Cantidad, calidad, ingreso y desigualdad entre los Médicos - Artículos - IntraMed
   
Dr. Rubén Mayer | 02 MAR 12

Cantidad, calidad, ingreso y desigualdad entre los Médicos

Reflexiones acerca de una profesión en crisis.
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Autor: Dr. Rubén Mayer Fuente: IntraMed 

La cantidad de Médicos

Suele decirse y repetirse con bastante frecuencia que “en Argentina somos demasiados médicos”; que deberíamos ser menos y que además esta reducción ayudaría a resolver algunos de nuestros padecimientos laborales y fundamentalmente económicos. Como con otras afirmaciones consagradas  esta también merece abrir un paréntesis de duda e intentar una reflexión actualizada.

Pensé e imaginé en este sentido qué pasaría en los lugares donde trabajo si fuésemos, la mitad de los que somos actualmente. ¿Cuánta demora a la ya existente habría que agregar para que un paciente obtenga un turno con un médico o para volver con los resultados de los estudios solicitados?; ¿Cuánto para un turno de un estudio o una intervención?; ¿Cuánto tiempo deberían esperar para ser atendidos en una sala de guardia?, etc. 

Entre los tantos cambios que experimentó la medicina -en especial la medicina ambulatoria- en las últimas décadas no se puede ignorar el hecho comprobado cotidianamente de que hoy la gente consulta por muchos más  motivos y muy diferentes a los de décadas atrás en los que había que estar o sentirse bastante mal para ir al médico. Pensemos sólo en la demanda que arrastra el “fenómeno de la prevención”. Lo que se observa  a diario es que las salas de guardia quedan chicas, faltan camas de internación y se necesita ampliar la oferta horaria de consultorios. La ansiedad, los miedos y las “urgencias” hoy instaladas y estimuladas en la sociedad parecen casi imposibles de ser controladas  para atenuar la cantidad de consultas que generan o para persuadir a los pacientes de que no existe la premura que ellos perciben detrás de sus síntomas.

Tal vez seamos muchos, puede ser, pero seguramente los cálculos que se hacían décadas atrás para determinar la cantidad de médicos por habitantes sin duda deberían actualizarse a los tiempos que corren.

Es cuestionable también la visión generalmente compartida de que esta supuesta abundancia de médicos es la causa, o al menos la causa fundamental, de la baja remuneración de los médicos (de algunos médicos). Lo que se lleva la parte más importante de los gastos en salud puede explicarse principalmente por la exorbitante cantidad de estudios diagnósticos solicitados (muchos innecesarios), el crecimiento del número de intervenciones realizadas (muchas innecesarias) y el uso descontrolado de fármacos (muchos innecesarios).

En la parte que nos toca son funcionales a esa pérdida de la racionalidad en el manejo de los pacientes tres rasgos predominantes de la práctica médica actual:

  1. La declinación de las habilidades clínicas
  2. La pérdida gradual del convencimiento acerca del sentido del acto médico.
  3. La brevedad de la consulta.

Los médicos que quedan atrapados en este esquema tarde o temprano responden a esta situación con un comportamiento compensatorio maladaptativo abusando de estudios diagnósticos, fármacos e intervenciones todo lo cual  perpetúa este statu quo de pauperización de la consulta del que son víctimas y también en parte sus propios victimarios.

Frente a este panorama el valor de la consulta termina siendo la principal variable de ajuste para los sistemas de salud simplemente porque es  casi la única y las más fácil que estas organizaciones pueden controlar ya que las otras (estudios, fármacos, intervenciones) no hay manera de detenerlas, por distintos factores y presiones. Aumentar la cuota de los socios o el aporte de los afiliados es el otro resorte al que suelen echar mano para responder a los aumentos incesantes de los gastos en salud provocados por aquellos tres elementos.

Un tema no menor sobre el que quisiera fijar posición porque siempre se filtra en este tipo de discusiones, cualquiera sea el ámbito laboral de que se trate, es la complicación que agregaría a estas cuestiones la incorporación al mercado laboral de los médicos inmigrantes de países vecinos. Culparlos, tomarlos como chivos expiatorios de nuestros males estructurales figura en los manuales de los pensamientos más reaccionarios y xenófobos. Los trabajos que realizan y la paga miserable que muchas veces reciben por ellos con seguridad serían descartados por los médicos locales. Dejémoslos pues afuera de estos problemas. 

 Más complejo todavía y fuera del alcance de este análisis es el problema de la distribución de médicos que esencialmente debiera resultar de un programa nacional que dé respuesta a necesidades regionales específicas y no  que dependa de los proyectos personales de cada médico individualmente sin ningún tipo de criterio ni respaldo, y a cuenta y riesgo de cada uno. Un programa de estas características requiere de una planificación y una organización muy necesarias pero del que nos encontramos lamentablemente muy lejos.

La desigualdad entre los médicos

En esta estructura económica de capitalismo médico en la cual una “Medicina Basada en lo Justo y Necesario” al parecer no es redituable o no alcanza a satisfacer las expectativas de lucro de muchos profesionales, definitivamente no todos los médicos se encuentran en la misma situación. Dentro esta estructura es fácil distinguir diferentes clases sociales de médicos con marcadas diferencias según sus ingresos. La combinación descripta previamente es muy redituable para algunos y perjudicial para otros y, a fin de mes, cada uno sabe muy bien de qué lado del colador está: del lado del arroz o del agua.

Generalizando  con fines prácticos es evidente que el ingreso promedio de los médicos clínicos-asistenciales es muchísimo más bajo que el de aquellos que realizan intervenciones o estudios diagnósticos. Diferencias que en muchos casos son irritantes y que en buena parte explica porque al término de la residencia la mayoría esquiva la elección de una orientación clínica a favor del diagnóstico por imágenes o el intervencionismo. Una de las respuestas que algunos médicos utilizan para compensar la baja remuneración derivada de su trabajo asistencial es encontrar alguna forma de vínculo con la industria farmacéutica para redondear un ingreso mensual más elevado. Sin embargo, en más de una ocasión, esta práctica llega a poner en riesgo la naturaleza misma del acto médico.

