Mononucleosis infecciosa - IntraMed - Artículos
IntraMed
 
INGRESAR
¿Olvidó su contraseña?
Regístrese ahora
Contáctenos
Centro de ayuda
  Inicio
 Artículos
 Puntos de vista
 Entrevistas
 Noticias médicas
 Campus Virtual
 Journal
 Biblioteca Virtual
 Investigaciones
 Foros
 Eventos
 Vademécum
 Arte & Cultura
 Tecnología
 » Enlaces
 » Encuestas
 » Clasificados
 » Pág. Profesionales
 » Tarjetas Virtuales
Artículos
       (14)   (30)   
  
06 JUL 10 | Diagnóstico y tratamiento: una puesta al día
Mononucleosis infecciosa
La mononucleosis infecciosa (MI) es un síndrome clínico que comunmente se asocia con la infección primaria por el virus de Epstein–Barr virus.

Dres. Katherine Luzuriaga, John L. Sullivan
N Engl J Med 010;362:1993-2000.
 

Presentación de una caso

Una joven de 16 años previamente sana consulta por fiebre de varios días, dolor de garganta y debilidad. Se encuentra muy cansada, con 39°C. El examen físico muestra eritema faríngeo difuso y agrandamiento moderado de las amígdalas y varias aeropatías dolorosas en la zona cervical anterior y posterior. ¿Cuál es el manejo de este caso?

Problema clínico

La mononucleosis infecciosa (MI) es un síndrome clínico que comúnmente se asocia con la infección primaria por el virus de Epstein–Barr virus (VEB).El VEB es un herpesvirus gamma con un genoma de doble cadena de ADN de alrededor de 172 kb.

Las encuestas  seroepidemiológicas indican que casi el 95% de los adultos de todo el mundo está infectado con el VEB. En los países industrializados y en los grupos de mayor nivel socioeconómico, la mitad de la población de 1 a 5 años tiene la infección primaria por el VEB; otro gran porcentaje se infecta en la segunda década de la vida. La infección primaria por VEB es rara en el primer año de vida, presumiblemente debido a la elevada seroprevalencia materna y al efecto protector de los anticuerpos maternos transferidos a través de la placenta. En los países en desarrollo y los grupos de bajo nivel socioeconómico, la mayoría de las infecciones ocurre en la primera infancia. E los niños más grandes, la infección primaria suele manifestarse como una enfermedad inespecífica; los síntomas típicos son raros. La MI afecta más comúnmente a quienes tuvieron la infección primaria con el VEB después de la segunda década de la vida. Debido a que en las últimas décadas han mejorado las condiciones económicas y sanitarias, la infección por el VEB en la primera infancia ha comenzado a ser menos frecuente y es ahora más común en adolescencia. Por ejemplo, las tasas de seroprevalencia entre los 5 y los 9 años en zonas urbanas del Japón cayeron de un 80% en 1.999 al 59% desde 1.995 hasta 1.999.   La incidencia general de MI en Estados Unidos es de casi 500 casos por año, con una incidencia mayor en el grupo de 15 a 24 años.  Un total de 30% a 75% de los estudiantes de primer año de la escuela secundaria son seronegativos para el VEB. Aproximadamente el 10-20% de las personas susceptibles se infecta cada año y el 30-50% de esas personas desarrolla MI.

No parecen existir ciclos anuales o estacionales o cambios en la incidencia, como tampoco una predisposición diferente por el sexo. La transmisión del VEB ocurre predominantemente por exposición a la saliva infectada, como resultado de besar y, en menor medida por las relaciones sexuales. El período de incubación, desde el momento de la exposición hasta el comienzo de los síntomas, se calcula en 30 a 50 días. La infección lítica de las células epiteliales de las criptas amigdalinas, los linfocitos B, o ambos, provoca la reproducción viral, con un nivel de diseminación salival elevado que disminuye durante el primer año de la infección pero persiste durante toda la vida. Los linfocitos B con memoria de la infección latente circulan sistémicamente y sirven como reservorio del virus durante toda la vida. En forma transitoria, esos linfocitos expresan solo un grupo muy restringido de genes del VEB, lo que lo hace inaparente a las células de vigilancia inmunológica. La MI despierta respuestas intensas contra el VEB a partir de los linfocitos T CD4+`y CD8+. La evidencia indica que estas respuestas de inmunidad celular limitan la infección primaria por el VEB y el control de la infección crónica pero también pueden favorecer los síntomas de la MI.

