Un equipo internacional de investigadores ha descubierto en ratones adultos que el páncreas alberga células madre con la capacidad de generar nuevas células productoras de insulina. Si el descubrimiento, que se publica en la revista “Cell”, se consigue también en humanos, estas células progenitoras supondrán un objetivo clave para la regeneración terapéutica de células beta en la diabetes.
El trabajo, una cooperación de investigadores y centros científicos de todo el mundo, ha sido dirigido por la Universidad Vrije de Bruselas, el Centro JDRF de Terapia de Células Beta para la Diabetes en Laarbeeklaan (Bruselas) y el Consorcio de Biología de Células B en Nashville (Estados Unidos).
Según explica el Dr. Harry Heimberg, uno de los autores principales, "una de las características más interesante de estas células progenitoras adultas es que son casi indistinguibles de las progenitoras embrionarias. En términos de su estructura y expresión genética, no existen grandes diferencias. Se parecen y comportan como las progenitoras de células beta embrionarias".
Estudios anteriores no habían podido demostrar la existencia de auténticas progenitoras de células beta en el páncreas después del nacimiento. Según los investigadores, el carácter evasivo de este tipo de célula alcanzó su punto más alto cuando el seguimiento del linaje genético proporcionó la evidencia de que las células beta preexistentes, en vez de células madre o progenitoras, son la principal fuente de nuevas células beta en los ratones adultos. "La mayoría deja de estudiarlas debido a que son pocas y es muy difícil activarlas", apunta el Dr. Heimberg.
En el estudio actual, los investigadores bloquearon un conducto que drena las enzimas digestivas del páncreas. Esta lesión condujo a que se duplicaran las células beta en el páncreas en dos semanas. Los páncreas de los animales también comenzaron a producir más insulina, prueba que las nuevas células beta eran plenamente funcionales, señalan los investigadores. El Dr. Heimberg sospecha que el proceso regenerativo es desencadenado por una respuesta inflamatoria en el páncreas anegado de enzimas. Los investigadores después descubrieron que la producción de nuevas células beta depende de un gen llamado Neurogenina 3 (Ngn3), conocido por su papel en el páncreas durante el desarrollo embrionario.
Según indica el Dr. Heimberg, "el reto más importante ahora es extrapolar nuestros descubrimientos a los pacientes con diabetes". El investigador, que advierte de que cualquier posible tratamiento para la diabetes es una posibilidad lejana, continúa al afirmar que "nuestros descubrimientos revelan la importancia de investigar la posibilidad de aislar progenitoras de células beta y nuevas células beta formadas de páncreas humanos para expandir y diferenciarlas in vitro y trasplantarlas a pacientes diabéticos, así como de crear una mezcla de factores capaz de activar las progenitoras de células beta para expandir y diferenciar in situ en pacientes con deficiencia absoluta o relativa de insulina".