Aún dentro de los médicos clínico-asistenciales el ingreso varía bastante según  realicen o no prácticas relacionadas, y también según las especialidades, ya que la cantidad de pacientes que por ahora razonablemente puede ver un médico de familia, un clínico o un cardiólogo es sustancialmente menor a los de un endocrinólogo o un dermatólogo y por lo tanto sus ingresos.

Esta situación plantea otras dificultades adicionales: los esquemas debieran ser diferentes según las especialidades y la complejidad de los pacientes a fin de garantizar un ingreso similar por hora de trabajo. ¿Cuántos médicos estarían de acuerdo en que la consulta establecida por ley o convenio dure un mínimo -por ejemplo- de veinte minutos? (Incluso elevando el valor de la consulta); ¿cómo habría que reorganizar la atención para satisfacer la demanda si la consulta se estipulara en un máximo de tres pacientes por hora? No son las únicas cuestiones a resolver.

En su libro “La mercantilización de la vida íntima” Archie Russell Hochschild observa que hemos ido delegando las tareas relacionadas al cuidado, que proveemos menos cuidado pero lo consumimos más. Señala con una claridad contundente que “el cuidado ha descendido de categoría en cuanto a los honores y la recompensa monetaria, y se ha transformado en un trabajo del que es preciso salir o debe dejarse vacante para quienes no logran conseguir un trabajo mejor”; y agrega: “el cuidado de otras personas se asocia cada vez más con una sensación de estancamiento, de quedar fuera del espectáculo principal”.

Si efectivamente estamos transitando el lento o acelerado camino hacia “los últimos días de la clínica” no estaría de más ir preguntándose a quiénes en el futuro vamos a confiar el cuidado y la atención de los pacientes. Una Medicina centrada en el paciente debe, sin nuevas postergaciones, tener al cuidado como un elemento central. “Necesitamos -dice Hochschild- una revolución que recompense el cuidado”.

Por este motivo la prioridad en las reformas debieran tenerla los médicos clínicos asistenciales para quienes una propuesta de mínima para asegurar un básico de calidad de atención médica y de ingresos razonables podría ser el de una consulta cada veinte minutos a un valor de $ 50 la consulta lo que aseguraría un ingreso aproximado de $ 24.000  por mes para un médico que dedicarae 8 horas por día a atender pacientes en un consultorio.

Un salario mínimo similar deberían recibir los médicos de internación si no se quiere profundizar la tendencia actual por la cual se va tornando cada vez más difícil encontrar o retener médicos dispuestos a trabajar en estas áreas de gran desgaste físico y emocional. Otros aportes para mejorar la calidad de vida de estos médicos como simplificar definitivamente la confección de recetas y los pedidos de estudios, entre otras medidas, ayudarían a prevención del fastidio y el agotamiento.

La Calidad de los Médicos

Sin embargo, para elevar el nivel de la atención médica más que reducir la cantidad de médicos habría que abordar la problemática bastante más compleja de la calidad de los médicos. Es cierto que probablemente sea difícil formar bien a muchos médicos pero otros factores en el pre  y postgrado parecen ser más importantes. Reconocer estas falencias formativas es importante porque si bien no hay duda que hay que mejorar las condiciones laborales de la actividad médica no debiéramos estar tan seguros de que extender el tiempo de la consulta y  mejorar el ingreso de los médicos automáticamente va a trasladarse en una mejoría de la calidad de la atención de los pacientes. Una adecuada formación clínica se alcanza sólo si se cumplen ciertos requisitos de los que rescato los siguientes:

• Haber hecho una Residencia o al menos una Concurrencia (Entrenamiento Intensivo)

• Tener o haber tenido maestros o modelos (Educación a Corta Distancia)

• Continuar formando parte de un grupo de discusión bibliográfica y de casos clínicos (Intercambio Intelectual). 

Los dos primeros son esenciales para hacerse de una reserva de estímulo, el tercero para mantenerlo vivo.

Este último punto, a mi entender, ha recibido poca atención tal vez debido a que la formación del postgrado inmediato tradicionalmente se realiza íntegramente en el marco de la internación.

Sin embargo, luego de esta etapa “juvenil”, la mayoría de los médicos dedicarán la parte más sustancial de sus años profesionales  a ejercer en el ámbito ambulatorio al que ingresan sin haber recibido una formación específica. En las últimas décadas, y al ritmo de la expansión del conocimiento, la medicina ambulatoria creció enormemente lo que ha obligado a los médicos “adultos” al esfuerzo de una actualización permanente en una etapa donde muchos hubieran esperado descansar su ejercicio en la experiencia acumulada.

La Medicina Ambulatoria ya tiene una personalidad propia con marcadas diferencias con el ámbito de la internación. Entre tantas, una de ellas merece especial atención porque conlleva particulares consecuencias: la Medicina Ambulatoria es en la gran mayoría de los casos una medicina solitaria.

El aislamiento profesional, la falta de exposición e interacción con colegas repercute intelectual y hasta éticamente desde que el médico en su soledad termina siendo su único interconsultor y su propio comité de ética. Desafiar esta inercia hacia el aislamiento y el estancamiento motivacional debiera ser prioridad fundamental para aquellos médicos que realizan su tarea exclusivamente en el área ambulatoria o de manera solitaria. Algunas opciones para mantenerse actualizado ya están disponibles, sin embargo el contacto directo con colegas mediante la conformación de grupos de discusión bibliográfica y de casos clínicos en principio se presenta como una herramienta interesante, accesible y eficaz. Es un primer paso hacia un crecimiento individual y colectivo basado en el intercambio y también un antídoto contra el peligro de extraviar con los años el entusiasmo, el sentido y el orgullo de atender pacientes.