Historia natural y complicaciones de la MI

La mayoría de los pacientes con MI se recupera sin secuelas aparentes. Las publicaciones sobre la historia natural de la enfermedad tienen diferencias debido a las variaciones en los estudios de población, criterios diagnósticos y métodos utilizados. Los estudios prospectivos muestran que la mayoría de los hallazgos clínicos y de laboratorio se resuelven en 1 mes, pero las adenopatías cervicales y la fatiga pueden permanecer más tiempo. Aunque se ha descrito fatiga persistente (≥6 meses) con alteraciones funcionales, la mayoría de los pacientes reasume sus actividades habituales dentro de los 2 a 3 meses.

La MI puede asociarse con varias complicaciones agudas. Las complicaciones hematológicas se observan en el 25-50% de los casos y suelen ser leves; incluyen la anemia hemolítica, la trombocitopenia, la anemia aplástica, la púrpura trombocitopénica trombótica, el síndrome urémico-hemolítico y, la coagulación intravascular diseminada. Las complicaciones neurológicas, (5% de los casos) incluyen al síndrome de Guillain–Barré, la parálisis facial, la meningoencefalitis, la meningitis aséptica, la mielitis transversa, la neuritis periférica, la cerebelitis y la neuritis del nervio óptico. Otras complicaciones raras  pero potencialmente graves son la ruptura esplénica (0,5-1% de los casos) y la obstrucción de las vías aéreas superiores (1% de los casos) debido a la hiperplasia linfoidea y al edema de la mucosa.

Aunque la infección primaria por VEB raramente es fatal, la infección puede ser fulminante. El VEB es un disparador infeccioso común de la linfohistiocitosis hemofagocítica, la que clínicamente se caracteriza por fiebre prolongada, linfoadenopatías, hepatoesplenomegalia, erupción, disfunción hepática y citopenia. En una encuesta nacional japonesa reciente se halló una incidencia de de 1 caso/800.000 personas, la mitad de las cuales tenía infección por VEB. El VEB asociado a la linfohistiocitosis hemofagocítica se observó en lactantes, niños y adultos, pero el 80% de los casos ocurrió en niños de 1 a 4 años. En algunos lactantes y niños afectados se han observado defectos genéticos en las vías de citotoxicidad celular y la regulación aberrante de las respuestas inflamatorias. Los varones con síndrome linfoproliferativo ligado a X aparentaban estar sanos hasta que ocurrió la infección por el VEB, dando como resultado una MI muy grave o fatal. En los supervivientes suele desarrollarse hipogammaglobulinemia, linfoma de linfocitos B o ambos. Ha sido identificado el gen responsable del síndrome  linfoproliferativo ligado a X (SH2D1A, el gen 1A que contiene el dominio SH2); este gen codifica una proteína de 128 aminoácidos, la cual representa un papel importante en la vía de transducción de los linfocitos T.

Estrategias y evidencias

Diagnóstico. La presentación más común de la MI es con dolor de garganta, debilidad o fatiga. La triada clásica de la presentación de la MI es faringitis (en general, subaguda al comienzo), fiebre y linfadenopatía. Menos comunes son las peqtequias palatinas, el edema periorbitario y el rash. La esplenomegalia no es constante (15-65% de los casos) pero se puede ver en la mayoría de las ecografías. Las mujeres pueden presentar úlceras vaginales. La faringitis afecta al 6% de todos los pacientes atendidos en forma ambulatoria.

