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"Nature" | 21 FEB 08
El primer mapa mundial de las nuevas enfermedades infecciosas
Un estudio demuestra que las nuevas infecciones han aumentado en las últimas décadas.
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Fuente: El Mundo, España 

Los males que 'saltan' de los animales y las superbacterias, principales amenazas

Riesgo (rojo, el mayor) de infecciones procedentes de animales salvajes. (Foto: Jones et. al., 'Nature')

ISABEL ESPIÑO, El Mundo

MADRID.- A comienzos de los años 80, empezó a detectarse un raro trastorno entre hombres de las comunidades homosexuales de San Francisco y Nueva York. Eran los primeros pasos del síndrome de inmunodeficiencia adquirida, el sida. VIH, Ébola, el virus Marburg, bacterias ultrarresistentes... En las últimas décadas, se han disparado las nuevas enfermedades infecciosas. Un estudio analiza por primera vez esta tendencia y da algunas pistas sobre dónde y cómo surgirá la próxima 'amenaza'.

"[Este trabajo] nos da la primera oportunidad de respaldar con ciencia pura y dura la cuestión de si las enfermedades emergentes están en aumento (que lo están), cuáles son las más importantes y dónde pueden aparecer en el futuro (...). Hemos encontrado un modo de descubrir dónde surgirá el próximo virus del sida", explica a elmundo.es Peter Daszak, uno de los autores y director ejecutivo del Consortium for Conservation Medicine de la organización Wildlife Trust. Sus conclusiones acaban de publicarse en la revista 'Nature'.

La próxima enfermedad emergente saltará al hombre de los animales salvajes (como hicieron en su momento el ébola o el propio VIH). Probablemente surja en los Trópicos, "regiones con una alta densidad de población y una elevada diversidad de vida salvaje. Cuantas más especies salvajes hay en una región, más probable será que porten virus nuevos o desconocidos", aclara Daszak.

Precisamente, durante la década de los 80 se dispararon las nuevas infecciones debido, según los investigadores, a patógenos que surgieron al amparo de la pandemia de sida (y la inmunodeficiencia que ocasionaba en los afectados). Tras el clímax de los 80, en los años 90 la cifra de nuevas infecciones ha seguido siendo mucho más alta que en décadas previas. Los investigadores lo atribuyen a las anomalías climáticas y a los patógenos resistentes a fármacos, pues en este periodo han aumentado las nuevas enfermedades transmitidas por vectores (como los mosquitos Anopheles, el de la malaria, y el tigre asiático, transmisor del dengue y el chikungunya) y las bacterias resistentes.

Daszak y su equipo (procedentes de cuatro instituciones estadounidenses y británicas) han llegado a estas conclusiones tras analizar las tendencias de las seis últimas décadas y han utilizado modelos matemáticos para extraer predicciones. Entre 1940 y 2004, surgieron nada menos que 335 nuevas infecciones, desde enfermedades que saltaron de los animales a los humanos hasta patógenos ya existentes que se han vuelto altamente resistentes a los actuales fármacos.

Las diferencias geográficas

Las primeras (las llamadas zoonosis, en su mayoría surgidas de animales salvajes, como fue la neumonía asiática o el virus Nipah) son la principal amenaza, pues suponen el 60% de las nuevas enfermedades. A los autores les sorprendió especialmente que el patógeno más frecuente en estas nuevas amenazas (54% de los casos analizados) fuesen las bacterias y rickettsias (una familia de bacterias que se transmiten mediante arácnidos, como las pulgas). "Mucha gente se esperaba que los virus fuesen el principal problema, porque son muy eficientes mutando y adaptándose. Lo que hemos visto es que las bacterias eran el grupo dominante, probablemente por el amplio número de microbios resistentes a fármacos. Creo que esto refleja el amplio empleo de antibióticos en el mundo y es una tendencia preocupante", añade Daszak.

En las últimas décadas han surgido en los países desarrollados 'superpatógenos', como ciertas cepas de la bacteria 'Escherichia Coli' (asociadas a los cambios en la industria alimentaria) o estreptococos resistentes a múltiples antimicrobianos. Otros agentes extra-resistentes, como bacilos de la tuberculosis y Plasmodium falciparum (el parásito de la malaria), afectan en mayor medida a los países pobres.

Sin embargo, lo que más preocupa a los investigadores en el sur del globo es la posible aparición de un microorganismo que salte del reino animal al hombre. Esta amenaza no surgirá en remotos territorios, sino en aquellos densamente poblados. "Uno de los puntos más importantes [de nuestro trabajo] es que las enfermedades emergentes están directamente relacionadas con nosotros, con lo que hacemos como personas en este planeta. Esto ya se había propuesto, pero finalmente lo hemos resuelto: las nuevas enfermedades infecciosas están relacionadas directamente con lo que hacen los humanos, con la producción intensiva de comida, con la cría de animales salvajes", advierte el investigador.

Paradójicamente, la vigilancia no se concentra en estas zonas, sino en Europa, EEUU, Australia y ciertas partes de Canadá. "Esto contrasta con nuestros mapas de riesgo (...). Abogamos por una relocalización de recursos para una vigilancia inteligente de las nuevas enfermedades en el África tropical, Latinoamérica y Asia", escriben los autores.

"Podemos utilizar nuestros mapas predictivos de 'puntos calientes' [con riesgo de nuevos patógenos] para ayudar a localizar los recursos de la salud mundial. Hemos visto que la mayoría de los esfuerzos están centrados en los países desarrollados más ricos, pese a que la próxima enfermedad infecciosa importante tiene más probabilidades de surgir en los Trópicos, en países en desarrollo que consiguen una porción muy pequeña del pastel de la vigilancia. Creo que grupos como la Organización Mundial de la Salud serán capaces de utilizar nuestros mapas para evaluar mejor dónde aplicar sus limitados fondos y centrarse mejor en las regiones en las que surgirá la próxima enfermedad", sugiere Daszak.

El autor del comentario, coincide: "Los beneficios no sólo se notarían localmente: en una era de una creciente globalización, las enfermedades infecciosas emergentes son un problema de todo el mundo".

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Comentarios

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Dra. Ruth Milagros Briceño Bravo   Hace más de un año
totalmente de acuerdo con el comentario de la vigilancia epidemiologica centrada en paises europeos y los estados unidos. los Virus están comenzando a ser estragos en los paises del tercer mundo el ejemplo más reciente la epidemia de dengue en venezuela. lo más importante mejorar la informacion sanitaria preventiva que debe llegar a los suceptibles de manera de atacar el problema desde la base contando con toda la población de los diferentes paises.
Sra. olga rocha   Hace más de un año
22/2/08 11.40hs.Considero respecto a fiebre amarilla, es UREGENTE la necesidad de INFORMACIÓN a toda la población, el desconocimiento general de la enfermedad y sus cuidados lleba al temor, hay vacunas para todos? comenzar por lo primero, información masiva..cumplir con las NORMAS y bajar a la población, a los mas necesitados..gracias
Dra. Claudia Margarita Valenti   Hace más de un año
Como comentario basta en observar lo que està pasando con la fiebre amarilla, enfermedad que tiene su ciclo salvaje, en un determinado tipo de mono, que por la mano y obra destructiva del hombre( desmonte de miles de hectàreas de selva), se ve obligado a estar màs cerca de los poblados, con la consecuente infecciòn al hombre y de allì el padecimiento que en èste momento se està sufriendo en latinoamèrica( Paraguay, Bolivia, Brasil) y su repercuciòn en todos los paìses limìtrofes.
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