Dr. Rubén Mayer
Medico Cardiólogo (UBA), ex-jefe de resiendetes del Sanatorio Guemes, Ex docente de la carrera de médico especialista en cardiología (UBA), Investigador del Grupo GESICA en los Estudios GESICA II, III y DIAL
                                      

Comentarios

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Dra. Romina Beatriz Gazzo   Hace más de un año
en la patagonia somos pocos los medicos y mucho menos los formados. considero necesario la formacion academica siendo residencia o siendo concurrencia y personalmente no solo la considere como academica sino a para aprender a relacionarme con mis colegas, a respetar a especialista y que me respeten por igual
Dr. Daniel Omar Branne   Hace más de un año
Estimado Dr. Mayer, como médico clínico asistencialista permitame disentir con el valor óptimo de la consulta. creo que su teoría de 8 hs diarias, consultas de 20 minutos no se ajustan a la realidad. El promedio de mis consultas son de 30 minutos, además Ud. no tiene en cuenta los gastos inherentes a nuestra actividad ( pago de matrícula en Provincia de Bs As), jubilación ( $ 800 mensuales + el 5% de lo facturado), alquiler de consultorio, pago de ingresos brutos, pago de monotributo o IVA, pago a secretarias, cuota de sociedad Científica, asistencia a cursos y congresos, etc. Considero que el valor digno de una consulta médica en nuestro país no debería ser menor a $ 100.
Dra. Norma Beatriz Arias   Hace más de un año
Quiero comentar , que los nuevos egresados, algunos , ya no estan muy interesados en hacer residencia, por los malos tratos que se recibe en la formacion , recibis malos tratos del jefe de residente, del jefe de guardia, etc. de los enfermeros que se creen tus jefes tambien !!!. Mas cuando sos de primer año.Y algunos que entan a la residencia terminan renunciando y pierden asi la posibilidad de formarse en lo que le gusta. Asi que optan por los posgrados. Espero que las cosas cambien. Saludos a todos.
Dr. Eduardo Ferrer   Hace más de un año
Dr. Ramos Oliver: Estoy en un 100% de acuerdo con todos los puntos que con gran claridad ha expresado. En pocos renglones ha podido dar un análisis muy completo. Mis felicitaciones y espero que muchos colegas puedan leer su opinión. Muchas gracias.
Dr. Jose Antonio Ramos Oliver   Hace más de un año
Evidentemente el tema es muy complejo, el médico inmerso en los contextos de los sistemas de salud, donde se atraviesa una serie de inequidades en cuanto a recursos especialmente en el sistema público, pero el factor común de in-equidad es el salario del médico este donde esté, el ejercicio de la medicina ya no es más una profesión liberal, el médico hace dos décadas a pesar de desempeñarse en un sistema capitalista, cambio su estatuo-quo para transformarse en un obrero calificado y forma parte de la variable de ajuste. Que podemos hacer? primero habría que reflexionar sobre diferentes aspectos:

--Por un lado la sociedad y los sistemas de salud se aprovechan de nuestra supuesta vocación de servicio (en extinción) haciéndonos creer que somos sacerdotes sin derecho a reclamos de nuestras reivindicaciones salariales.
-- Nosotros aun tenemos resabios de pertenecer a una clase dominante así se puede percibir cuando asisten a los congresos en hoteles de lujo, o de vanagloriarse cuando viajan al extranjero, pero que curiosamente se entremezcla a la hora de los discursos con eufemismos populistas de pseudo-izquierda (dualismo/hipocresía).
--A la hora de las luchas gremiales nos fragmentamos y estamos divididos por múltiples intereses del orden personal, ideológico y político, NO EXISTE UNIÓN en la clase médica, por eso las luchas son aisladas y generalmente fracasos por no haber un "Único Gremio"
-- Entre nosotros nos tiramos piedras, ya sea interhospitales o a nivel individual, típico caso del médico de origen Argentino que se graduó en CUBA al que lo discriminan.
-- perdimos la oportunidad de manejar el sistema de salud ahora gestionado por empresarios, capitalistas, economistas que nunca podrán conocer las reales necesidades que se requieren para curar enfermedades, ademas sin dejar de mencionar la corrupción (la salud es negocio para los managment en el sistema privado y público y no para los médicos).