El diagnóstico diferencial debe establecerse con faringitis de cualquier etiología pero la más común es producida por la infección por estreptococos del grupo A  (niños: 15-30% de las faringitis; adultos: 10%). Esta incidencia elevada se observa en niños de 5 a 15 años. Por lo tanto, aunque haya sospecha de MI es aconsejable descartar la faringitis estreptocócica mediante un análisis del hisopado faríngeo y el cultivo rápido o la búsqueda de antígenos bacterianos, ya que su tratamiento es la antibioticoterapia. Aunque se han publicado casos de infección concomitante por estreptococos del grupo A y VEB, se desconoce cuál es su verdadera frecuencia, ya que la positividad del test rápido o el cultivo en un paciente con MI puede indicar colonización. Las erupciones morbiliformes son comunes en la MI tratada con amocixicilina o ampicilina (95% de esos pacientes) y otros antibióticos ß lactámicos (40-60%). Por eso, hay que tener precaución al indicar antibióticos a pacientes con sospecha de MI.

El diagnóstico diferencial de la MI es limitado e incluye la infección primaria por el VIH, el herpesvirus (HHV-6), el citomegalovirus (CMV) o Toxoplasma gondii. 

Los hallazgos de laboratorio comunes en pacientes con MI son la linfocitosis (>50% de leucocitos) con linfocitosis típicos. La detección de al menos 10% de linfocitos atípicos en un extendido de sangre periférica de un paciente con  MI tiene 75% de sensibilidad y 92% de especificidad para la MI. Los niños mayores y los adultos pueden tener elevado el nivel de aminotransferasas. La hiperbilirrubinemia y la ictericia son poco frecuentes.  

La infección primaria por VEB induce la actividad de un grupo heterogéneo de anticuerpos (IgM) heterófilos circulantes contra los antígenos virales que tienen reacción cruzada con los antígenos  hallados en los eritrocitos de la oveja y el caballo. Para pesquisar pacientes con MI se recurre a las pruebas rápidas (monospot) para detectar esos anticuerpos heterófilos. Durante la primera semana, el 25% de los pacientes tiene pruebas negativas para los anticuerpos heterófilos; durante la segunda semana, el 5-10%. Una vez que los anticuerpos están presentes, pueden persistir durante 1 año o más. Las pruebas para anticuerpos heterófilos son positivas solamente en el 25-50% de los niños menores de 12 años. Para el diagnóstico de MI, la prueba positiva para anticuerpos heterófilos tiene una sensibilidad aproximada del 85% y una especificidad del 94%. Los anticuerpos heterófilos suelen ser negativos en pacientes con MI asociada a una infección primaria por CMV, VIH-6 o toxoiplasma. Son pocos los casos publicados de pacientes con infección primaria de VEB y VIH tipo 1 (<1%). Por lo tanto, el diagnóstico de MI puede ser confirmado en la mayoría de los adolescentes, por su presentación clínica, la presencia de linfocitos atípicos en la sangre periférica y positividad de la prueba para anticuerpos heterófilos. Sin embargo, los pacientes con factores de riesgo de infección aguda por VIH  deben ser pesquisados mediante las pruebas que detectan los ácidos nucleicos del VIH. Debido a los efectos adversos fetales que acompañan a la infección primaria por CMV y toxoplasma en el embarazo,  y el riesgo de transmisión madre a hijo del VIH, la sospecha de MI obliga a pruebas definitivas (determinación de anticuerpos contra el VEB, anticuerpos  IgM y, ácido nucleico de CMV y prueba para VIH basada en ácido nucleico). Se puede hacer el diagnóstico definitivo de infección por VEB mediante pruebas para anticuerpos IgM e IgG contra los antígenos de la cápsida, los antígenos precoces y las proteínas del antígeno nuclear VEB. 

Las respuestas IgM contra los antígenos de la cápsida viral suelen ser detectados al comienzo de los síntomas y la evidencia de esta respuesta aparece entre la 4ª y 8ª semana. En la infección crónica no se detectan los anticuerpos IgM, de manera que su presencia es realmente diagnóstica de infección primaria por VEB.  Los títulos de anticuerpos IgG contra los antígenos de la cápsida viral son detectables al mismo tiempo que la presentación de la MI o inmediatamente después y persisten en niveles reducidos durante toda la vida.  La IgG dirigida contra las proteínas tempranas tiende aparecer junto el pico de respuesta de la IgM, alcanzando niveles máximos después de la respuesta de la IgM. Los anticuerpos contra los antígenos tempranos suelen desaparecer 3-6 meses después del comienzo de la enfermedad pero persiste en el 20% de las personas sanas por año. Los anticuerpos IgG contra el antígeno nuclear del VEB no suele ser detectable hasta pasadas varias semanas del inicio de la MI.

