Podrían estar en el sistema nervioso central | 12 FEB 08

Los secretos del orgasmo

"Es muchísimo lo que no sabemos sobre los orgasmos", admite Barry Komisaruk
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Fuente: Clarín 

Por: Regina Nuzzo

A medida que los científicos intentan documentar y desmitificar al orgasmo, una de las grandes emociones de la vida, se topan con complejos enigmas.

¿Cómo explicar, por ejemplo, el hecho de que algunos hombres y mujeres cuyos cuerpos están paralizados y adormecidos de la cintura para abajo puedan tener orgasmos? ¿O cómo entender el caso de la persona con una extremidad amputada que siente sus orgasmos centrados en el pie o pierna que le falta?

A decir verdad, ningún sexólogo ni neurólogo lo sabe a ciencia cierta. El tema del orgasmo humano es sumamente misterioso.

De todos modos, hoy hay algunos científicos que están logrando progresos al respecto y ello se debe a que están cambiando el eje. Para descubrir los secretos del orgasmo, los investigadores están mirando más allá del clítoris, la vagina, el pene y la próstata. Se están fijando en un lugar detrás de escena en donde tiene lugar la verdadera magia. El sistema nervioso central. La red de impulsos eléctricos que recorren el cerebro y la médula espinal.

Si el orgasmo fuera una orquesta, los genitales serían los instrumentos, pero el sistema nervioso central sería su director.

Armados con nuevas herramientas de laboratorio y voluntarios sin temor, los científicos están obteniendo imágenes inéditas de cómo se ilumina (o apaga, según la región) el cerebro cuando tienen lugar los fuegos artificiales del orgasmo. Se dedican a rastrear nervios y descubren nuevos caminos del placer que ayudan a explicar de qué forma la gente con su médula espinal destrozada desafía todas las expectativas.

"Es muchísimo lo que no sabemos sobre los orgasmos", admite Barry Komisaruk, profesor de Psicología en la Universidad de Rutgers y coautor del libro "La ciencia del orgasmo". "Pero estamos a punto de reunir información importante y de comprender qué hacer con ella", asegura.

Para Julia Heiman, directora del Instituto Kinsey, una organización sin fines de lucro de la Universidad de Indiana, no es tan solo el principio del placer el que guía esta investigación. En su opinión, el sexo es parte importante de las relaciones humanas que puede, a su vez, afectar la salud psicológica.

"Existen muchas enfermedades, o tratamientos para dolencias, que interfieren con los orgasmos de las personas, incluídos la esclerosis múltiple, el cáncer, el Parkinson, la depresión y la diabetes", recuerda Heiman.

Para el Dr. Marca Sipski-Ale xander, profesor de Medicina de Rehabilitación en la Facultad de Medicina de la Universidad de Alabama, EE.UU., el orgasmo, al igual que la micción, es un reflejo. Algunos estudios, mayormente en animales, apoyan esta línea de pensamiento. Los investigadores descubrieron de hecho tanto en la médula espinal como en el tronco cerebral programas de cableado -grupos de células que actuarían como una suerte de cerebros en miniatura- que producen movimientos rítimicos sin ninguna inyección cerebral mayor. De todos modos, los orgasmos son algo más que contracciones musculares. La respuesta estaría en la red del nervio vago.

TRADUCCION: Silvia S. Simonetti


Una compleja red de señales

Tal como su nombre lo indica, los nervios vagos deambulan por todo el cuerpo. Comienzan en la base del cerebro, descienden por el cuello y se extienden hasta todos los órganos importantes y, al menos en las ratas hembra, hasta el útero. Si los nervios vagos llegan a la pelvis de los humanos, las señales en los genitales podrían saltear la médula espinal y llegar al cerebro. Los experimentos en animales lo confirman. Las ratas hembra con nervios vagos intactos pero nervios genitales cortados (que interrumpe sus señales a la médula espinal) aún respondían a la estimulación vaginal. Pero cuando los nervios vagos de la pelvis también están cortados, todas estas respuestas sexuales se ven interrumpidas. Investigaciones con 4 mujeres realizadas en 2004 en EE.UU. mostraron que a pesar de tener sus médulas espinales partidas todas ellas podían sentir la estimulación en el cuello de su útero.


El Mundo, España

LAS BASES DEL PLACER
Por qué lo llaman amor cuando...
La ciencia busca una explicación a la existencia del orgasmo femenino
Un mecanismo de reproducción o un accidente de la evolución son algunas de las teorías

CRISTINA DE MARTOS

MADRID.- El sexo es, para algunos, puro placer y, para otros, la máxima expresión del amor. Más allá de sus fines reproductivos, que no todo el mundo persigue, el sexo es divertido y placentero, sobre todo en su punto álgido, el orgasmo.

Sin embargo, poco sabemos aún del inglés 'the big O' o la francesa 'petite mort'. El orgasmo es aún un misterio en muchos sentidos para la ciencia. Sólo en las últimas décadas se han iniciado estudios serios encaminados a discernir su funcionamiento, sus porqués, su origen y sus alteraciones, que afectan a un porcentaje de la población mucho más alto del que cabría esperar.

El 'sexismo científico', que ha llevado a que sepamos más sobre el cuerpo y las enfermedades en el hombre, también se manifiesta en el campo de la sexología, en parte alimentado por la aparente complejidad de la fisiología del orgasmo femenino, por no hablar de los tabúes. El clímax masculino tiene su razón de ser, y es meramente funcional. Los hombres tienen orgasmos porque de ellos depende su éxito reproductivo. Es una adaptación evolutiva, según ha podido explicar la ciencia.