...¡¡¡Hagamos autocrítica y aceptemos que la gran responsabilidad es nuestra!!!!..., solo quizás podrá ser modificada cuando exista algo en común que nos pueda UNIR a todos los médicos, solo así se puede luchar por salarios dignos, la industria de la mala praxis, que funcione una correcta red sanitaria integradora, en capital con provincia y con el resto del país que beneficie a la ciudadanía a nivel del sistema de salud pública, para evitar que los fondos se desvíen por las corrupciones en los sistemas de salud, SOLO ASÍ CON LA "UNIÓN" DEFENDEREMOS LA DIGNIDAD DE NUESTRA PROFESIÓN Y SU JERARQUÍA.
Dr. Jorge Andres Ciechomski   Hace más de un año
Me parecio un excelente analisis, con las carencias explicables por necesidad de compendiar el tema. Comparto lo espresado, pero tambien, tras leer los comentarios, creo que vale la pena aclarar algunos tantos. 1) Terminemos de rasgarnos las vestiduras con el "heroismo medico" y la "vocacion", asi como veo a colegas muy preocupados por los pacientes, tambien veo a otros tratando de instalar un "kioskito" de alguna subespecialidad lucrativa, vendiendo estudios y tratamientos cada vez mas caros y muchas veces innecesarios. Ya en el mismo foro de intramed se han publicado estas cuestiones. 2) No podemos dejar de ver que la logica medica sigue hoy la logica capitalista. Se trata de hacer propaganda para "vender" lo que un sistema industrial- farmaceutico- sanitario produce. Y lo mas triste es que solemos ser los medicos los compradores de espejitos de colores. 3) vivimos aterrados por los juicios, y sin embargo la tasa de condenas es muy bajo, y la tasa de error medico muy alta ( revisen sus propios medios de trabajo y las encontrarar). Este terror al juicio es alimentado por abogados y compañias aseguradoras.4) Se dejan libradas a las reglas del "mercado" tecnicas y trartamientos que deberian regularse por las sociedades medicas y el estado, esto lleva al gasto ilimitado en estudiso, tratamientos ,procedimientos, y dado que el dinero destinado a salud es el mismo... adivinen donde se recorta.
Dr. Gerardo Armando Passera   Hace más de un año
Estimado colega:
Indudablemente existe la necesidad de concatenar tres elementos.
1. Formación médica
2. Instituciones asistenciales
3. Demanda poblacional
Ninguna de las tres áreas interactúa con las restantes en nuestro país.
Por otra parte, un sistema de salud tríptico (público, de obras sociales sindicales y prepagas) impide el surgimiento de la equidad, integralidad, accesibiilidad, etc. con que deben contar los sistemas sanitarios.
La pauperización de unos sectores y el enriquecimiento de otros es inevitable en este contexto.
Así como defendieron YPF (y más) deberían defender la salud como un bien primario de la Nación.
Creo que debería haber un sistema de salud único. Y, sin duda, llevaría años construirlo.
Un saludo.
G.P.
Dr. Eduardo Ferrer   Hace más de un año
El problema del enorme aumento de demanda de procedimientos bajo anestesia es global (endoscopías, resonancias magnéticas, odontología de discapacitados, neuroortopedia, transplantes, analgesia de parto, cesáreas en aumento, pediatría, cirugía estética y reparadora, etc.) y debido a múltiples factores.
En los países desarrollados se ha suplido el déficit de anestesiólogos resultante, en buena parte con mano de obra importada de países del tercer mundo.
En los Estados Unidos los auxiliares o técnicos de anestesia (CRNA, nurse anesthesists) tienen mayores ingresos anuales que por ejemplo los médicos generalistas y se ha intentado con éxito escaso después de una década de debate parlamentario, el permitir que los técnicos de anestesia no médicos administren anestesias sin supervisión de médicos anestesiólogos, con la finalidad de cubrir las plazas vacantes y de disminuir costos.
Cabe destacar que gracias a la experiencia y trayectoria gremial exitosa, los anestesiólogos son los únicos que en un contexto de inflación y puja despiadada por los ingresos de la sociedad toda, han tenido una defensa bien preparada para enfrentar esta situación que tanto perjudica al resto de los médicos, que por el contrario carecen de la más mínima defensa de sus "sueldos-honorarios" por falta de conciencia, cohesión y aparato gremial adecuado.
También es de destacar que la actividad anestesiológica se desarrolla, especialmente en los países subdesarrollados pero incluso también en los desarrollados, en un contexto de altísimo stress, en condiciones esclavizantes muchas veces, practicamente "a destajo" con horarios involuntariamente prolongados incluso noches, fines de semana y feriados, que según los diferentes países intenta mitigarse o recompensarse con ingresos más altos que el promedio, para asegurarse mayor disponibilidad laboral.
Dr. Eduardo Ferrer   Hace más de un año
Independientemente de esta severa situación circunstancial generada por la falta de control de las autoridades sanitarias y falta de estadísticas q impiden una suficiente previsión de la realidad (tan propia de los países subdesarrollados como el nuestro en todos los ámbitos) y por tanto de los requerimientos, q por cierto tamb. se evidenció en los países mas desarrollados, la actividad gremial desarrollada hasta ahora por la Asociación de Anestesiología es modelo en el mundo y resalta y revela la situación calamitosa de la organización y defensa gremial digna y absolutamente indispensable requerida por la Medicina en la Argentina y en muchos otros países, especialmente los subdesarrollados, no solo para la actividad médica sino para cualquier actividad laboral humana.
En la puja q se genera en toda sociedad no comunista, es indispensable la defensa de los intereses de conjunto de cualquier actividad, y mucho más en situación de inflación mundial extraordinaria y de crisis mundial. El médico no anestesiólogo (y el anestesiólogo de las áreas públicas respectivas) se encuentra hoy día ABSOLUTAMENTE INDEFENSO EN EL ÁMBITO GREMIAL, en medio de una puja cruel y vertiginosa en el seno de una sociedad convulsionada por diferentes circunstancias de cambio profundo y desprolijo muy particulares con respecto a otras partes del planeta.
Dr. Eduardo Ferrer   Hace más de un año
Dr. Orduna: Como anestesiólogo me permito expresarle q el Estado no puede otorgar el control de la matrícula a una Asociación de Especialidad, por tanto no se hizo así.
Lo q sucedió es q aprox. en 1996, se obsevó como en muchas partes del mundo una ligero exceso de médicos y especialistas. Así la Asociación de Anestesiología, sugirió a las entidades formadoras una reducción en la formación, evidentemente con el lógico y deseable fin de evitar desocupados o subocupados, q son quienes por menor paga generalmente son capaces de aceptar propuestas laborales por menor paga de la establecida, por evidente falta de compromiso y conciencia gremial y de una real necesidad laboral generada por la desocupación.
Luego llegó un descenso del requerimiento por enfriamiento severo de la actividad económica y social con la depresión del año 2001. Hasta allí no se apreciaba inconveniente con la reducción de anestesiólogos. A partir aprox. del 2003 comienza un tremendo aumento de la demanda quirúrgica y de salud en todo el país. Allí se demoró en reconocer el cambio socio-económico y de adecuar la formación de profesionales al cambio unos 3 o 4 años, y es esa desadecuación la q se tradujo en un rápido desajuste (escasez progresiva severa y aguda de anestesiólogos en todo el país, y aún simultánea en el resto del mundo) sumado al envejecimiento y agotamiento por la sobreexigencia de la pobalción anestesiológica existente (previsto por el Dr. González Ginés García) y a cambios imprevistos con la evolución notable q experimentó la especialidad (aparición de subespecialidades Anestesia pediátrica, obstétrica, torácica, regional, transplantes, etc.) con el consiguiente tremendo desajuste entre la "oferta" de profesionales y la "demanda" lo q generó un intento de sobreexigir la capacidad y rendimiento laboral de la población anestesiológica existente por vía de una oferta de dinero creciente, hasta el momento actual en q ya no sirve aumentar mas los honorarios para conseguir profesionales dispuestos a trabajar por un gigantesco agotamiento de tal pobalción, incluso de la recién egresada e inexperta q ya se enciuentra sobreexigida al máximo. El aumento del pago se dá por la desesperada necesidad de cubrir la demanda, con la consiguiente competencia imprevista entre los diferentes subsectores y dentro de los mismos.