Manejo

Sobre la base de la experiencia clínica, se recomienda el tratamiento de sostén. Para el alivio de la fiebre, el dolor de garganta y la debilidad están indicados el acetaminofeno o los antiinflamatorios no esteroides, como así continuar con la ingesta de líquidos y alimentos. Aunque la indicación de reposo es adecuada, el mismo no es necesario. Los pacientes pueden  excretar niveles elevados de VEB por la saliva hasta 1 año después del comienzo de la MI. Si bien hay que tener precaución con su transmisión, hay que tener en cuenta que la mayor parte de la población es cero positiva para el VEB. La mayoría de las roturas esplénicas conocidas, una complicación temida de la MI, ocurre dentro de las 3º semanas que siguen al diagnóstico, pero en la literatura se habla de 7 semanas posteriores al diagnóstico.

La mayoría de los atletas no se siente bien para participar en los deportes hasta pasadas 3-4 semanas de enfermedad: evitar el ejercicio, incluyendo la participación deportiva, durante al menos 3 semanas. Sin embargo, no se ha establecido bien el tiempo de espera hasta reiniciar los deportes de contacto. La detección del bazo mediante palpación no es segura y para conocer su tamaño puede recurrirse a la ecografía. Dada la rareza de la ruptura esplénica más allá de la 3ª semana, una revisión reciente muestra que los pacientes pueden reiniciar los deportes de contacto después de un mínimo de 3 semanas después del inicio de la MI o, una vez que ha desaparecido la fiebre, después que los síntomas y los signos han retrocedido o cuando se sienten suficientemente bien como para jugar.

Areas de incertidumbre

Tratamiento antiviral

Existe un gran interés en desarrollar regímenes antivirales para el tratamiento de la MI. Al menos 5 estudios aleatorizados y controlados con aciclovir han mostrado una reducción transitoria de la diseminación viral orofaríngea durante el tratamiento, con una recaída después de la suspensión del antiviral; el aciclovir no redujo significativamente los niveles de VEB en sangre periférica como tampoco la duración o la gravedad de los síntomas clínicos. Un estudio piloto reciente, aleatorizado, que comparó a pacientes tratados con valaciclovir con pacientes sin tratamiento, (20 adultos jóvenes con MI) mostró una disminución transitoria de la diseminación orofaríngea del VEB durante el tratamiento y una reducción del número y gravedad de los síntomas reportados en el grupo aciclovir, pero sin diferencias entre los dos grupos en cuanto a la carga viral en la sangre periférica. Para verificar estos resultados se requieren estudios más grandes, aleatorizados y con control ciego contra placebo.

Un informe reciente que comparó personas con infección crónica por VEB con un grupo control comprobó que los pacientes que recibieron aciclovir durante 11 año tenían menor frecuencia de linfocitos B de memoria infectados con VEB en la sangre periférica. La replicación episódica de VEB se produce a través de la proliferación homeostásica de los linfocitos B de memoria; esta replicación episómica está mediada por la ADN polimerasa del huésped y por lo tanto no es sensible a la inhibición antiviral. La replicación viral lítica en la orofanringe o después de la reactivación de los linfocitos B de memoria está mediada por la ADN polimerasa viral, siendo sensible a la inhibición antiviral. Ésto  indica que el mantenimiento del reservorio de los linfocitos B de memoria depende, al menos en parte, de nuevos episodios de replicación lítica del VEB. Sobre la base de los datos de 1 año, los autores calcularon que el tratamiento con aciclovir diario tendría que perdurar al menos 1 año.
 
