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Escepticemia por Gonzalo Casino | 02 NOV 15

Sobremesa tras un atracón informativo de carne

Sobre la carcinogenicidad de la carne y los mediadores de la información
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Fuente: IntraMed 

En el reciente atracón informativo sobre la carcinogenicidad de la carne se han difundido mensajes acertados y mensajes falsos, se ha opinado mucho y se han hecho chistes que pronto olvidaremos, pero ¿estamos ahora mejor informados? Probablemente muchos habrán hecho oídos sordos, otros estarán más confundidos que antes, algunos serán si acaso más escépticos y quizá solo una minoría más crítica y enterada tenga ahora un criterio mejor informado sobre el riesgo real que representa el comer habitualmente carne roja o procesada. Dicen los de Babbel que “sobremesa”, ese tiempo de conversación que se disfruta tras una comida, es una palabra genuinamente española imposible de traducir a otros idiomas. Pues bien, puesto que el menú informativo sobre la carne ha sido copioso e indigesto, vale la pena hacer un poco de sobremesa para analizar los mensajes, las estadísticas, el periodismo, la ciencia, la política y el impacto sobre la ciudadanía y sus hábitos.


La etiqueta de carcinógeno

Todo el revuelo informativo surge no de nuevas investigaciones sino de una clasificación o etiqueta de la International Agency for Research on Cancer (IARC) de la OMS. La IARC, que se dedica entre otras cosas a identificar las causas del cáncer para los seres humanos, las clasifica como causa segura (grupo 1), probable (grupo 2A), posible (grupo 2B), no clasificable (grupo 3) o improbable (grupo 4). Tras evaluar la investigación disponible (más de 800 estudios, 700 de ellos epidemiológicos), dictaminó el pasado 26 de octubre que la carne procesada (embutidos, fiambres, etc.) está en el grupo 1 porque causa cáncer (colorrectal, mayormente) y la carne roja está en el grupo 2A porque es una causa probable. La etiqueta de carcinógeno confirmado (grupo 1) ya la tienen el tabaquismo, las bebidas alcohólicas, la contaminación atmosférica y otros 115 agentes de los 900 que ha evaluado la IARC. La inclusión en el grupo 1 indica que la carne procesada causa cáncer, pero no indica la magnitud de este riesgo o si ocasiona más o menos cáncer que otras causas incluidas en dicho grupo. Y esto ha generado no poca confusión informativa (véase, por ejemplo, el titular de La Nación de Argentina: “Las salchichas y el jamón son tan cancerígenos como el tabaco, según la OMS”). Porque, lo cierto es que la carne no es, ni mucho menos, tan cancerígena como el tabaco o el alcohol, y ni tan siquiera como la contaminación atmosférica.

Las estadísticas del riesgo

Las estadísticas son números que resumen mucha información, y en el anuncio de la carcinogenicidad de la carne se han echado en falta algunos números relevantes. El único que ha difundido la IARC en su comunicado de prensa –y en la noticia asociada en The Lancet Oncology– es un riesgo relativo (procedente de un metaanálisis de 2011): el consumo de 50 gramos diarios de carne procesada eleva un 18% el riesgo de cáncer colorrectal. Esto dato puede parecer impresionante, pero ¿cuál es la magnitud absoluta de ese riesgo? El riesgo absoluto no aparece en la nota de prensa (ni en la noticia de The Lancet Oncology), simplemente se dice: “permanece pequeño, pero este riesgo aumenta con la cantidad de carne consumida”, en palabras de Kurt Straif, jefe del Programa de Monografías de la IARC. En realidad, la diferencia de riesgo de cáncer colorrectal entre los que comen menos carne procesada y los que comen más no es tan impresionante: entre los primeros, 56 de cada 1.000 (5,6%) personas desarrollarán cáncer colorrectal a lo largo de su vida, mientras que entre los segundos (los más consumidores), 66 de cada 1.000 (6,6%) personas sufrirán este tipo de cáncer, según los números del Cancer Research UK. El aumento de riesgo de cáncer de colon por comer carne procesada es, en valores absolutos, del 1% (del 5,6% al 6,6%). El aumento relativo del 18% es correcto, pero dicho de esta otra forma resulta menos alarmante y más esclarecedor.

