IntraMed - Artículos - Lesiones dolorosas del ano
***** | 03 NOV 06
Lesiones dolorosas del ano
El dolor es la principal manifestación de prácticamente todas las lesiones de la región anal, ya sean benignas o malignas, comunes o raras. Si el anodermo se afecta, el signo preponderante es el dolor; a éste le acompañan el prurito y la hemorragia.
(4)
Autor: Abel Jalife Montaño, cirujano proctólogo adscrito al Servicio de Cirugía General del Hospital Genera Fuente: Clínica Dolor y Terapia VOL IV. / No.9 / JULIO / 2006
Introducción

La proctalgia o sensación dolorosa del recto es un término ampliamente usado, pero no de manera correcta, ya que el dolor a nivel rectal es de tipo visceral, a diferencia del originado en el anodermo (Figura 1), que es somático y tiene una gran cantidad de receptores táctiles, por lo que no habría una sensación dolorosa equivalente originada en el recto aunque el paciente refiera disconfort.

El límite anatómico entre anodermo y mucosa rectal, la línea dentada, es también el límite de la sensibilidad somática y visceral. Es el dolor el síntoma cardinal de las lesiones perianales y son sus cualidades sobre las que deberá interrogarse para obtener una adecuada semiología que oriente mejor al diagnóstico.

Sitio. Debe ser específicamente en el ano, no confundir con pujo, tenesmo y falsas ganas, que son síntomas de origen rectal.
Inicio. El inicio súbito o paulatino diferencia la causa entre las fisuras de origen traumático y las enfermedades infecciosas alérgicas o irritativas.
Intensidad. Las lesiones agudas habitualmente generan un dolor más intenso, como las fisuras anales y la trombosis hemorroidal externa.
Tipo. Es la característica que más cualidades tiene y que dirige el interrogatorio del dolor. Puede ser urente, transfictivo, punzante, pulsátil, continuo o intermitente.
Irradiaciones. De acuerdo al sitio de la lesión será la irradiación, por ejemplo, es típica la irradiación escrotal en fisuras y abscesos anteriores en periné.
Fenómenos acompañantes. Los más frecuentes son el prurito y la hemorragia, y de acuerdo a la semiología de éstos se integrará el diagnóstico.
Fenómenos que exacerban o calman el dolor. Las dermatitis atípicas, las lesiones dermatológicas, las trombosis y las fisuras en general disminuyen su sintomatología con la aplicación de frío, pero no así las lesiones neoplásicas o infecciosas.
Duración. Habitualmente el paciente con dolor anal no deja pasar mucho tiempo antes de acudir a un médico o realizar alguna maniobra que esté encaminada a paliarlo, pero es importante el tiempo de evolución en relación con la causa, por ejemplo, las neoplasias anales pueden ser de larga evolución.
Manifestaciones perianales que se manifiestan por dolor y síntomas acompañantes Absceso. El dolor se acompaña de aumento de volumen, discapacidad para el movimiento y fiebre.
Endometriosis. El dolor puede relacionarse con abultamiento y hemorragia transanal; es típica su aparición vinculada con periodos menstruales.
Enfermedad hemorroidal. El dolor puede ser súbito, intenso y asociado con un esfuerzo intenso reciente; se puede acompañar de hemorragia y en caso de ser trombosis externa hay una tumefacción violácea.
Fisura anal. Es la lesión dolorosa más frecuente, se caracteriza por dolor intenso, la sensación de estaca y se acompaña de hemorragia rutilante. Está estrechamente vinculada con la evacuación. El dolor se origina por la hipertonía del esfínter anal interno.

(4)

Comentarios

Usted debe estar registrado para expresar su opinión. Si ya es usuario de IntraMed o desea registrase como nuevo usuario, ingrese aquí
Términos y condiciones de uso | Todos los derechos reservados | Copyright 1997-2014