y trata de encontrar la causa verdadera. Creo que sería un lamentable error no hacer caso a estas llamadas de atención y decir simplemente que no sabemos nada y que lo que hagamos no va a tener ningún resultado. Así que mejor sería no vivir en este mundo, buscarse otro.
Una de las características del ser humano es el cuestionamiento de todo. Desde los filósofos, científicos, médicos, investigadores, etc., han tenido la inquietud del conocimiento de por qué pasan o suceden las cosas. No creo que los individuos sean tan apáticos para dejar que las preguntas se contesten solas, esperando a que caigan las manzanas para poder comerlas. No el hombre es más inquieto y trata de responder las dudas que se le presentan.
Las teorías se deben basar en hechos, verdaderos o falsos, no lo sabremos hasta investigar en forma ordenada, científica, lo que está ocurriendo y de ahí vamos a obtener conocimiento para dar una explicación de los fenómenos clínicos que acompañan a determinada enfermedad y por lo tanto dar un tratamiento adecuado. Hay muchos trabajos de investigación y debería existir una materia, en la carrera de medicina, que enseñara a analizar este tipo de investigación, desechar la información tendenciosa y aprovechar la información adecuada. Estar al día no significa conocer el estudio que se publicó ayer, sino el que realmente nos es útil en el ejercicio de nuestra profesión. De todas formas es difícil analizar este concepto, cuál sí y cuál no
El médico no es una máquina de conocimiento y debe apoyarse en otros médicos más experimentados, libros científicos y publicaciones de instituciones de prestigio. Confiar plenamente en la memoria personal es una equivocación tremenda. Debe ser una realidad aceptar que no tenemos el conocimiento total de nuestra especialidad y que necesitamos la ayuda de otras personas y medios de investigación
Dr. Ramón Humberto Alvarez   Hace 9 meses
Excelente artículo Daniel. Muy claro los distingos entre coincidencias, casualidad y causalidad. A su vez, la que se da entre episteme y doxa. Como pesa lo cultural, no?
Dr. Ramón Humberto Alvarez   Hace 9 meses
Excelent
Dra. María Magdalena Solís Medina   Hace 9 meses
Dr. Flichtentrei, ojalá me pudiera dar su opinión acerca de el uso de las guías de práctica clínica, en la atención de pacientes. Ya que existe controversia si efectivamente corresponden a una realidad científica, o si corresponden a prácticas útiles en el contexto del país, y si eso es lo que buscamos aplicar como clínicos; el conocimiento en un contexto dado, de acuerdo a los recursos disponibles o si no les hacemos caso porque como lo expresó un conferencista en uncongreso, "solo corresponden a los intereses y protagonismo de sus autores y son aliadas de la industria farmaceútica"
Téc. Juan Manuel Sánchez Jiménez   Hace 9 meses
Muy buena reflexión con la que estoy totalmente de acuerdo.
Un saludo.
Dr. Libardo Ramirez   Hace 9 meses
Escuchar en medio de la incertidumbre y pensar antes de actuar.
Dr. Eduardo Gustavo Kutnowski   Hace 9 meses
Me parece excelente reflexión.
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