Corticosteroides

Algunos clínicos experimentados han preferido el uso de corticosteroides para la MI no complicada, pero son escasos los datos  que apoyan esta conducta. Una revisión de Cochrane comparó la eficacia de los corticosteroides en el control de los síntomas con el placebo (4 trabajos) y otras intervenciones (3 trabajos). En su mayoría, esos  estudios son pequeños  (24 a 94 individuos) y existe mucha variación en el criterio diagnóstico, los regímenes con corticosteroides utilizados, los métodos analíticos y los resultados medidos. Dos estudios mostraron que el grupo que recibió corticosteroides experimentó una mejoría inicial importante del dolor de garganta (12 horas después de la administración) en comparación con el grupo que recibió placebo. Sin embargo, el efecto no fue sostenido.  Un estudio demostró que el grupo tratado con corticosteroides tuvo una duración más corta de la fiebre. Los autores concluyeron que no existe suficiente evidencia como para recomendar el tratamiento con corticosteroides, además de la falta de información sobre sus efectos colaterales. La experiencia clínica indica que los corticosteroides pueden ayudar al manejo de las complicaciones graves de la MI, como la obstrucción de las vías aéreas superiores, la anemia hemolítica  y la trombocitopenia, aunque faltan estudios clínicos aleatorizados que lo avalen.

Vacunas contra la infección por VEB

La vacuna estudiada, subunidad de la glucoproteína 350, no protege contra la infección pero atenúa los síntomas.

Tratamiento de los trastornos linfoproliferativos asociados a la infección primaria por el VEB

Un estudio retrospectivo de 20 casos de linfohistiocitosis hemofagocítica tratados con etopósido que mostró una asociación con menor mortalidad. Recientemente se  han realizado estudios prospectivos que evaluaron estrategias terapéuticas para la linfohistiocitosis hemofágocítica aguda, como la hemoterapia (etopósido, la ciclosporina y corticosteroides) con trasplante de células madre para los casos refractarios al tratamiento médico. El síndrome linfoproliferativo ligado a X puede ser diagnosticado en el período prenatal y hacer el trasplante precoz de médula ósea. 

Infección por VEB y trastornos autoinmunes o cáncer

Se ha observado la asociación de la infección por VEB con el linfoma de Burkitt o el carcinoma nasofaríngeo como así la duplicación del riesgo de esclerosis múltiple y un riesgo cuatro veces mayor de linfoma de Hodgkin. Hacen falta más estudios para dilucidar el papel del VEB en estos trastornos.

Guías

Los autores afirman que no existen guías emitidas por sociedades médicas para la evaluación y el manejo de la MI.

Conclusiones y recomendaciones

Se debe sospechar MI en los adolescentes y adultos jóvenes (10-30 años) con fiebre, dolor de garganta y debilidad y, linfadenopatías y faringitis en el examen físico. Los estudios de laboratorio que certifican el diagnóstico de infección por VEB asociada a MI son la linfocitosis absoluta y relativa y la positividad de la prueba de anticuerpos heterófilos. En los casos en los que el diagnóstico no es claro se puede hacer serología específica para el VEB. El tratamiento es sobre todo de sostén y no se recomienda el tratamiento antiviral como tampoco los corticosteroides para los casos no complicados.  La mayoría de los pacientes se recupera sin secuela y retorna a sus actividades normales dentro de los 2 meses del comienzo de la enfermedad. Dado que la mayor parte de la población es positiva para el VEB, no es necesario tomar precauciones para el contagio.

♦ Traducción y resumen objetivo: Dra. Marta Papponetti. Esp. Medicina Interna

→ Referencias Bibliográficas en formato PDF, haga clic aquí
 


 
       (14)   (30)   
  

Contenidos relacionados
Los editores le recomiendan continuar con las siguientes lecturas:
» Complicaciones neurológicas e imágenes en niños con infección crónica activa por EBV (Artículos)
» Síndrome de fatiga crónica en adolescentes con Mononucleosis (Noticias médicas)
» El Epstein-Barr se relaciona con ciertos tumores (Noticias médicas)
» Enfermedades símil mononucleosis (Artículos)


 Comentarios de los lectores
 

Usted debe estar registrado para expresar su opinión.
Si ya es usuario de IntraMed o desea registrase como nuevo
usuario, ingrese aquí