La formación de anestesiólogos, con los nuevos requerimientos de las subespecialidades y los avances hace q se demore no menos de 5 a 8 años, por lo tanto si bien se ha producido un incremento dramático en el ingreso a la residencia de anestesiología, la "cosecha" es muy demorada. Y a esto se suman los nuevos requerimientos laborales, los cambios en la dinámica de la sociedad, la fem inización de la medicina, la inseguridad, el descubrimiento de las severas consecuencias del stress laboral (adicciones, suicidios, enfermedades, etc.) los accidentes de toda índole (deportivos, por tránsito, inseguridad, comportamientos culturales, etc.) Todo esto se traduce en un menor rendimiento laboral por profesional, por lógica.
Dr. Gabriel Osvaldo Orduna   Hace más de un año
Felicito al autor de la nota y me gustaría agregar algunos hechos a tener en cuenta:
1) El aumento de los costos por la llamada "medicina defensiva" Avalada por el creciente número de demandas que se realizan sin ningún riesgo para el demandante, que habitualmente no llegan a sentencia y sí a un arreglo extrajudicial entre abogados bajo "el beneficio de litigar sin gastos"
2) El error del conjunto de los médicos de asimilar la lógica de la medicina con la de servicios. Esto significa que si los pagadores y la comunidad nos consideran un servicio más, deben atenerse a las consecuencia de semejante afirmación, y no , a modo de ejemplo, apelar a la ley de la oferta y la demanda para justificar remuneraciones y ala la obligación moral, compasión, etc (inexistente por cierto en la lógica del mercado) cuando no se tiene o quiere retribuir el trabajo médico.
3) En el caso específico de las especialidades, la lógica del mercado y sus consecuencias se demuestran en el caso de la Anestesiologí, onde en una decisión difícil de entender se le entregó el control de la matrícula a una organización gremial con fines de lucro, con los resultados, que salvo para los anestesiólogos, son desastrosos para el sistema de salud.
Dra. Diamela Furtado Martinez   Hace más de un año
Me alegra mucho que alguien con palabras precisas,reflexione sobre un problema que me preocupa mucho,deberíamos unificar criterio y de alguna manera influenciar a los Colegios Médicos para que tomen cartas en el asunto.Soy cardióloga y trabajo en un quirófano donde las diferencias entre compañeros es abismal,creándose médicos de primera y segunda y donde no se computan,no intervienen la edad,antigüedad,trayectoria profesional,e idoneidad.GRACIAS
Dr. Ruben Mayer   Hace más de un año
Estimado Javier Ricart: gracias por haber reflexionado a propósio de la nota. No se si existen fuentes sobre ingresos de los médicos y en verdad no las he buscado. No obstante, y como vos señalas, cualquier promedio esconde extremos opuestos: lo que algunos ganan por semana otros deben trabajar al menos un mes. Al momento de poner un valor económico a la idea que trataba de expresar me resultó evidente que $ 24.000 por mes era una cifra bien lejos de la realidad de la mayoría y sin embargo no deja de ser razonable considerando la preparación que se requiere y las responsabilidades que se asumen.
Dr. José Luis Perna Varela   Hace más de un año
Lamentablemente estas realidades no tienen solución, al menos mientras continúe esta clase dirigente política que maneja hospitales, colegios de médicos, disciplina universitaria , salud de los municipios, salud provincial y que por tales motivos no existan méritos que clasifiquen en forma adecuada a los profesionales. En fin, a los médicos les sucede lo mismo que al resto de la población que padece las mismas injustas irregularidades y frenan el mejoramiento de las personas,sometiéndolos a un sistema perverso de premios y castigos.
José Luis Perna (cardiólogo y legista)
Dra. Silvia Andersen   Hace más de un año
¡Al fin alguien tiene la capacidad testicular y la claridad mental para exponer "parte" de la problemática profesional! La brecha es cada vez mayor entre los que tienen tantos pacientes, que es un riesgo enorme cometer un error (somos humanos, ¿lo recuerdan?) y los que "pucherean" detrás de un escritorio, transcribiendo pedidos de otro colega, con la denigración que eso implica. Todos saben a que me refiero. Respecto de los que están "atrapados" en los enormes sanatorios, necesariamente deben faltar minímamente a la ética, pues están obligados a "dirigir" al paciente para que los exámenes complementarios se hagan allí y así generar trabajo...sino AFUERA, total hay veinte más que cubrirán el hueco.
Sobre la distribución de los médicos en este país es tan deficiente como la de la población misma: todos apiñados en las grandes urbes, pues ¿con qué recursos se cuentan en el interior para estudiar un paciente, para capacitarse, para que nuestros propios hijos un día puedan seguir una carrera universitaria? Poco y nada.
El Dr. Mayer tiene una excelente claridad mental para exponer un problema que ha debido investigar. Eso es SOLIDARIDAD PARA LA PROFESIÓN. Se lo ve muy joven. En un futuro, Él o alguien cómo Él debería hacer un estudio exhaustivo de lo que sucede con el perverso sistema jubilatorio.
Felicitaciones Dr. Mayer. Es Ud. un HOMBRE.
Dr. Eduardo Ferrer   Hace más de un año
El enorme aumento de demanda de prácticas médicas, los cambios en la ética media de la sociedad (el descreimiento generalizado, la "exigencia" de resultados positivos, la "necesidad" de resarcimientos en una sociedad presionada y empobrecida, etc.), la industria de la mala praxis, el desborde de los sistemas de salud, en todas sus categorías, el fomento de los requerimientos por parte de las industrias médicas, farmacéuticas y aledañas, la falta de organización, adecuación a la aceleración de la dinámica de la sociedad y sus cambios vertiginosos y la falta de previsión y control por parte de las instancias legislaitvas, sanitarias, políticas, judiciales respecto del área de salud; el incesante e incontrolable aumento del presupuesto requerido por el área de salud, el repentino déficit del recurso humano y edilicio, la incorporación de las masivas clases postergadas a la demanda sanitaria, el cambio en la expectativa de vida, la proliferación de enfermedades por el aumento y acumulación de tóxicos ambientales, el aumento de la movilidad de grandes sectores de la población, etc. etc., han convertido al profesional médico, aislado y sin defensa gremial alguna, agobiado por su falta de tiempo por sobrecarga laboral, en la única variable de ajuste, ahora nuevamente debilitado por el regreso de la inflación descontrolada y persistente, frente a su nula capacidad de contrarrestarla, a su absoluta impotencia como grupo de presión.
Se ha generado como mecanismo de defensa, una auto-aceptación del propio sufrimiento por la caída de su status social, el que era esperado para la profesión; una forma de masoquismo, de regodeo en el sufrimiento que paraliza cualquier intento de reivindicación, por el reconocimiento de la impotencia para generar el mínimo intento.
Los intentos individuales para zafar de cualquier modo de esta situación verdaderamente calamitosa.
Dr. Eduardo Ferrer   Hace más de un año
Es un tema urgente. Muy buena la nota.
Es indigna una profesión u oficio sin actividad gremial-sindical.
Además, hace falta un marco laboral q regule o sugiera cuánto y cómo puede trabajar un médico, según la especialidad. No puede ser q la mayoría de los oficios tengan un marco regulatorio por ley (desde ya q a veces no se cumple) para proteger la salud de un caro recurso humano q tiene la sociedad.
El Estado y todas las instituciones médicas han sido superados por los cambios y las circunstancias.
Los honorarios son lo primero a recomponer, pero luego las condicones laborales. Los anestesiólogos ganan muy bien por tener una firme conciencia gremial, pero aún así muchas veces tienen malas condiciones laborales, entiéndase: falta de límites en regulación de horarios laborales y demás condiciones del medio laboral, q no se compensan ni con muy buenos ingresos, con el paso de los años.
Dr. Javier Jose Ricart   Hace más de un año
Gracias por el artículo y felicitaciones!

