Escepticemia por Gonzalo Casino | 27 SEP 16

Evidencias y realidad clínica

Sobre las insuficiencias científicas de la psiquiatría y la psicofarmacología
10
2
Fuente: IntraMed / Fundación Esteve 

De vez en cuando, alguna autoridad médica nos recuerda que la psiquiatría científica está todavía muy poco desarrollada en comparación con otras disciplinas y que esto facilita enfoques e intervenciones con escaso fundamento científico. El psiquiatra Joel Paris puso el dedo en la llaga en 2013 con su libro Fads and Fallacies in Psychiatry, y lo volvió a hacer en 2015, con su nuevo libro Overdiagnosis in Psychiatry: How Modern Psychiatry Lost Its Way While Creating a Diagnosis for Almost All of Life's Misfortunes. La crítica de Paris, profesor de Psiquiatría en la prestigiosa Univeridad McGill (Montreal, Canadá), se centra en los excesos diagnósticos (en la depresión y el trastorno bipolar, entre otros) y terapéuticos, que pueden resultar perjudiciales para los pacientes.

Pero probablemente el principal martillo de la psiquiatría menos científica es Peter Gøtzsche, especialista en metodología de la investigación clínica y director del Centro Nórdico de la Colaboración Cochrane. En 2015 publicó un libro de título más que elocuente: Deadly Psychiatry and Organised Denial (traducido como Psicofármacos que matan y denegación organizada) en el que ataca los abusos de la psiquiatría y la industria farmacéutica, y aboga por la reducción del uso de psicofármacos porque, como dice en una entrevista en El País, “los fármacos psiquiátricos nos hacen más daño que bien”. Gøtzsche no solo irrita a la industria farmacéutica, sino también a no pocos psiquiatras, que le replican que “no tiene formación ni experiencia psiquiátrica asistencial” y “no sabe de lo que habla”. Sus afirmaciones también deben de irritar a muchos médicos y familiares, que conviven con las devastadoras enfermedades mentales. Pero no convendría echarlas en saco roto, por más que pueda haber un abismo entre las evidencias científicas y la cruda realidad del enfermo y la práctica médica.

Para contextualizar el problema que denuncian, de forma distinta, Paris y Gøtzsche, conviene tener presente algunos hechos. El primero es casi una obviedad: a pesar de los avances de la psiquiatría y la neurociencia, las enfermedades mentales siguen siendo un misterio. Se desconoce lo fundamental de su etiopatogenia y esto es una traba para realizar un diagnóstico más científico, superando las limitaciones que muchos achacan al Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM). El segundo es la precariedad científica de la psicoterapia y la psicofarmacología. Ciertamente, no es necesario conocer el mecanismo de acción de un tratamiento para saber si funciona o no, pero las terapias de las enfermedades mentales dejan mucho que desear. Su eficacia es más bien discreta y, en algunos casos, apenas superior a la del placebo. Los fármacos presentan, además, importantes efectos secundarios. En tercer lugar, hay que recordar que la psiquiatría es una de las especialidades con más conflictos de intereses y mayor intervención de la industria farmacéutica. Finalmente, todo un siglo de neurociencia desde Ramón y Cajal no ha servido para formular un paradigma científico de la mente. Los avances de las dos últimas décadas han ayudado bien poco a comprender y tratar enfermedades como la esquizofrenia o el trastorno bipolar (por no hablar del Alzhéimer).

En este contexto de precariedad científica, ¿qué pueden y deben hacer el psiquiatra y el médico? Los críticos como Gøtzsche pueden estimular su escepticismo y su comprensión de la medina basada en la evidencia, pero no les darán soluciones para manejar a los enfermos. Decía Víctor Hugo que “la ciencia tiene la primera palabra sobre todo y la última de nada”. Y, efectivamente, la ciencia debe tener la primera palabra para orientar el abordaje de un paciente psiquiátrico, y la primera responsabilidad del médico es conocerla. Pero mientras la psiquiatría científica no se consolide, el manejo de los enfermos mentales seguirá siendo incierto y difícil.