 
Dr. Oscar Alfredo Vendrell   hace más de un año
SRES PROFESIONALES
TENGO UNA INQUIETUD. HE DIAGNOSTICADO UNA MI EN UN NIÑO DE 4 AÑOS. TIPICA CON PAUL BUNNEL POSITIVA Y ESTOY A LA ESPERA DE RESULTADOS DE ANTIC HETEROFILOS ANTICAPSIDE. LA EVOLUCION ES FAVORABLE LUEGO DE 2 SEMANAS CON FACIE PALIDA CON VALORES DE HB 12GR PQ 600000 LEUCO 15000 HTO 37% MEJOR ESTADO GRAL CON APETITO EN AUMENTO -DIETA- Y PREVENCION DE EXCESOS FISICOS -BAZO- MI INQUIETUD ES HACER REFUERZO CON COMPLEJSO VITAM O HIERRO ORAL. UDS. ME ORIENTARIAN SEGUN SU EXPERIENCIA GRACIAS DR VENDRELL OSCAR MENDOZA ARGENTINA.

 Reportar abuso

 Votar


Dra. EDITH LILIAN PEREZ RABAZA   hace más de un año
muy buena la informacion sobre todo lo referente al reintegro de los pacientes a las activdades cotidianas, pues es una pregunta frecuente ya que son adolescentes.

GRACIAS.

 Reportar abuso

 Votar


Dra. Isabel Maria Morel torres   hace más de un año
un articulo sin desperdicio....
me gustaria saber a que de deben las recaidas en la mononucleosis infecciosas luego del uso de antiviral, aunque ciertamente nos ayuda a disminuir la propagación del virus de persona a persona....gracias

 Reportar abuso

 Votar


Dr. Víctor Castañeda   hace más de un año
También ojo con la sugerencia de usar AINES (nunca salicilatos) en ésta infección viral, cuidado con el Sx de Reyé.
También ojo con el uso de acetaminofen cuando está con hepatalgia-hepatitis...

 Reportar abuso

 Votar  (2)


Dr. Víctor Castañeda   hace más de un año
Un tip clínico muy importante es que el síntoma más frecuente epidemiológicamente hablando es la fatiga, se presenta en 100% de los casos de MI. Luego fiebre y adenopatías con 85%, faringitis con 60%, cefalea 50%, esplenomegalia 45%, hepatomegalia y petequias en paladar con 35% y por último el rash en 3-15%.
Y si ud. no tiene acceso a pruebas serológicas, sino únicamente a hematología una guía casi diagnóstica es la linfocitosis (95%) y monocitosis atípicas.

Saludos
drvictorcastaneda.blogspot.com

 Reportar abuso

 Votar


Dr. José Luís Escalona Suárez   hace más de un año
He visto y diagnosticado la enfermedad aca en Venezuela en la región centro-occidental, apesar de ser un tema bien descrito en la literatura, siempre se aprende en estos magnificos artículos.Debemso tener esta enfermedad siempre en la mira,porque muchas veces vemos sus complicaciones y tratamos estas dejando de percivir la que origino la misma, la enfermedad del beso como también suelen llamarla.

 Reportar abuso

 Votar


Srta. Mabel Montero   hace más de un año
Un artículo muy interesante. Es importante tener en cuenta esta patología a la hora de realizar el exámen físico.Muy bien.

 Reportar abuso

 Votar


Dr. Jaime Sobalvarro   hace más de un año
Artículo muy interesante- Dice el artículo en referencia a complicaciones hematológicas , que estas son leves, pero a mi me da la impresión que: síndrome hurémico hemolítico, púrpura trombocitopénica trombótica, anemia aplástica entre otras son complicaciones que no son leves y que necesitan de toda la atención médica para solucionar el problema.

 Reportar abuso

 Votar


Dr. levis leandro lopez fernandez   hace más de un año
excelente contenido, de gran utilidad, nos permite estar al dia, buen articulo.