Me gustaría proponer que el autor agregue bibliografía actualizada sobre el tema, en especial el salario promedio de los médicos argentinos. Se refiere (sin citar fuentes) que un médico debería ganar 24000 pesos mensuales en promedio (alrededor de 5500 dólares por mes). Muchos médicos argentinos estarían gustosos de poder trabajar "solo" 8 horas y ganar entre 8 y 10 mil pesos. Otros sabemos que ganan 24 mil pero por semana.

He leído muy poco sobre estudios sobre el salario médico argentino, algo que el autor podría citar.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, me contrata como médico especialista por 30 horas semanales y 5 años de antiguedad. Cobro en mano: 5600 pesos.

Al Dr. Carlos Ignacio Stoppani: mire el vaso mitad lleno, ya sabe ud con que colegas no desea trabajar!!!

Atte
Javier Ricart
Dr. Diego Albisu   Hace más de un año
Todo abogado sabe que en este sistema perverso, tan carente de recursos, tan manoseado por inescrupulosos enriquecidos a costa de la salud, el médico es el "hilo fino" mas fácil de cortar, el candidato ideal para exprimir, el ingenuo mas liviano de sacudir para rescatar las monedas que llevan en lo bolsillos.
Lo que pocos se han puesto a pensar, es que, en definitiva este ensañamiento médico, que no discrimina entre idóneos e incapaces, entre buenos y malos, decentes y envilecidos comerciantes, es fundamentalmente perjudicial para el paciente.
La comunidad toda empieza a sufrir las consecuencias cuando el médico capacitado, con experiencia, con reconocido prestigio entre sus colegas, empieza a "esquivar" la patología difícil, esa donde arriesga mucho y gana poco.
El médico que cuida sus espaldas, discrimina por necesidad.
La comunidad toda sufre esta realidad, al verse privada de la idoneidad y la experiencia de sus mejores médicos.
Porque los mejores, también los mas inteligentes, rápidamente ven la necesidad de dar un paso al costado para no exponerse.
Si bien es cierto que algunos médicos no están acostumbrados a responsabilizarse por sus acciones, también es cierto que la inmensa mayoría, no tendría que trabajar en las actuales circunstancias.
Arriesgan mucho sin ganar nada.
Porque si un cirujano tiene que afrontar un juicio por mala praxis, la demanda supera en miles de veces la remuneración de su trabajo.
Una intervención de $1200 puede convertirse en un juicio de $120.000.
Así las cosas, los sistemas prepagos de atención médica, circular mediante, solicitan a sus médicos fotocopia de la póliza de seguro suscrita.
Ellos, al mejor estilo de Poncio Pilato, pretenden que el médico, con centavos que le asignan por su trabajo, contrate un seguro de "mala praxis".
De esta manera, los líderes de la medicina prepaga se cubren de los errores del servicio que dicen brindar.
Logran su cometido sin sacrificar un solo centavo de sus arcas.
Con los aranceles vigentes, ningún médico puede asegurarse contra "mala praxis".
Con temor a la "mala praxis", ninguno puede trabajar como deberia.
El auge de este tipo de juicios no es culpa de los abogados.
Ellos, que son muchos y deben subsistir, han visto las falencias del sistema que colocan al médico en la primera línea de fuego.
Como frágil fusible de una maquina sanitaria en constante corto circuito, el médico salta y se quema.
Gane o pierda, con o sin justicia, con razón o sin ella, el médico debe pagar.
La sociedad parece ensañada con los encargados de velar por la salud.
Vocación de SUICIDAS para seguir con esta profesión que tiene el índice mas alto de divorcios, alcoholismos, muertes prematuras y el menor en remuneraciones comparados con otras clásicas.
¡Suicida altruista! El profesional en una institución desmantelada y desgastada,
¡se desgasta!

Dr. Francisco Arango Alvarado
Dr. Diego Albisu   Hace más de un año
Carta de un abogado a los médicos:

Los títeres del arte de curar, marionetas de obras sociales, hospitales y sistemas prepagos de atención médica trabajan donde y como pueden.
Su responsabilidad social hace funcionar las instituciones y su irresponsabilidad personal los lleva a exponerse inútilmente.
El día en que ellos, verdaderos médicos por vocación, dejen de pensar tanto en el paciente, en su capacitación profesional a cualquier costo, en las instituciones para las que trabajan, y tomen conciencia de lo mucho que arriesgan en cada acto médico, ese día la atención del país se paralizara.
Porque solo un demente (alguien que ha perdido la facultad de discernir entre la bondad y la estupidez) puede aceptar la responsabilidad de barajar una vida humana cuando un sistema perverso y carente en todo sentido no le brinda la seguridad y tranquilidad necesarias para trabajar como corresponde.
Porque el médico que asume la responsabilidad en un acto quirúrgico, que se somete al estrés de desplegar su arte sobre un paciente dormido, que asume la lucha contra la enfermedad ajena, que desafía a la muerte sabiendo que no siempre triunfara y que acepta hacerlo por la vergonzosa remuneración que el sistema le asigna, ese médico no es bueno, es ESTÚPIDO, es alguien que consume toda su inteligencia en el cadalso de su ofrenda personal hacia un prójimo que no le reconoce el esfuerzo.
Agotada su paciencia, ya no puede ver que un error, aunque involuntario, le puede costar su patrimonio, su bienestar, su salud.
Este suicida altruista figura en todas las cartillas de los sistemas prepagos de atención médica.
Trabaja en los hospitales nacionales, provinciales o municipales, superado por un aluvión de pacientes que envejece haciendo colas y recibe atención francamente deficitaria.
Deambula por clínicas y sanatorios juntando monedas para poder subsistir.
Este médico, suicida por vocación, inteligente para el prójimo y descerebrado para si mismo, bueno y estúpido a la vez, responsable ante la sociedad e irresponsable ante su familia, es la carne del cañón, el centro del blanco de la industria de la "mala praxis".
Dr. Diego Albisu   Hace más de un año
La sociedad se merece a sus gobernantes .....
Dra. Evangelina L. Schurmann   Hace más de un año
Excelente nota ! adhiero a sus palabras y al análisis de situación actual de los médicos que planteó el autor. Sería bueno que el autor se postulara para defender los derechos de los médicos , y se sorprendería de todos los que lo apoyariamos. ESTAMOS ESPERANDO QUE ALGUIEN COM EL AUTOR DE LA NOTA ENCABECE UN SINDICATO
Dra. claudia babich   Hace más de un año
Muy buen planteo de la realidad .No creo que tenga solucion lamentablemente.
Lo digo y lo escribo con tristeza,porque pensar en una mejor remuneracion ingresando en el mercado farmacologico o en auditorias de medicinas prepagas no es la motivacion de ningun medico para elegir la carrera.
Sin duda hay excepciones ,medicos que por carisma ,personalidad e inteligencia ,ocupan cargos de alta jerarquia ,sin perder su propia coherencia.
Dr. Carlos Ignacio Stoppani   Hace más de un año
Soy médico egresado de la escuela latinoamericana de medicina de Cuba. Estudie en cuba con una beca porque por problemas personales no podia continuar estudiando en argentina. Como muchos profesionales volvemos a nuestro pais formados como medicos a colaborar y trabajar con nuestros hermanos argentinos. Sin embargo en vez de tratarnos como colegas muchas veces nos topamos con personas que nos discriminan por habernos graduado en CUBA. El peor insulto a un universitario es cuestionar su universidad, es una total falta de etica. Mis profesores nunca me enseñaron eso en CUBA, siempre me hablaron bien de nuestra medicina Argentina.
Dos ejemplos: En el hospital de vicente lopez no dejan anotar a los ARGENTINOS graduados de CUBA porque dicen que somos competencia desleal por nuestros promedios....eso es una mentira ya que el examen de residencia mas del 80% de la nota corresponde al choice. La doctora, la cual por etica no nombrare pero ocupa un cargo muy alto, ordeno borrarme de la lista de anotados a su empleada y me dijo "mis alumnos trabajan y estudian gratis en la UBA". No respondi una barbaridad por respeto...
En la FUNDACION FAVALORO un MUY RECONOCIDO CARDIOLOGO, al cual respeto y he leido sus libros me increpo durante la entrevista personal (a la cual accedi por merito de examen entre mas de 100 postulantes) a que el resultado de mi choice no era congruente con mi promedio...me dijo que descreia de mi promedio y de mi universidad...Es increible no podia creer semejante falta de respeto hacia un colega, un hermano como dice el juramento hipocratico que deberia pasar a llamarse, para algunos, el juramento hipocrita.
LOS GRADUADOS ARGENTINOS EN CUBA SOMO MEDICOS CON GANAS DE INSERTARNOS EN NUESTRO PAIS Y TRABAJAR, SOMOS ARGENTINO Y POR DERECHO NOS MERECEMOS EL MISMO TRATO QUE UN GRADUADO EN LA UBA. NO ME COMPARO CON NADIE, BUENOS Y MALOS HAY EN TODOS LADOS, POR FAVOR OJALA ESTO PUEDA SERVIR PARA QUE NOS CONOSCAN Y VALOREN YA QUE LA MAYORIA ELEGIMOS SERVIR A NUESTRO PAIS REGRESANDO A EJERCER LA MEDICINA. RESPETEMOS MAS A TODOS LOS JOVENES MEDICOS EN GENERAL, NO SOMOS BASURA, NO CREEN RESENTIMIENTO POR FAVOR DEJEN DE DESENAMORARNOS DE LA MEDICINA. LES AVISO QUE NO LO LOGRARAN DE TODAS FORMAS...
Dr. Angel Eduardo Ozon   Hace más de un año
Es mas que evidente que la asoción por especialidades, que unifique los criterios formativos, evaluativos y de facturación, siguiendo el modelo de Asociación Argentina de Anestesia, puede generar las condiciones para que nuestra práctica pueda ser de calidad y tenga la gratificación correspondiente.
Es difícil imaginarlo para los Emergentólogos, para quienes sólo desarrollen su actividad a nivel público,etc, pero aún en esos ámbitos los Anestesista han hecho valer su trabajo y prestigiado su especialidad.
Debemos generar los ámbitos de discusión para "Gremializar",a los médicos, dejando sin efecto las Femecas, Femebas, Colegios, que nunca hicieron nada por mejorar nuestra formación y mucho menos por que tengamos un ingreso digno.
Dr. Gustavo Daniel Cornejo   Hace más de un año