Columna patrocinada por IntraMed y la Fundación Dr. Antonio Esteve (España)

Comentarios

Usted debe estar registrado para expresar su opinión. Si ya es usuario de IntraMed o desea registrase como nuevo usuario, ingrese aquí
Dr. Emilio Reyes   Hace 1 mes
si los investigadores que cuentan con recursos se enfocaran mas a los microorganismos que constituyen el cuerpo humano, que son mas de el 90 % si en vez de el sintoma se investigara sobre la causa, las estadisticas de la enfermedad mental serian mas benignas.pasteur le hizo mucho daño a la medicina.
Dr. Alvaro Jurado Nieto   Hace 1 mes
hay que volver a leer a thomas zsasz y su teoría antipsiquiatrica. En Colombia su discípulo es el psicoanalista Fernando Gomez Bustamante
Dr. Julio Eduardo Zlatkes   Hace 11 meses
No sabemos nada en un paciente con patologia psiquiatrica, solo que se aparta de aquel que consideramos integrado a la sociedad sin rasgos distintivos que deforman su relacion con el entorno humano.
Las patolkogias han sido observadas desde tiempos inmemoriales y solo se ha optado por apartarlos del comun para que no infrinjan daños a si o a terceros.
Se han considerado seres en contacto cob diviniodades y resultan ser creativos explorando nuevos caminos incomprendidos por el resto.
Hay que estudiar mucho al considerado "normal" para aventurarse en el camino de lo patologico y quizas alli se encuentre el secreto de lo que los hace diferentes
Dr. Emilio Reyes   Hace 11 meses
nuestras senaaciones y emociones asi como el comportamiento obedece a respuestas de neurotransmisores, y estos la mayoria, tienen como eje central, un nitrogeno cuando menos, si este no es el adecuado y no hay las bacterias para procesar el nitrogeno el comportamiento y las sensaciones se alteran.,
Dr. Ramon Nuñez Morales   Hace 11 meses
UNA PUNTO DE VISTA MUY ACERTADO.....
EL FUNCIONAMIENTO DE LA NAEURONA, DE LOS NEUROTRANSMISORES Y LA CALIDAD DEL IMPULSO ELECTRICO SON TODAVIA MOTIVO DE ESTUDIOS PROFUNDOS.....
ADEMAS LA DETERMINANTE INFLUENCIA DEL MEDIO EXTERNO E INTERNO HACE QUE EL SISTEMA NERVIOSO DEBA SER MAS ESTUDIADO Y TENER MAS CUIDADO CON LOS FARMACOS PARA TRATARLO......
Dr. Manuel Asdrubal Fuentes Galindo   Hace 12 meses
Excelente comentarios sobre la psicoterapia de las enfermedades mentales espero que los psiquiatras profundicen mas en el tema.
Dr. Alvaro de Jesús Pérez Cardozo   Hace 12 meses
Interesante enfoque con miras a repensarnos cuando tenemos un paciente como las antes mencionadas, nos contentamos en medicarlos por tiempo indeterminado con la esperanza de q vuelva a la "normalidad" pero no nos detemos que pueda estar pasando a nivel biomolecular en su SNC (sistema nervioso central).
Dr. Ricardo Mauricio Silva Lara   Hace 12 meses
Explícame eso del metabolismo del nitrógeno. Sería bueno aprender.
Dr. Daniel Escanellas   Hace 12 meses
....Los avances de las dos últimas décadas han ayudado bien poco a comprender y tratar enfermedades como la esquizofrenia o el trastorno bipolar (por no hablar del Alzhéimer)....
No comparto esta afirmación, sobre todo en lo que respecta a la esquizofrenia. La introducción de los nuevos antipsicóticos (Clozapina y Aripiprazol, por ejemplo) ha modificado sensiblemente el curso de las esquizofrenias en el sentido de la mejor integración social y mejoría en los pragmatismos en general. Y esto es mucho para quienes la padecen y sus familias.
Sin duda que queda mucho por conocer aún. Despacio, y con dificultades múltiples, pero creo que vamos avanzando en este complejísimo campo que es la mente.


Dr. Emilio Reyes   Hace 12 meses
el problema principal de las enfermedades mentales, radica en el metabolismo de el nitrogeno, y este solo puede ser metabolisado por las bacterias.
Términos y condiciones de uso | Todos los derechos reservados | Copyright 1997-2017