Otras maneras de contar la historia

La carcinogenicidad de la carne puede explicarse, efectivamente, de otras maneras. Decir que si la gente dejara de tomar carne procesada se evitarían 10 casos de cáncer colorrectal por cada 1.000 personas es una de ellas. También es importante subrayar que tiene menos riesgo comer carne roja que carne procesada, y que el consumo de carnes blancas no parece llevar este riesgo asociado. Poner en perspectiva la carcinogenicidad de la carne es muy esclarecedor. Así, mientras el tabaco causa un millón de muertes anuales en todo el mundo, el alcohol 600.000 y la contaminación atmosférica 200.000, ¿cuántas causa la carne? Aun en el caso de que se demostrara que la carne roja causa cáncer (de momento es solo probable), su consumo causaría 50.000 muertes anuales, 20 veces menos que el tabaco, 12 menos que el alcohol y 4 menos que la contaminación ambiental.

La cadena informativa

La información de la clasificación de la carne como carcinógeno se apoya es una nota de prensa de la IARC y en un resumen publicado en The Lancet Oncology. En ambos textos faltan números relevantes y falta contexto. ¿Por qué la IARC difunde un escueto e incompleto comunicado de prensa antes de publicar la monografía científica con los detalles de la evaluación? Esta es sin duda una mala práctica informativa, que ha propiciado no pocos mensajes equivocados. En general, a los periodistas, que son la primera fuerza de choque informativa, les ha venido grande este tema y quienes han aportado contexto y clarificación han sido los expertos, como Miquel Porta en El País y Esteve Fernández en SINC, o algunas instituciones, como lo ha hecho ejemplarmente el Cancer Research UK. Este asunto de la carne muestra que el periodismo ya no es el único mediador de la información de salud ni el más fiable, aunque hay que destacar su función de selección y altavoz de otros mediadores. La información de salud es, más bien, una cadena con muchas discordancias, disfunciones y puntos débiles, no todos atribuibles a los periodistas.

¿Y ahora qué? ¿Cómo me afecta eso a mí?

Con una información global tan desigual, incompleta y equívoca, no es de extrañar que la noticia haya creado más confusión que otra cosa. Puede que el mensaje de que hay que comer menos carne procesada haya calado en algún segmento de la población (aparte de reforzar a los vegetarianos en sus hábitos), pero esta idea ya la venían difundiendo las autoridades sanitarias, entre otras cosas con su famosa pirámide alimentaria (los cereales, verduras y legumbres forman la base de la alimentación, mientras que las carnes procesadas están en la cúspide, junto con los dulces). La comunicación de riesgos es un asunto complejo, no solo para los periodistas, los expertos y los políticos, sino también para los médicos, que deben aconsejar a sus pacientes. No todos los cánceres son tan fácilmente evitables como el de pulmón dejando de fumar (el de próstata, por ejemplo, no se asocia con ninguna causa prevenible). Comer menos carne procesada reduciría el riesgo de cáncer colorrectal, pero hay otros factores evitables que tienen un mayor impacto global sobre el cáncer. Si uno fuma, tiene sobrepeso, apenas come frutas y verduras, abusa del alcohol o toma demasiado el sol sin protección tiene cosas más importantes de las preocuparse. El anuncio de la IARC no altera en absoluto las recomendaciones sanitarias para la prevención del cáncer. Además, cambiar de hábitos alimenticios, como decía Grande Covián, es más difícil que cambiar de religión.

Apostilla para acabar la sobremesa. Del 24 al 31 de mayo de 2016 se reúnen los expertos de la IARC para evaluar la posible carcinogenicidad del café y otras bebidas calientes. Veremos qué nos dicen, cómo difunden sus conclusiones y cómo lo hacemos los periodistas y demás mediadores.

Gonzalo Casino
gcasino@escepticemia.com
www.escepticemia.com
Información actualizada sobre el autor en:
www.escepticemia.com/gonzalocasino