Pero, ¿qué ocurre con las mujeres? El debate está abierto y de momento no tiene un claro vencedor, aunque hay teorías mejor argumentadas que otras. En general, todas se reparten entre dos posturas: que el orgasmo es, igual que en el hombre, un mecanismo para aumentar las opciones reproductivas o, por el contrario, que es un accidente de la evolución sin ningún objetivo biológico; puro placer.

La explicación adaptativa, defendida por John Alcock, profesor de biología de la Universidad Estatal de Arizona (EEUU), sostiene que todos los fenómenos fisiológicos y mecánicos que rodean el clímax femenino hacen más probable un embarazo. Este enfoque tiene su mejor baza en una hormona, la oxitocina, que, entre otras muchas funciones, hace que el útero se contraiga antes y después del orgasmo. La hipótesis es que estos movimientos rítmicos facilitan la entrada del semen en el útero.

Ahora bien, millones de mujeres se han quedado embarazadas sin alcanzar el clímax, estadística que quita lustre a esta teoría. Esa en la opinión de la filósofa estadounidense Elisabeth Lloyd, autora de un artículo de gran repercusión científica titulado 'El caso del orgasmo femenino'. Para Lloyd, la ausencia de evidencias que relacionen el éxtasis de la mujer con algún aspecto de la fertilidad o el éxito reproductivo indica que éste existe por accidente, debido a la evolución común de los genitales en las primeras semanas del desarrollo embrionario.

Las rutas del placer

El clítoris es el órgano sexual femenino por excelencia. En él confluyen 8.000 terminaciones nerviosas de tres procedencias distintas (pélvica, pudenda e hipogástrica). Este 'botón de placer' tiene el mismo origen embrionario que el pene masculino y es una fuente de satisfacción sexual primaria –más del 90% de las mujeres necesita de la estimulación clitoridiana para alcanzar el orgasmo-, aunque no la única.

El famoso punto G, situado a tres o cinco centímetros de la entrada de la vagina, según su descubridor, el sexólogo alemán Ernst Grafenberg, sería otro centro placentero, aunque su existencia se ha puesto en duda en incontables ocasiones. Cada mujer, en definitiva, es un mundo.

Partan de donde partan, los estímulos viajan desde la región genital y se transforman en una experiencia sensorial de placer máximo que se manifiesta de las formas más extravagantes. Algunas pierden momentáneamente la consciencia, lloran y ríen, el corazón duplica sus latidos, las pupilas se dilatan y toda la tensión acumulada explota.

La autopista que recorren los impulsos es la médula espinal. Pero, ¿siempre? Esa es la ruta común pero no la única. Experimentos realizados con mujeres que sufrían diferentes grados de lesión medular han demostrado que son capaces de experimentar un orgasmo y lo hacen, además, mediante la estimulación de sus genitales, aunque no tengan sensibilidad en ellos.

Barry Komisaruk, especialista en psicobiología, relata en su libro 'La ciencia del orgasmo', publicado por la Universidad Johns Hopkins (EEUU), cómo el placer sexual es posible para estas mujeres gracias a una ruta alternativa que trasporta las señales: el sistema vagal, que se salta la médula espinal, y llega directamente al cerebro.

El verdadero órgano sexual

Todas estas vías no son necesarias, se puede prescindir de la sensibilidad genital. Es posible experimentar un orgasmo por el simple hecho de pensar porque el centro del control está en el cerebro. Aquí las diferencias entre hombres y mujeres se difuminan tal y como muestran los estudios de imagen realizados.

Gracias a ellos podemos otear en el horizonte de algunas parafilias. Durante el clímax sexual se activa el centro de la recompensa (el núcleo acumbens), que media las adicciones. También se activan la ínsula y el córtex cingular, áreas que intervienen en la respuesta al dolor -por eso lo soportamos mucho mejor en esos momentos de éxtasis-. Casi todo lo demás, incluida una zona del córtex prefrontal relacionada con trastornos de hipersexualidad, se silencia. Es el 'apagón cerebral'.

Un feliz accidente o la obra maestra de la evolución. Poco importa. Una experiencia sexual placentera no tiene por qué pasar por un orgasmo, pero mejora; y la ciencia cada vez está más capacitada para solucionar los problemas de aquellos (muchos) que sufren disfunciones sexuales. La democracia llegó a la cama cuando la mujer se sintió libre para disfrutar, ahora entramos en la etapa del Estado de bienestar.

Comentarios

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Dr. Manuel Battan Carabajal   Hace más de un año
El orgasmo es mas una situación psicologica en el hombre que la erección. Esta le permite una penetración, aun con ayuda de farmacos como el sildenafil u otros farmacos. Se puede gozar con la sola penenetració vaginal. Es el placer de estar en el interior de una mujer y que permite revivir experiencias juveniles buscando la satisfacción y el pacer en la mujer ( en especial si es más joven que el hombre). En consrcuencia pienso que el orgasmo tiene un componente psicologico importante en el comportamiento sexual del hombre. En la mujer el componente psicogenico es mayor, en lo referente al orgasmo, por la existencia de una serie "condicionantes" socio-psico-religiosos y culturales que en la mayoria de ellas incide. M.Battán Carabajal
Dr. Handy Esteban Jaramillo Gaviria   Hace más de un año
Es importante el conocimiento a fondo de este tema y no se puede centrar en investigaciones solamente a partes de los organos sexuales sino tambien a nivel de reacciones nerviosas debido a que todavia hay muchos enigmas que no se pueden explicar solamente desde el punto de vista de los organos sexuales.
Dra. diana milena martinez buitrago   Hace más de un año
viva la democracia !!!!
Dr. Julio Alberto Martínez Sieres   Hace más de un año
considero que el articulo es interesante y que esta investigacion podria abrir un camino hacia un mejor conocimiento de la sexulalidad humana .
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