 Reportar abuso

 Votar


Dr. Walter Eduardo Lobos Gonzalez   hace más de un año
me parece una informacion muy completa y sumamente importante, muy bien

 Reportar abuso

 Votar


Lic. Maria del Carmen Roman   hace más de un año
Excelente información, me ayudaron a despejar algunas dudas, gracias!!!

 Reportar abuso

 Votar


Dr. Ramon Rafael Guevara Gonzalez   hace más de un año
Bastante completo el artìculo referente a la clínica y tratamiento de la MI, permite refrescar los conocimientos y promover un examen físico mucho más elaborado en aquellos casos que cursan con sintomatología faringea y adenopatías, apoyandonos en los casos sospechosos en el laboratorio para su diagnóstco. Felicitaciones.

 Reportar abuso

 Votar


Dr. Carlos Alejandro Palacios Salas   hace más de un año
interesante esta información, hace un mes diagnostique un caso de mononucleosis y presentaba fiebre alta de aproximadamente una semana de evolución y luego presento un exantema pluriginoso intenso y las unicas adenopatias fueron las que encontre a nivel inguinal y dolor a nivel de vientre, fue el primer caso. Los sintomas daban para un sindrome viral, sin embargo no concordaba con todos los sintomas, asi que le pedi un examen de dengue y monotest, este ultimo salio positivo. Sin embargo me ha quedado la duda de que se a dengue. Desde aque momento he tenido algunos pacientes con los mismos sintomas, y lo que concuerda en todos es las adenopatias inguinales bilaterales, un exantema pluriginoso de 2 a 3 dias , intenso que sede a los tres dias, el problema es que no he podido pedir examenes ya que no hay acceso suficiente, y me he quedado con la duda, alguien talvez tiene experiencia en algun caso semejante?

 Reportar abuso

 Votar  (1)


Dra. Yanina Mancho   hace más de un año
Muy buena la información!

 Reportar abuso

 Votar  (1)



Contenidos relacionados:
Complicaciones neurológicas e imágenes en niños con infección crónica activa por EBV (Artículos)
Síndrome de fatiga crónica en adolescentes con Mononucleosis (Noticias médicas)
El Epstein-Barr se relaciona con ciertos tumores (Noticias médicas)
Enfermedades símil mononucleosis (Artículos)
 


Eventos

» XIV Congreso SADI 2014 - Rosario, Argentina
» VIII Congreso Argentino de Zoonosis - La Plata, Argentina
» Abordaje Integral del Adolescente - A distancia
» V Congreso Interamericano de Medicina de Emergencias - Buenos Aires, Argentina
» 15° Congreso Internacional de Medicina Interna del Hospital - Buenos Aires, Argentina
» Máster en Gestión de Centros y Servicios de Salud - A distancia
» Máster en Medicina Antienvejecimiento y Longevidad - A distancia
» VII Simposio Internacional de HTA-Rosario - Rosario, Argentina
» X Simposio Internacional de CIDEMO 2014 - Mar del Plata, Argentina
» Residencia de Emergencias - Pilar, Argentina

Foros

» Narativa y Medicina
» Kinesiología y Fisioterapia
» Prevención Cardiovascular
» Medicina Legal
» Médicos Residentes
» Enfermería
» Bioética
» Neurología
» Jerga Médica
» Estudiantes
» Salud Mental
» Tocoginecología
» Clínica Médica
» Cirugía
» Pediatría
» Cardiología
» Búsqueda Bibliográfica

Más comentados
1. Curso Virtual de Electrocardiografía Clínica IntraMed
2. 40 cosas que los médicos no deberíamos olvidar
3. "La medicina no se puede hacer bien si uno escucha a un paciente diez minutos"
4. Diagnóstico diferencial del ojo rojo
5. Alzheimer en atención primaria
Más visitados
1. Diagnóstico diferencial del ojo rojo
2. Nutrición en la fase aguda de la enfermedad crítica
3. Necesidad del razonamiento clínico en la era de la medicina basada en la evidencia
4. Disponibilidad de profesionales de la salud en el mundo
5. Puesta al día: Mal de Chagas


Quiénes somos | Contáctenos | Términos y condiciones de uso | Todos los derechos reservados | Copyright 1997-2014