Comentarios

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Dr. Christian Perez Fuentevilla   Hace 6 meses
Muy bien.
Dr. Javier Romero Soto   Hace 1 año
EN LO PERSONAL ME RESULTA CLARO QUE LOS GRANDES CONSUMIDORES DE CARNE POR TENER MAYOR PODER ECONOMICO, TIENEN MAYOR ACCESO A LOS EXCESOS ALIMENTARIOS Y POR ENDE MAYOR INCIDENCIA DE DM, OBESIDAD, DISLIPIDEMIA Y EN CONSECUENCIA MAYOR INCIDENCIA A CANCER. FINALMENTE ESTO ES UN REFLEJO DE UNA POBRE EDUCACION EN MATERIA DE ALIMENTACION.
Dra. Sandra Elizabeth Escobar Lopez   Hace 1 año
Excelente
Dra. Luz María Ramírez Gaspar   Hace 1 año
Buenas noches .
Articulo con mucha información , me gustaría se complementara con otros estudios , como medico de primer contacto , en mi caso quiero informarme mejor para poder ayudar en los pacientes de manera preventiva . ya que es mejor prevenir que curar .
Dr. Gonzalo Vejarano Alzate   Hace 1 año
lOS MEDIOS DE COMUNICACION SIEMPRE SON ALARMANTES, LA CULTURA INFLUYE MUCHO EN EL IMPACTO QUE GENERA.
Dra. Romina Beatriz Gazzo   Hace 1 año
muy buen articulo!! muy esclarecedor e cuanto a recomendaciones para pacientes!! coincido en que se debería supervisar la información medica que emiten los medios de comunicación, pero no lo veo probable
Dr. Guillermo Victor Imlauer   Hace 1 año
cancer:alguien conoce esta patologia,??causa.efecto.cura.NO.-
entonces.? a callar.-
Dr. luis fernando vanegas cardenas   Hace 1 año
Su artículo es muy útil, mil gracias, me queda una duda en el análisis que se hace. Al comparar el riesgo de ca colorrectal entre los que comen menos carnes procesadas y los que comen más, como se cuantifica el comer más o el
Comer menos y cómo sería la comparación con los que no están expuestos a este factor de riesgo (vegetarianos) ? Que sería más concluyente. De nuevo mil gracias.
Dr. José A. López Mora   Hace 1 año
Me parece que faltan los datos epidemiológicos dichos en este trabajo, sin los cuales no hay recomendaciones serias que hacer a la comunidad.
Sería útil para el futuro la elaboración de trabajos al respecto, y con algunos otros factores que podrían estar involucrados en la génesis de algunos tipos de cáncer, y que a menudo los pacientes solicitan al personal de salud.
J.A. López Morap
Dr. Alvaro Paúl Moina Veloz   Hace 1 año
Excelente aclaración de la idea principal y el mensaje central de una información que por su contexto incompleto causo gran confusión en la sociedad.
Dr. Johnny Arenas Vásquez   Hace 1 año
Buena explicacion pero alguna entidad debería regular la informacion que se emite por los medios, mas aun si tiene que ver con la salud
Dr. Sergio Vega Molina   Hace 1 año
Creo que como en todo, hay que ser mesurado, todo es veneno solo depende de la dosis, sin lugar a dudas que los alimentos desnaturalizados nos van a generar problemas de salud a todos, sin embargo aquellos que tienen antecedentes familiares de cáncer deberán ser mas cuidadosos. Hay cancerígenos mas potentes que la carne , es verdad pero eso no le quita la importancia que esta tiene .
Lic. Veronica Gisela Morante   Hace 1 año
Un placer leer tu artículo. Muy bueno.
Dr. lorenzo jose rodriguez astudillo   Hace 1 año
SALUDOS CORDIAL CONSIDERO QUE LA MEDICINA PREVENTIVA SE EXTINGUE PORQUE ? LAS AUTORIDADES SANITARIAS DEBEN DE CONTROLAR , LAS PUBLICDADADES . EL CONTROL A NIVEL DE ESCOLARES ,EXIGIR LAS ESTASDISTICAS EMPRESALIARES PRIVADAS Y PUBLICAS, HACER LA GUERRA A LA PROLIFERACION DESCONTROLADA DE COMIDA CHATARRA Y PODEMOS HACER GENERACIONES MAS CONCIENTES
Dr. German Dario Gastin   Hace 1 año
ME PARECE MUY BUENO EL ARTICULO Y ESTOY DE ACUERDO CON EL TEMA DE LAS PORCIONES,, TODO LO QUE SEA EN EXCESO ES MALO...NADIE NOS QUITA EL ASADO EN FAMILIA O CON AMIGOS...SALUDOS..
Dr. Jose Neira Cobos   Hace 1 año
EL CONSUMIR CARNE DE CUALQUIER "COLOR" ES MUY IMPORTANTE POR LOS AMINOÁCIDOS QUE NO LLEVAN LOS ALIMENTOS PURAMENTE VEGETARIANOS.
LAS CARNES PROCESADAS PROBABLEMENTE SERÍAN MÁS CANCERÍGENAS A NIVEL GÁSTRICO POR LOS ADITIVOS AGREGADOS.