Discrepo con respecto a la cantidad, me parece que estamos mal distribuidos, todos nos aflige la soledad, el miedo, el destierro de la metropoli, la competitividad profesional por eso cuesta irse a un pueblo e iniciar la medicina que le hace falta a la gente pero como tu dices la calidad depende del profesional, pero tambien se le exige cada vez mas al medico por los juicios de no responsabilidad medica etc..
Las instituciones que nos representan quedan pasivas ante la leyes de trabajo profesional y si los directivos estan como el capitan del barco"No abandoné el barco, me caí a un bote salvavidas"¡corrupcion!
Ademas fijate que en otro pais no hay tantos extranjeros trabajando como en este y no estoy discriminado pero un empresario
de una institucion medica prefiere a un latinoamericano y no a un argentino. porque?
Dr. Jose Alberto Castro   Hace más de un año
Lamentablemente debo felicitar al Dr. Mayer por esta radiografia de nuestra profesion, pero omitio el factor judicial que afecta el accionar medico diario, aumenta el numero de estudios y medicaciones, ( por las dudas, por si nos hacen un juicio) , y tambien la informacion medica en todos los medios de comunicacion posibles, donde le hacen creer a los pacientesque con los estudios y tratamientos magicos y super tegnologicos esta todo solucionado y si un paciente fallecede es todo culpa de la mala praxis.
Dr. Patricio Francisco Villanueva   Hace más de un año
Concuerdo con el Dr Severino, a nadie le interesa la calidad, basta ver las publiccidades, " Los mejores especialistas", algo que sabemos es mentira.
Si creo que a diferencia de otros mundos ( llamemoslo primer mundo), aqui cualquiera ejerce la medicina.
En general solo se acepta la practica despues de haber echo residencias, no concurrencias ni cursos universitarios y/o de colegios medicos o asociaciones, estos solo valen para sumar creditos para recertificacion.
Ademas suele existir un sistema de tipo auditoria de calidad y morbimortalidad, mas examenes anuales para permitir o no la continiudad en el ejercicio de la profesion.
En cuanto a la competencias, es real, ha decaido tanto la formacion de grado, como la de postgrado, que nos hemos quedado a años luz de la buena medicina.
Dra. Giselle Gabriela Korob   Hace más de un año
muy interesante la nota, acuerdo con todo, pero creo que no hacemos nada al respecto.
saludos.
Dr. Ramón Humberto Alvarez   Hace más de un año
Muy buena nota, a partir de que atiende practicamente todos los aspectos que hacen a la precarizaciòn laboral mèdica. Sin duda, que el imágen y concepto que durante mucho tiempo se conoció del médico clìnico, está en retirada; es decir, el modelo integrador del médico de antaño ha sufrido mutación. Poca (o casi nada) anamnesis ("escuchatorio", a decir de Maglio), poca semiologìa, poco interés, poca vocación, poco humanismo; y como si fuera poco, "poco tiempo". Bien lo dice la nota, la alta complejidad, los fármacos, se llevan la mayor parte del presupuesto de salud: De que salud?, de algo que dice llamarse "salud" (cuando vemos la realidad, parece un oxímoron); cuando en realidad el medico y todo lo que hace a la prestación de servicios médicos, está inmerso en algo caótico, desorganizado, sin planificación, sin verdadero interés por estado y la politica estatal, solo parches, cuando no demagogia. muy buen observación de Mayer sobre el médico ambulatorio y su "soledad", por ende su aislamiento y mayor propensión al proceder anético, y poco profesional, cuando no calidad de atención mala e insuficiente, o erronea.
Dr. Oscar Emilio Lazzuri   Hace más de un año
Es innegable prettenderr que en un sistema globalizado y capitalista, la medicina pueda mantenerse ajena a dichas estrategias.
Sin apartarse del todo de la realidad cotidiana debiéramos defender desde cada lugar el derecho a la vida como bien personalísimo y supremo, en segundo lugar peticionar por un trabajo digno con buena remuneración y con derecho a prácticas profesionales seguras y respetuosas.
Es cierto que las gerenciadoras, los colegas que ejercen sus mandatos desde oficinas públicas y privadas, atentan contra el trabajo digno y la calidad profesional,olvidándose que ellos también pertenecen a la misma categoría humana y galénica por elecció;, pero la profesionalidad y la resistencia ante tales estrategias deshumanizadoras son herramientas fortalecedoras que garantizan la continuidad de esta tarea única e irremplazable.
Ser médico es vocación, es estar al servicio de quien necesita consuelo y sufre una dolencia física, de la mente o del alma.Ser médico es consolar cuando no existe la cura para una enfermedad, es cambiar la historia de la sociedad, es descubrir nuevas estrategias tearpéuticas o encontrar una palabra en el medio del desconcierto.
No existen en el quehacer médico mezquindades, recortes presupuestarioso precariedades como mecanismos operativos esenciales.Esto marca la diferencia con tods las estructuras en las que nos encontramos inmersos..
Cierto es que formarse cuesta caro, ejercer conlleva frustraciones y mantenerse en un cargo con decoro y honestidad está a veces determinada por luchas y competencias encarnizadas;pero la tranquilidad de conciencia y el deberr soidario sostienen la estructura de las prestaciones mas allá de los planes que atentan contra la dignidad de la profesión.
Informarse,conocer nuestros derechos, defender el espacio de trabajo con altura y vocación, son algunos de los verbos que debieramos conjugar en todos los tiempos gramaticales para poder cambiar el rumbo actual en el cual estamos sumergidos.
Dr. David Severino   Hace más de un año
tengo 21 años de medico asistencialista y hace varios que vengo sosteniendo que dentro de este sistema el medico que quiera por vocacion realizar adecuadamente su tarea de guardia/demanda espontanea/med fliar/atencion inmediata, etc MORIRA LABORALMENTE HABLANDO.
A ningun director medico, gerenciador, jefe, dueño de sanat o clinica privada, politico, ministro de salud o presidente!!! le interesa la calidad , a nadie le interesa la calidad de atencion medica, a veces creo que ni siquiera a los pacientes les interesa.....
nos toca vivir un tiempo de decadencia innegable en esta materia.
pero la pregunta no es cuanto o como podemos cambiar esta realidad sino cuanto o de que forma nos permitiran cambiarla.
abrazo a todos y felicitaciones al dr mayer.
Dr. Santos C Gonzalez   Hace más de un año
Bastante de acuerdo con este artículo.
Pero hay una salvedad.

Es absolutamente hipotético tanto afirmar como negar que mejorando las condiciones laborales de los médicos, se mejora la calidad prestacional.
Me gustaría más el experimento, que primero dignificando desde todo aspecto la calidad del trabajo médico sin elementos subjetivos de por medio, observar sus resultados.Allí sí, si siguieran habiendo falencias, mejorar la calidad formativa.
Expresiones que como en este artículo son mucho más positivas, racionales, y reales que el leer que la causa de todo esto es porque sobramos, ergo cerrar las Facultades por unos años, porque nos invaden los médicos de los alrededores, xenofobia abiertamente declarada, porque faltan "maestros", porque los alumnos son negligentes etc etc etc.
Dr. Miguel Ignacio Llobet   Hace más de un año
Ok. Comparto la orientación de cómo y por donde plantear este tema.
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