PPNEIRAC.
Sra. Bibiana Maria Balagna   Hace 1 año
Un gusto leer tu nota,tan amena y prolija en lo discursivo.cariños
Sra. Maria Mercedes Arrieta   Hace 1 año
La cantidad y frecuencia de consumo son determinantes del daño que se pueda causar. Como Nutricionista no aconsejo el consumo de carnes procesadas pero la inclusión de alguna porción en forma ocasional y esporádica no es perjudicial. Sí es preocupante la ingesta de las mismas en niños pequeños que por comodidad y falta de dedicación a la cocina, se le ofrecen, no nos olvidemos del sodio y aditivos que tienen en su composición.
Dr. Honorato Chiñas Ferra   Hace 1 año
Lo que no hace la IARC es estudiar a fondo y sin complejos la carcinogenicidad del glifosato de Monsanto.
Dr. Noides Manuel Bell Fernández   Hace 1 año
Todo recae en la dosis, los excesos son muy dañinos.
Dr. Juan Vicente Conde Sierra   Hace 1 año
El consumo de carne tiene una virtud que es la satisfacción de un bocado gustoso, cuando ha sido preparado con detalle.. Un asado en familia o con amigos es una grata experiencia que no cambiare.
La "dosis" como dijo Paracelso, creo, es la clave.
Comparto la prevención pero, como vamos en la vida moderna todo afecta pues estoy convencido que en aras del "negocio" nos invaden las casa con miles de sustancias químicas, muchas no suficientemente estudiadas pero con riesgos no despreciables. Prudencia y hábitos más sanos, así como el control de todos los riesgos a los cuales nos someten los productores de bienes, ayudaran a que vivamos mejor y probablemente por mucho más tiempo con calidad.

Dr. Sergio Alfredo Kunzmann   Hace 1 año
Muy interesante el articulo y el enfoque que se la ha dado! La publicaciones periodísticas que nos toco ver en los días del anuncio varias de ellas muy amarillistas solo sirvieron para traer mas confusión y potencialmente pudieron generar pánico. Gracias a Dios esto no se noto hasta el momento.
Pero siguen otros en lista, el año próximo le tocará el turno al café, al té, al mate, mi querido MATE.
Y será nuevamente un tema polémico con gran probabilidad.
Dr. Jorge Campos Parra   Hace 1 año
En lo personal, exelente informacion. Gracias.
Dr. Leobardo Salvador Almanza Pérez   Hace 1 año
Excelente articulo.
Dr. Miguel Angel Alonso Amorin   Hace 1 año
Muy bueno la diferenciación entre riesgo relativo y absoluto que clarifica la cifre del 18%, adelanto que al café ya lo han acusado de carcinogenetico, sin motivos que lo avalen,pero tomado en forma moderada es beneficioso.
Dra. Mirian Elizabeth Gutierrez Saavedra   Hace 1 año
Me encanto su articulo, gracias.
Dr. jose michel perez ferreira   Hace 1 año
Exelente
Dra. Evelyn Davis Verhooks   Hace 1 año
Articulo muy bueno y explicativo. Es bueno aclarar las dudas y asi orientar mejor a nuestros pacientes. Muchas gracias.
Dra. Rocio Garcia Carmona   Hace 1 año
El estudio me parece muy bueno pero ante la evidencia porqué se permite seguir produciendo alimentos que dañan, se ha hecho una campaña mundial contra el tabaco pero no se hacen campañas mundiales contra los alimentos y bebidas que causan obesidad y ahora cancer❓ Dra Rocío García Carmona
Lic. Arturo Gómez   Hace 1 año
parecen razonables las siguientes políticas:

1) preferir las carnes frescas a las procesadas
2) limitar todas ellas, especialmente las rojas a no más de lo necesario
Dr. Alberto More   Hace 1 año
hay que leer de libro Campbell, China.Es muy bueno
Dra. María Gabriela Lizano Gutiérrez   Hace 1 año
Excelente artículo. Muy clara la información. Gracias!
Dra. Alina Aguilar Andrade   Hace 1 año
De hecho cuando estaba estudiando en la Universidad, recuerdo haber leído en una edición de los ochentas del Harrison, Medicina Interna, que el elevado consumo de carne roja (predominantemente) causaba cáncer colorectal y se hacía la comparación con las dietas asiáticas donde el índice era menor. Si alguien tiene alguna de esas ediciones ojala y pudieran compartir esa cita. Gracias.
Dra. María de los Angeles García Guerrero   Hace 1 año
Creo, que sería interesante, ver un estudio sobre el consumo de carne no procesada, en un grupo de personas que la consumen de, ganado alimentado con pastoreo exclusivo y otro grupo de personas que consumen carne de ganado que ha sido engordado con alimento procesado o tratado con productos químicos.
Dra. Silvia Lilian Gonzalez Dardik   Hace 1 año
lee esta nota.
Dr. Aldo Miguel Santos Hernandez   Hace 1 año
Muy esclarecedor el artículo de Casino
Dra. Rut Angelica Orduña Meza   Hace 1 año
Excelente artículo.... muy informativo 👍
Dr. Juan Emilio Rodriguez Ribera   Hace 1 año
Excelente y clarificador artículo . La prensa no especializada publica las noticias sin interiorizarse de lo detalles mas técnicos, generando temor o panico injustificados . Seria muy gratificante que la nota previa tenga la misma difusión en los medios habituales.
Dr. Mauricio Galo   Hace 1 año
Los felicito por su investigación y comentario, hay otros factores de riesgo que predisponen a canceres, como los persevantes en los alimentos en los enlatados, el Flúor en las botellas de agua purificada de color azul que se vende por millones. tenemos que profundizar en estos temas,
gracias por la información.
DR, MAURICIO GALO
Lic. Geovanny Martinez   Hace 1 año
La noticia causa panico a los que tienen posibilidades economicas o los que no tiene para comer carne y embutidos?, quien habla de la gente que no tiene ni para comprar 1 libra de carne para la semana, la gente se muere mas de hambre y por tener algo de carne en su mesa no se diga de un embutido, que por comer un pedazo de carne.......?, preguntemoles a los de la IARC, que tipo de carne consumen en sus reuniones o son vegetarianos....?
Dr. Sergio Osvaldo Devich   Hace 1 año
Estas estadísticas siempre me generan dudas, porque se basan en la cantidad de carne roja que se ingiere diariamente pero no hay forma de saber si no están en contacto o comen otros tipos de posibles agentes cancerígenos, alcohol, condimentos, etc. etc.
Y no hay que descartar posibles intereses económicos.
Falta mucho para llegar a una conclusión inequívoca.
Dr. Agustin Gomez   Hace 1 año
Y todavia la ciencia busca descubrir vida en otros planetas.Para que? Si la vida en este planeta no la respeta propiciando mataderos y camaras de sufrimiento para animales. Va a tener respeto por cualquier forma de vida diferente que encuentre en otros planetas? Mas vale que no encuentre nada,y que aprenda a respetar a los seres distintos que hay en la tierra.Comer carne sera o no sera malo,pero la forma en que accedemos a la carne nos convierte en complices de atrocidades inmorales.
Dr. Ramon A Gutierrez G   Hace 1 año
Gracias por darnos esta excelente información. Un buen razonamiento de como son las causas de uno y de otro tipo de cáncer, así de sencillo. Ya se sabe que factor influye más sobre un órgano específico del cuerpo humano.
Dr. Daniel Alberto Manigot   Hace 1 año


Muy interesante
Dr. Gonzalo German Sandoval Carrion   Hace 1 año
Excelente artículo! Ayuda a comprender algo que, intuitivamente, sabíamos que no era tal como lo presentaban. Es una pena que la OMS, permanentemente empeñada en mejorar las condiciones de salud en todo el planeta, tenga tan descuidas sus tareas de comunicación para las que, evidentemente, no se autoexige un criterio de buena calidad.
Dr. Agustin Gomez   Hace 1 año
Un hecho es real,mas alla de la carcinogenicidad de la carne,es inmoral y no es etico propiciar criaderos de animales esclavos de la especie humana para matarlos y comerlos.Eso es inmoral y no hay con que darle.Mas tarde o mas temprano se terminara con esa explotacion de otros seres vivos.
Dra. GABRIELA ROJAS BRIBIESCA   Hace 1 año
Te comparto este análisis
Lic. juan tomás macazana macavilca   Hace 1 año
Todo proceso de investigación, todo proceso de conocimiento es un almacenamiento de evidencias parciales, refutables, que dan lugar a aproximarse a su objeto en diferentes momentos; en consecuencia, hay que tener en cuenta esa información racionalmente.
Dr. Gustavo Cabello Reynoso.   Hace 1 año
en el consumo excesivo de carnes y embutidos es mas frecuente ver pacientes con hiperuricemia, ya que el cáncer de colon es un poco menos frecuente, también es importante ver las condiciones etnológicas y genéticas de cada región. para que así podamos sacar conclusiones de los efectos cancerígenos de la ingesta de carnes y embutidos.
Dr. Alvaro de Jesús Pérez Cardozo   Hace 1 año
Falta abordar el factor genético. Estudios que demuestren las mutaciones que provocan la ingesta de estos alimentos o de lo contrario se especula y no hacemos una verdadera calcificación de los cancerígenos.
Lic. Karen Natalia Palacios   Hace 1 año
Pienso que el consumo de la carne está tan enraizado en la sociedad que hace racionalizar demasiado la información. Me parece que si ciertos alimentos o hábitos se están estableciendo en clasificaciones para tener mayor atención y moderación sobre los mismos…no creo que debamos desestimarlos.
En mi consideración no son lo mismo hábitos adquiridos como el fumar, o la contaminación ambiental (que deberían especificarse a que se refieren ya que se los menciona en el artículo en mención a la cantidad de muertes) en comparación al consumo de carne, habito que hasta hace pocos años atrás los nutricionistas recomendábamos como parte de una DIETA PLENAMENTE SALUDABLE todos los días desde la alimentación complementaria del bebé según las clásicas recomendaciones. Sin dudas, utilizando los mismos ejemplos, ningún profesional de salud anda recomendando el fumar o beber alcohol como parte de un estilo de vida saludable. Cuando algo es tan consumido y empieza a mostrar que quizás no era tan saludable como lo considerábamos, la comunidad científica debe abrirse para generar más conocimientos que guíen a la población.
Desde mi lugar, creo que hay que abrir y no cerrar los diálogos para lograr acuerdos y guiar mejor a la población, y quiero decir con esto más investigaciones, cuestionamientos válidos y convenciones de temas como estos, y que en verdad ya se vienen objetándose desde hace muchos años atrás.
Y desde luego, disiento profundamente en que cambiar hábitos alimenticios sea más difícil que cambiar de religión debido a que además de ser mi labor diaria, efectivamente si se pueden generar cambios profundos en la población.
Dr. Mario Oscar Zaidenberg   Hace 1 año
Excelente artículo. Muy esclarecedor y objetivo. Los medios del país deberían leer esto.
Dr. Jorge Garcia   Hace 1 año
Totalmente de acuerdo con la Dra Tancredi, me basta ver la mitad de mi promoción hecha pebre por enfermedad cardiometabólica, lejos de los estilos de vida saludables que pregonamos a nuestros pacientes.
Dra. Valentina E. Tancredi   Hace 1 año
Creo que decir que el alcohol o el tabaco es MAS cancerígeno que la carne no hace que la carne deje de ser cancerígena. Es increíble como la gente se siente ofendida cuando le hablan de su hábito alimenticio. Si la OMS dice que la carne aumenta un 18% el riego de cáncer colorectal creo que hay que tomarlo enserio, y mas teniendo en cuenta que ,al menos, en nuestro país nadie como menos de 50grs diarios de carne roja diario. Teniendo en cuenta ademas que en arg mueren alrededor de 36 personas por día de cáncer colorectal, primer causa de muerte por tumor. Ni hablar de las enfermedades cardiovasculares causantes de la mayor cantidad de muertes en el mundo que esta asociado al consumo de embutidos, carne procesada y carnes rojas. Entonces... interpretamos como es o como nos conviene la información? Paso con el tabaquismo, pasamos de fumar en clínicas y hospital a prohibirlos en ambientes cerrados, y todo gracias a políticas publicas, porque si hubiese sido por recomendación medica todavía tendríamos alta tasa de mortalidad por cáncer de pulmón. Recapacitemos.
Dra. Maria Victoria Alzate Atehortua   Hace 1 año
Excelente!!! Eso sí es claridad! Eso es seriedad y solvencia al dar información sobre un tema tan álgido,
Mil gracias!!!
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